Primer día de juicio contra G.S.L., exentrenador del Varea acusado de diferentes delitos de abuso sexual a menores y al que le solicitan 47 años de cárcel - EUROPA PRESS
LOGROÑO, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un menor que entrenó con G.S.L, el preparador deportivo del Varea que se enfrenta a 47 de prisión por presuntos abusos sexuales, entre otros delitos, a menores, ha asegurado que el acusado le obligaba a borrar todas las conversaciones que mantenían por Whastapp entre ambos; "Todo se debía quedar entre él y yo". Además, indica, "me prometía que por mediación de él jugaría en categorías superiores de fútbol".
Otro joven, en su declaración ante el juez ha dicho, que G.S.L. "empezaba hablando (por móvil) de asuntos deportivos pero siempre terminaba hablando de 'cosas' raras, de asuntos sexuales" y, lo mismo que al resto de las víctimas le pedía lo mismo: "Borrar los mensajes", "que no se enterase nadie". A él, y otros jóvenes presentes hoy en el juicio, también les prometió "jugar en el Osasuna".
Estas son algunas de las declaraciones que han hecho este martes varios de los jóvenes que entrenaron con el acusado durante la temporada 2020-2022 en la primera sesión del juicio contra el hombre acusado de haber cometido presuntamente delitos contra la libertad sexual de ocho menores de edad en el ámbito deportivo.
En concreto se sienta en el banquillo por 3 presuntos delitos continuados de abuso sexual a menores de 16 años; 3 presuntos delitos de abuso sexual a menores de 16 años; 3 presuntos delitos de acoso sexual a menores de 16 años; 2 presuntos delitos de revelación de secretos; 2 presuntos delitos de pornografía infantil y 1 presunto delito de tenencia de material pornográfico.
El Fiscal, en sus conclusiones provisionales, solicita 47 años de prisión, multas por importe de 14.600 euros y 49.000 euros de indemnización por daños morales a los menores en concepto de responsabilidad civil, una cantidad de la que responderá de manera subsidiaria el Club Atlético Osasuna, para el que el acusado trabajaba como oteador.
INSISTENCIA EN LOS MENSAJES Y WHATSAPP
A preguntas de la Fiscalía, la primera y principal víctima en declarar -que cuenta con 19 años en la actualidad- ha relatado algunos de los episodios vividos con el que fuera su entrenador varios meses en la temporada 2021-2022. El contacto más directo comenzó, ha dicho, "el día de mi cumpleaños".
Entre esas conversaciones "siempre por Whastapp" y constantes -explica- el acusado "hacia referencia a temas sexuales, se refería a mi parte genital como 'ídolo' o 'bestia' o me decía que íbamos a ir a un jacuzzi. Me propuso cambiarnos juntos en un vestuario y me dijo varias veces que me reuniera en privado con él pero solo lo hice una vez".
"ME DIJO QUE ME DESNUDASE"
Precisamente, ese día fue el 12 de marzo de 2022 en el interior de un domicilio de Logroño del acusado. "Me llevó a su casa en coche, entramos, me llevó a su cuarto, me dijo que me desnudase y me tumbó en una camilla, tapándome con una toalla, para darme un masaje". Un masaje, indica, que se centró en la zona genital. Afirma que "estaba nervioso, tenía miedo y solo quería llamar a mi madre pero no tenía el móvil cerca. Quería pedir ayuda e irme de allí. Era imposible que me fuera de esa casa".
En su testimonio destaca que el procesado "me dijo que me inventara una excusa para ese día para decirle a mis padres". Ha recordado también que el acusado le ofreció llevarle al Centro de Tecnificación del Osasuna "sin que lo supieran mis padres" y "me ofreció regalos".
En el juicio de este martes también ha intervenido la madre de este menor que ha asegurado que fue un amigo de su hijo quien "finalmente les enseñó las conversaciones que tenían su hijo y el acusado por el móvil" (ya que la víctima se las había pasado previamente a través de varios pantallazos). Tras conocer este hecho, "hablé con mi hijo pero me dijo que no quería hablar".
Cuando lo descubrió -relata ante el juez- "él estaba mal. Me dijo que por favor le dejara en paz, que no quería hablar. Le dije que iba a denunciar y me dijo que hiciera lo que quisiera. Cada vez que iba a denunciar me decía que no acudiera con él, le daba vergüenza". Tras ese suceso, explica, "mi hijo ha cambiado su comportamiento. Hay días que está mal, destrozado" y se ha notado también en el ámbito académico y familiar.
"NO ME IMAGINABA NADA DE LO QUE NOS ENTERAMOS DESPUÉS"
Otro testigo, de 22 años en la actualidad, afirma que conoció al acusado como entrenador de fútbol en el año 2018. Aunque indica que durante ese año "no hubo mayores incidentes ni peleas" sí que recuerda que salió con él una noche de fiestas en el pueblo riojano de Jubera. "Salimos con él y fue una noche normal. Yo no me imaginaba nada de lo que nos enteramos después". Tras esa noche "me empezó a enviar mensajes" más subidos de tono pero "yo no lo entendía y no le respondía".
Por su parte, otro joven, de 21 años en la actualidad, también jugador de fútbol en el momento de los hechos, asegura que el acusado le pidió "fotos" para ver "las medidas" para los trajes de entrenamiento. "Ahora sé que era una excusa. También reconoce que se dirigía a los genitales con diferentes palabras como 'bestia' o ídolo'".
"Muchos mensajes me los mandaba de madrugada, yo le reproché este tipo de conversaciones, le bloqueé varias veces para no recibir llamadas ni mensajes. Lo veía todo raro y eso se comentaba entre nosotros".
También otro joven que ha declarado este martes asegura que el acusado le llamaba muchas veces por videollamada o por la noche, "50 o 60 veces seguidas" y "no le cogía casi nunca". "A mí me hacía llamadas y, si le cogía, se quedaba callado o jadeaba. Nunca se materializó ninguna promesa de la que nos hacía".
LOS HECHOS
Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, los hechos se produjeron entre los años 2020 y 2022, cuando el acusado ejercía como entrenador de fútbol. Aprovechándose de su posición de autoridad, del acceso directo a jugadores menores de edad y de la confianza generada tanto en ellos como en sus familias, el acusado habría desarrollado una conducta delictiva continuada de carácter sexual hacia distintos menores.
La acusación sostiene que el procesado mantuvo con varios jugadores conversaciones reiteradas de contenido sexual, principalmente a través de WhatsApp, en las que realizaba proposiciones sexuales, solicitaba imágenes íntimas y pedía expresamente que dichas comunicaciones se mantuvieran en secreto.
En algunos casos, los hechos incluyeron encuentros a solas, concertados bajo falsas promesas relacionadas con la mejora deportiva o supuestos fichajes, durante los cuales se habrían producido tocamientos de naturaleza sexual. Asimismo, la investigación permitió localizar en dispositivos electrónicos del acusado una importante cantidad de material de contenido sexual protagonizado por menores de edad.
El Ministerio Fiscal considera que estas conductas afectaron al menos a ocho menores y constituyen delitos contra la libertad sexual, delitos en los que, según el Ministerio Pública, se aprecia la agravante de abuso de confianza.
El Fiscal solicita, además de las penas de prisión, multas y responsabilidad civil, libertad vigilada, órdenes de alejamiento respecto de las víctimas y la inhabilitación para ejercer cualquier actividad profesional que implique contacto con menores.
El juicio, que está previsto dure dos días, se desarrollará con medidas específicas de protección para las víctimas, con el objetivo de preservar su intimidad y garantizar que puedan declarar en condiciones adecuadas de seguridad y tranquilidad.