Farmacéuticos sin Fronteras pone la salud al alcance de 800.000 personas en Caracas gracias a 180.000 euros de riojanos

Actualizado 26/04/2010 16:05:00 CET

LOGROÑO, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -

Farmacéuticos sin Fronteras ha puesto la salud al alcance de 800.000 personas en Caracas, a través del acceso a medicamentos, gracias a 180.000 euros procedentes de fondos riojanos (120.000 euros del Gobierno riojano y 60.000 del Ayuntamiento de Logroño).

El proyecto, 'Implementación de una red de asistencia farmacéutica en los distritos Capital y Miranda-Caracas', ha supuesto la instalación de un centro de distribución de medicamentos y diecinueve 'boticas' en casas de voluntarios. De este modo, los ciudadanos pasan de tener la farmacia a hora y media en coche, con temperaturas superiores a los cuarenta grados, a cinco minutos andando.

El coordinador general de Farmacéuticos sin Fronteras, Ángel Huélamo, presentó hoy el proyecto y el documental con el que se dará a conocer a la sociedad. Acudió acompañado de los responsables del mismo, Fernando Martínez, María Rodríguez y Mary Llorente, y la concejala de Cooperación al Desarrollo, Beatriz Arráiz.

Martínez, responsable de Farmacéuticos sin Fronteras en La Rioja, aseguró que el proyecto es "el más duro" en el que la delegación riojana de la asociación ha trabajado en sus cinco años de existencia.

Con respecto al documental, que tendrá un pase para el público esta tarde en el Salón de Usos Múltiples del Ayuntamiento de Logroño, explicó que trata de transmitir, a través de "miradas" de voluntarios y beneficiarios, en qué consiste el proyecto.

Llorente, estudiante de medicina participante en el proyecto, explicó que la medicina preventiva es el principal escollo de la sanidad en Venezuela, dado que no hay, por ejemplo, educación sexual o tratamiento de basuras.

Esto último, señaló, hace que haya una alta prevalencia de asma en los niños. "Hay enfermedades", explicó, "que hay que ir allí para verlas". En este contexto, completó Rodríguez, el proyecto acerca medicamentos a la población, no sólo físicamente, sino también económicamente.

Así, relató, las medicinas no se regalan, pero se venden a precio de coste; "lo que no se hace es especular con ellas". De ese modo, los pacientes pasan de tener que pagar un dolar por una pastilla contra la epilepsia a tenerla por siete céntimos.

El proyecto también ha supuesto formar a los diecinueve voluntarios que facilitarán las medicinas en 'boticas' instaladas en sus propios domicilios.

Rodríguez destacó la disponibilidad de las personas voluntarias, a pesar de contar con pocos recursos, de tal forma que destacó la presencia de dos embarazadas en el último trimestre.

En las 'boticas' se dispensa, sobre todo, analgésicos, antiinflamatorios, y medicamentos para el tratamiento de casos de dermatitis e infecciones vaginales.

Tres de ellos llevan el nombre de peñas de Logroño (Aster, Logroño y Rondalosa) por haberse puesto en marcha el año pasado en el tiempo de las Fiestas de San Mateo. Otras tienen nombres como Calahorra, río Ebro o Alfaro.