LOGROÑO, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -
La presidenta de la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia de La Rioja (ACAB), Gloria Martínez, informó hoy de que, según datos nacionales, en el último año la incidencia de la anorexia se multiplicó por tres, la de la bulimia se duplicó y, además, la edad de inicio bajó hasta los diez años.
Martínez ofreció una rueda de prensa, junto a la vicepresidenta, Isabel Rueda, para dar a conocer la 'Guía sobre trastornos alimentarios', editada por esta asociación junto al Ayuntamiento de Logroño, la Fundación la Caixa y la Federación Española de Anorexia y Bulimia Nerviosa.
Allí, indicó que, en toda España, en el último año, la anorexia pasó del uno al tres por ciento de la población; y la bulimia del tres al seis por ciento. Explicó que esta subida, que coincide con un descenso de la edad de inicio a los diez años, es responsabilidad de la "predisposición a la delgadez de la sociedad".
Para frenar este aumento, ACAB ha editado una guía que define los diferentes trastornos alimenticios, ayuda a detectarlos, e indica cómo atacarlos. Como pautas de prevención en la familia, Martínez señaló comer en familia o que, al menos, uno de los dos padres se encargue de estar presente cuando sus hijos se sientan a la mesa.
Los trastornos alimenticios, explicó, son una "enfermedad mental muy peligrosa que, en entre el ocho y el diez por ciento de los casos puede acabar en muerte". Así, mientras el detonante es "empezar a hacer dieta", señaló que son necesarios condicionantes que predispongan a la persona.
Estos son baja alta sensibilidad, baja autoestima, falta de autonomía, tendencia al perfeccionismo, escasa comunicación familiar, expectativas demasiado altas en el hogar y sobreprotección. En este sentido, la guía pide a los padres "desarrollar una buena autoestima en los hijos".
"El objetivo de la guía es que las familias riojanas nos ayuden a luchar contra estas enfermedades, porque es el ámbito idóneo para prevenir", dijo la presidenta de ACAB.
los trastornos de conducta alimenticia más conocidos son la anorexia y la bulimia nerviosa, pero existen otros como la sobreingesta compulsiva, también denominado trastorno por atracón, la vigorexia (personas obsesionadas con el desarrollo de su musculatura), u ortorexia (obsesión por la comida sana).
Entre la detección precoz se encuentran pautas como pérdida alarmante de peso; ejercicio físico en exceso; hiperactividad tras al comida; y conductas extrañas en la alimentación, como cortar en pedacitos o comer de pie.