Archivo - Viviendas de uso turístico en la calle Laurel de Logroño - EUROPA PRESS - Archivo
LOGROÑO, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Logroño, en su sesión en pleno correspondiente al mes de abril que se está desarrollando este jueves, ha aprobado de forma inicial una modificación en el Plan General Municipal, gracias a la que se endurecerá la norma para las viviendas de uso turísticos, limitando su ubicación y habilitando la creación de zonas saturadas, especialmente referida al Centro Histórico de la ciudad.
Un acuerdo que ha contado con el único voto a favor del Partido Popular, además de la abstención de la concejala no adscrita Eva Loza y de VOX, y con el 'no' de Partido Riojano, Podemos y PSOE. Grupos de la oposición que han coincidido en criticar que la tramitación del texto, "de 10 meses" supone una demora que "agravará" el problema.
De manera inicial, se han rechazado hasta cinco enmiendas al texto presentadas por el Grupo Municipal Socialista, que principalmente planteaban mantener la suspensión de licencias en el Casco Histórico hasta declarar la zona como saturada; fijar el límite del 10% para esta declaración de zona saturada; o hacer un estudio anual de la situación "para poder tomar medidas más adecuadas".
Por su parte, en defensa de la modificación, el concejal de Urbanismo Íñigo López-Araquistáin ha presentado esta modificación subrayando la "necesidad de adaptar nuestro marco urbanístico a las transformaciones reales que está experimentando la ciudad", destacando que la modificación puntual del PGM impulsada por el Ejecutivo es "técnicamente rigurosa y jurídicamente robusta, plenamente alineada con el marco normativo vigente".
"El objetivo es dotar a la ciudad de una normativa moderna, clara, sistemática y aplicable con seguridad jurídica", ha apuntado. Ha detallado que la modificación "introduce avances sustanciales", con una "priorización del uso residencial" y "preservando el equilibrio entre la ciudad vivida y la ciudad visitada".
"Esta modificación no es solamente necesaria, sino también proporcionada, oportuna y adaptada al interés general, que contribuye a construir una ciudad más habitable, más ordenada y mejor preparada para el futuro", ha concluido.
LA MODIFICACIÓN.
En concreto se modifican varios artículos de las normas urbanísticas del Plan General de Logroño el 1.2.22, 2.1.1, 2.1.27, 2.2.3, 2.2.11 y 2.2.43, lo que va a suponer:
Ajustar la nomenclatura de los usos de alojamiento turístico recogidos en las normas urbanísticas del PGM a la establecida en el Reglamento de Turismo de La Rioja.
Modificar las condiciones de implantación de determinados usos colectivos y turísticos. Así el uso turístico se autorizará para cuerpos constructivos enteros, bajos con acceso independiente y entresuelos o primeros pisos en los que puede haber vivienda habitual.
Se incorpora que para la implantación de viviendas de uso turístico será necesario solicitar licencia en lugar de realizarse mediante actuación comunicada.
Se establece un nuevo procedimiento específico con criterios objetivos para declarar zonas saturadas en la ciudad que conllevará que no pueden concederse nuevas licencias cuando se aprecie una proliferación de alojamientos turísticos.
Se recoge un régimen transitorio bajo el principio de seguridad jurídica por el que las actividades con licencia previa podrán continuar con su actividad y las solicitudes presentadas antes de la suspensión del pasado mes de noviembre que sean compatibles con la nueva normativa continuarán su tramitación.
Tras la aprobación inicial de estas modificaciones en el pleno municipal se abrirá un plazo de un mes de información pública a partir de su publicación en el BOR.
GRUPOS.
En el turno de réplica de los Grupos Municipales, la concejala no adscrita Eva Loza ha argumentado su abstención en que "se dejan en el aire varios temas sin cerrar".
Para el regionalista Rubén Antoñanzas, "no estamos ante un dato estadístico, tenemos un problema real, que genera molestias cada fin de semana en la ciudad, sobre todo en el Casco Antiguo", criticando que, con este cambio del PGM, el Gobierno local "defienden como siempre a los mismos, a los de la rentabilidad económica".
Por parte de Podemos, su portavoz Amaya Castro se ha preguntado, ante los meses para la tramitación del cambio, "qué va a pasar en este tiempo con la moratoria de las licencias, miedo da lo que va a pasar en el Casco Antiguo. "No va a cambiar nada, solo fabrican titulares", ha dicho.
La portavoz del Grupo VOX, María Jiménez, ha criticado que "aunque celebramos que por fin se ponga este tema sobre la mesa, llegan tarde en diagnóstico y en medidas", mostrando sus "dudas sobre todo respecto al régimen transitorio por los riesgos que va a generar a corto plazo en el Casco Antiguo, va a producir el efecto contrario".
Para el concejal del PSOE Álvaro Foncea, esta modificación "tiene agujeros, porque se abre una ventana de 10 meses en cuanto a la presentación de licencias, eso será la puntilla final al Casco Antiguo, donde hace tiempo que se pasó de lo aceptable", por lo que ha reclamado que no se den más licencias "hasta que no se declare como zona saturada".
Y en palabras del portavoz socialista Luis Alonso, "dejen de marear la perdiz con las viviendas de uso turístico, porque llevan todo el mandato diciendo que van a hacer, pero no han hecho absolutamente nada". "Presenten las medidas ya, porque afecta al futuro de la ciudad", ha concluido.
En una nueva intervención, López-Araquistáin ha cifrado en "unas 800 a 900" el número de viviendas turísticas en la ciudad, "un 1%, porcentaje que en el Casco Antiguo es mayor y por eso será la primera zona saturada", insistiendo en que "en este mandato se está abordando la situación con un enfoque integral que tiene sus tiempos y su lógica".
Y el debate ha finalizado con la intervención de la portavoz del Gobierno municipal, Celia Sanz, quien ha reseñado que la modificación de la normativa "defiende buscar el equilibrio, presentando un instrumento jurídico garantista, para declarar zonas saturadas con flexibilidad y rapidez", al tiempo que ha afirmado que la tramitación "no va a tardar diez meses, se va a ir con la máxima celeridad".