Actualizado 13/08/2018 14:22 CET

Logroño cuenta con un sistema de lectura de incidencias en las canalizaciones municipales para detectar fugas de agua

Ruiz Tutor con el gamófono metálico detector de fugas.
EUROPA PRESS

   LOGROÑO, 13 Ago. (EUROPA PRESS) -

   El concejal de Medio Ambiente y Eficiencia Energética en el Ayuntamiento de Logroño, Jesús Ruiz Tutor, ha querido informar esta mañana sobre la utilización de un "completo y estabilizado sistema" de detección de fugas en las canalizaciones municipales que permite "actuar en el menor tiempo posible para garantizar el abastecimiento de agua en cantidad y calidad".

   En lo que va de año, se han detectado 12 fugas de agua principalmente en las antiguas tuberías de fibrocemento, las cuales ya se está procediendo a su retirada. "Los datos de control que obtenemos muestran un buen sistema de vigilancia y prevención", tal como asegura el concejal, que mide tanto el agua que llega a la depuradora como a la potabilizadora de Logroño, 16 y 13 hectómetros cúbicos respectivamente.

   Se pretende que el año que viene se disponga de tecnologías más avanzadas para la medición de este tipo de averías, pero mientras tanto siguen empleando, desde hace dos años, 46 sencillos geófonos distribuidos por toda la ciudad y compuestos por un largo tubo acústico de metal llamado 'indio' que amplifica los sonidos y transmite la señal a un aparato donde se archiva y se pasa a una base de datos.

   Ruiz Tutor ha explicado que, cada noche de las 2,00 a las 3,00 de la madrugada, se realizan estas lecturas puesto que "es el momento en el que la red esta más tranquila y hay menos consumo de agua y distorsión de sonidos". Después, son los aparatos más mecánicos y automatizados los que ya comprueban el riesgo de avería.

   En concreto, se ha reducido el consumo de agua potable en Logroño un 1,50 por ciento, aunque el agua suministrada ha sufrido un incremento del 4,69 por ciento. Además, mientras que el consumo diario de los vecinos para uso doméstico ha descendido un 2,5 por ciento, el consumo para cualquier tipo de uso (doméstico, no doméstico y servicios públicos) ha ascendido un 4,35 por ciento más que en 2016.

   Por otra parte, el número de abonados se ha visto incrementado en un ligero 0,5 por ciento más que el año pasado, aunque cada año esta cantidad crece. En 2017, las cifras de facturación ascendieron a los 6,3 millones de euros por ingresos por agua potable y los 2,2 millones de ingresos por alcantarillado, mientras que en concepto de canon de saneamiento el Ayuntamiento de Logroño tuvo que aportar 4,4 millones de euros.