El parque Felipe VI de Logroño acogerá en 2027 una isla bioclimática, un espacio de encuentro, descanso y bienestar - AYUNTAMIENTO DE LOGROÑO
LOGROÑO, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
El parque Felipe VI de Logroño contará, previsiblemente en el verano de 2027, con una isla bioclimática que permitirá ser un nuevo espacio de encuentro, descanso y bienestar. Un proyecto que surge gracias a la iniciativa de Concéntrico que ha permitido que un planteamiento sobre el espacio público efímero, se transforme en una realidad permanente y que transforme la ciudad.
Así lo ha presentado este miércoles el concejal de Urbanismo, Íñigo López-Araquistáin, junto al concejal de Medio Ambiente, Manuel Marrañón, el director de Concéntrico, Javier Peña, y el decano del COAR, Ángel Carrero.
En concreto, este proyecto surge del concurso internacional de ideas promovido por el Ayuntamiento de Logroño, Concéntrico y LIF 2002.
La propuesta 'Al agua patos', de K37 Lab (equipo español formado por Carlos Iraburu, José Rodríguez-Losada, Álvaro Oriol y Carlos Iraburu), fue la seleccionada para crear una isla climática urbana en el parque Felipe VI, en el entorno de la nueva estación de autobuses. En este sentido, Javier Peña ha asegurado estar "muy contento" de que después de toda la experimentación que se genera en Concéntrico y la innovación en planteamientos sobre espacio público, "se realicen proyectos permanentes".
"UNA CIUDAD QUE CUIDA A LAS PERSONAS"
Por su parte, López-Araquistáin ha subrayado que esta intervención representa el modelo de ciudad que queremos seguir construyendo. "Una ciudad que cuida a las personas, que apuesta por espacios públicos de calidad y que responde a los desafíos climáticos con soluciones sostenibles e innovadoras".
Ha destacado que el objetivo es crear un nuevo lugar de encuentro, descanso y bienestar para todos los logroñeses y logroñesas. Asimismo, ha explicado que esta intervención plantea la transformación de la península hexagonal situada en el estanque del parque en un espacio público diseñado para mejorar el confort térmico durante todo el año y, especialmente, durante los episodios de altas temperaturas.
Con un presupuesto base de licitación de 138.577,66 euros y un plazo estimado de ejecución de cinco meses, está previsto que las obras comiencen en el último trimestre del año.
"Esta isla bioclimática aspira a convertirse en un nuevo punto de referencia dentro del parque Felipe VI y en un ejemplo de cómo el diseño urbano puede contribuir a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía desde criterios de sostenibilidad, accesibilidad e innovación", ha añadido López-Araquistáin, quien ha concluido destacando que "esta es, sin duda, una inversión en bienestar, en salud y en una ciudad más resiliente".
Finalmente, Ángel Carrero ha explicado que las últimas ediciones de Concéntrico se han centrado también en hacer refugios climáticos, "una línea que demuestra que la arquitectura efímera puede llegar a ser permanente". Además ha expresado la voluntad de que se pueda intervenir en más puntos de la ciudad, junto a la participación ciudadana y los profesionales, para ver cuáles son las mejores actuaciones "que podemos hacer", no solo en Logroño, sino en toda La Rioja.
AGUA, VEGETACIÓN Y SOMBRA
La futura isla bioclimática se ubicará en la península hexagonal situada en el estanque del parque Felipe VI y transformará este espacio en un refugio climático pensado para favorecer el bienestar de la ciudadanía durante todo el año, especialmente en los periodos de altas temperaturas.
El proyecto se basa en tres elementos fundamentales para generar confort térmico de forma natural: el agua del estanque, un jardín interior con arbolado y vegetación de bajo consumo hídrico y una gran pérgola circular que proporcionará sombra continua sobre un recorrido perimetral y una zona de estancia.
Para ello, recupera el protagonismo del estanque y plantea un recorrido perimetral que acerca a los visitantes al agua y a los juegos interactivos de la fuente, al tiempo que crea un espacio de estancia protegido.
En el centro de la isla se dispondrá un jardín con seis ejemplares adultos de Celtis julianae y una selección de especies mediterráneas y aromáticas de bajo consumo hídrico, como lavandas, romeros, tomillos, santolinas y gramíneas ornamentales.
Este conjunto vegetal actuará como pulmón verde del espacio, mejorando el microclima y fomentando la biodiversidad urbana. Rodeando el jardín se levantará una pérgola circular sustentada por doce mástiles metálicos.
La estructura incorporará una cubierta de malla textil microperforada que generará una sombra ligera y cambiante a lo largo del día, permitiendo al mismo tiempo la ventilación y las vistas hacia el estanque y el resto del parque. Bajo ella se instalará un banco suspendido, concebido como un espacio de descanso y encuentro para los usuarios.
La actuación se completa con iluminación LED de bajo consumo, un sistema de riego inteligente y soluciones constructivas orientadas a reducir el mantenimiento y mejorar la eficiencia ambiental del conjunto.
El proyecto ha sido concebido siguiendo criterios de accesibilidad universal y sostenibilidad, con el objetivo de crear un nuevo espacio público que combine calidad paisajística, innovación arquitectónica y adaptación al cambio climático.