Publicado 14/03/2021 14:26CET

"Si usamos estrategias adecuadas, los grandes pensadores podrán resolver los problemas de este siglo"

Archivo - Alumna con altas capacidades
Archivo - Alumna con altas capacidades - RAWPIXEL/ISTOCK - Archivo

El libro 'Educación de la Alta Capacidad Intelectual' invita a bucear en esta realidad con las últimas investigaciones en la mano

   LOGROÑO, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Repensar los últimos hallazgos para dar la atención correcta a las personas con Alta Capacidad Intelectual. La catedrática de Psicología Evolutiva de la Universidad de La Rioja, Sylvia Sastre i Riba, ha advertido: "Si usamos estrategias adecuadas, los grandes pensadores podrán resolver los problemas complejos de este siglo".

   En una entrevista a Europa Press, ha señalado el "borroso" conocimiento que existe de la Alta Capacidad Intelectual. "No es un fenómeno frecuente, pero cuando existe tiene un gran valor personal y social, porque puede contribuir a logros en el progreso humano en cualquier campo", ha explicado.

   Ha relatado cómo "si lográramos repensar los procesos de identificación" de las altas capacidades "y ajustarnos a lo que los hallazgos científicos actuales nos están mostrando podríamos lograr promocionar la expresión de la alta capacidad".

   De este modo, se permitiría que estas personas "se conviertan en pensadores que puedan resolver los problemas complejos que tenemos en este siglo XXI como retos" y, también, "integrar sus competencias para su propio bienestar y el de todos los que estamos viviendo la complejidad del siglo actual".

   "Hoy disponemos de medidas y de más medios que, si pudiéramos ajustarlos a lo que realmente es y precisa la alta capacidad, tendríamos una reserva de personas que podrían resolver las complejidades a las que nos enfrentamos", ha dicho alertando de que "nos estamos perdiendo una buena parte de ellas".

   Ha visto necesario "identificar de forma precisa" a las personas que tienen ese potencial para ofrecerles lo que ha denominado una "educación repensada que guíe la expresión del alto potencial y se manifieste en su riqueza".

   En este sentido ha visto que no siempre se identifica correctamente a las personas que tienen Alta Capacidad por usar prácticas que no son fiables, como basarse sólo en obtener un cociente intelectual que no mide otras competencias como la creatividad.

   "Estas prácticas diagnósticas conducen a falsos positivos; y falsos negativos", ha añadido. El proceso de identificación, ha apuntado, "reclama medidas periódicas reflexivas" y no, por ejemplo, un mero cuestionario.

   Aunque no ha querido llegar a decir que sean las "grandes desconocidas", sí ha considerado que las altas capacidades no tienen la suficiente claridad y "hay ciertos profesionales que continúan basándose en resultados iniciales de la investigación que se han demostrado obsoletos" porque "la ciencia avanza".

   También ha apuntado que es necesario buscar "cuáles son los factores que finalmente hacen que unas personas muestren unos logros para el progreso humano y otras, disponiendo del alto potencial, por distintos factores de su desarrollo no alcance logros en cualquier de los ámbitos en que ellos manifiesten sus capacidades".

   Es la base del estudio científico actual. La alta potencialidad varía con rasgos personales como la motivación; la resilencia; habilidades sociales; un perfeccionismo saludable...

   También hay variables del entorno, como la pobreza que es "una barrera importante" aunque "depende de cómo conviva con otros factores como la escuela o un entorno familiar rico en estímulos".

EDUCACIÓN DE LA ALTA CAPACIDAD

   La editorial Síntesis ha publicado la obra 'Educación de la Alta Capacidad Intelectual', que firman Sylvia Sastre i Riba, catedrática de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de La Rioja (UR) y antoni Castelló-Tarrida, profesor en la misma área en la Universidad Autónoma de Barcelona (AUB).

   Se dirige a psicólogos, educadores y médicos como pediatras, o familias, para que puedan acercarse al conocimiento "actual" que les lleve a una "reflexión" de la respuesta a la Alta Capacidad, junto a pautas e instrumentos para "una educación repensada" de la misma.

   Se busca una "mayor claridad" porque "ese potencial biológicamente dotado necesita expresarse", ya que "con existir no es suficiente, debe manifestarse para que puede ofrecer esos logros y rendimientos acordes".

   "Para la expresión de ese alto potencial inciden otros factores, personales y ambientales"; entre estos últimos "la educación es una variable moduradora muy importante".

LA ALTA CAPACIDAD INTELECTUAL (ACI)

   Según el Informe 2020 sobre el estado del sistema educativo (curso 20218-2019) en España, publicado por el Ministerio de Educación y Formación Profesional, la identificación de aprendices con alta capacidad intelectual oscila entre las comunidades autónomas de nuestro país, situándose globalmente en un 0'6 por ciento del alumnado, con una tendencia creciente en los últimos cinco años debida seguramente a la intensificación de las prácticas diagnósticas.

   No obstante, los autores indican que "no hay que esperar que la Alta Capacidad Intelectual corresponda a una cifra determinada como algunos pretenden argumentar ni que, si no se llega a ella solo signifique vacíos en su identificación; la prevalencia es orientativa respecto al estado de la cuestión y, caso de corresponder a un proceso de identificación fiable, reflejaría cuántos escolares disponen de un potencial que, además, debe expresarse".

   En consecuencia, lo más importante no es acercarse a una cifra estimada internacionalmente que varía en función del perfil de ACI (superdotación o talento y tipo de medida), sino disponer de una respuesta educativa eficiente que facilite la expresión de la alta potencialidad que un escaso porcentaje de población dispone.

   Alertan de que esto sí que es preocupante porque el estado actual en España, a pesar de los avances, continúa caracterizado por una amplia borrosidad conceptual y, en consecuencia, de fiabilidad diagnóstica con demasiada confianza en el cociente intelectual como único indicador, y con una intervención educativa sin suficientes referentes conceptuales, diagnósticos y de eficacia.

LOS AUTORES

   Sylvia Sastre-Riba es catedrática de Psicología Evolutiva y de la Educación en la Universidad de La Rioja (UR), especialista en desarrollo cognitivo. Coordina el Programa de Doctorado en Educación y Psicología (UR) y codirige el Máster en Neuropsicología de las Altas Capacidades (UR).

   Antoni Castelló-Tarrida es profesor titular de Psicología Evolutiva y de la Educación en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), especialista en inteligencia y procesos cognitivos. Coordina el Doctorado en Psicología de la Comunicación y Cambio en la UAB, y codirige el Máster en Neuropsicología de las Altas Capacidades (UR).