Ureña y un Domingo Hernández rescatan a 'La Ribera' del tedio en la tercera de feria

Publicado 23/09/2019 21:23:42CET
El torero Paco Ureña da la vuelta al ruedo de La Ribera tras cortar dos orejas al sexto
El torero Paco Ureña da la vuelta al ruedo de La Ribera tras cortar dos orejas al sexto - EUROPA PRESS

   El murciano ha abierto la puerta grande tras una generosa segunda oreja en una tarde de fracaso de las astados de Núñez del Cuvillo

   LOGROÑO, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Paco Ureña ha rescatado del aburrimiento y del tedio a los tendidos de la plaza de toros de 'La Ribera' de Logroño con el sobrero, 'Miliciano' de Domingo Hernández, tras una buena actuación, agrandada por un generoso palco que le ha concedido un segundo trofeo. Con ello el murciano ha abierto la puerta grande - la tercera consecutiva en la feria de San Mateo de Logroño -.

   Ha alternado Ureña en mano a mano con Antonio Ferrera, tras caerse hace unos días de los carteles José María Manzanares, en una corrida descastada de Núñez del Cuvillo, condenada al fracaso. El público ha llenado en su mitad el coso logroñés.

   El lorquino ha visto como la fortuna ha caído de su lado cuando el presidente ha tenido a bien devolver un blando sexto de la ganadería titular. En ese momento, ha saltado a la plaza 'Miliciano', negro bragado de 548 kilos, al que ha saludado con buen toreo de capa, a la verónica que ha hecho presagiar un cambio en la anodina tarde.

   Con la muleta, Ureña ha hecho valer su poderosa derecha, en la que la profundidad y la ligazón ha sido su gran valedora. Con la izquierda, el murciano ha logrado algún muletazo de calidad, pero enseguida ha vuelta a la diestra para redondear una buena faena. Estocada desprendida pero que la he sido suficiente para cortar dos orejas y salir a hombros.

Con su primero, el segundo de la corrida, de nombre 'Madrillito', el murciano, se ha topado con un ejemplar inconsistente de Núnez del Cuvillo, en el que solo ha podido brillar con el capote. A pesar de ello, con la pañosa ha estado insistente, arrancando alguna tanda suelta pero sin llegar al tendido.

   El cuarto, 'Pitimini', bragado corrido axiblanco, de 549 kilos, presagiaba ser mejor toro que lo que ha sido en el desarrollo de la lidia. Ha cuajado una buena faena, sobre todo con la manera izquierda, rematada con una estocada caída. A pesar de ello se ha pedido con fuerza la oreja que la presidencia no ha estimado oportuno otorgar.

   Por su parte, Ferrera con el que ha abierto plaza se ha encontrado con un flojo y descastado colorado, que se ha venido abajo enseguida en la faena.

   Con su segundo, 'Bombardito', burraco de 501 kilos, que hacía el tercero del festejo, que ha sido protestado de inicio, el extremeño poco ha podido hacer más allá de torearlo a media altura, silenciándose su labor.

   La actuación de Ferrera se ha cerrado con 'Tabacalera', negro mulato de 526 kilos, un astado desclasado y sin transmisión, con el que el diestro ha optado por una faena breve, matándolo de pinchazo y media estocada.

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