Actualizado 28/06/2007 13:20 CET

11-M.- La abogada de Iván Reis indica que su cliente sintió "un dolor inmenso por los atentados"

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

La abogada del joven asturiano Antonio Iván Reis Palicio, María del Mar Ramos, explicó esta mañana ante el tribunal del 11-M que su cliente y el amigo de éste, Sergio Álvarez, tenían en el momento en que se produjeron los hechos de los que se les acusa 21 y 22 años y ambos "sintieron un dolor inmenso por los atentados" y después de la masacre "se vieron implicados en algo que les provocaba una profunda repulsa".

Ramos defendió que su patrocinado hubiera contado lo que ocurría si hubiera sabido algo sobre la existencia de una "trama asturiana" y destacó que Reis Palicio "estaba convencido de que lo que transportaba era hachís".

Antonio Iván Reis Palicio está acusado de los delitos de asociación ilícita y suministro de sustancias explosivas por los que la Fiscalía solicita en su caso un total de 4 años de prisión. Colaboró, según la fiscal Olga Sánchez en el transporte de dinamita a Madrid desde Asturias realizando un viaje en autobús el 9 de enero de 2004.

En el viaje debía entregar a Jamal Ahmidan, alias "El Chino", uno de los suicidados el 3 de abril en la casa de Leganés, la cantidad de 3.000 euros de parte del ex minero José Emilio Suárez Trashorras. Éste no le dió finalmente el dinero y le dijo que indicara a "El Chino" que se lo habían quitado en la estación de autobuses de Madrid. Ahmidan no le creyó y le quitó su documentación personal y su móvil.

La abogada destacó que su cliente es una persona "con un nivel intelectual escaso" y "una dificultad evidente para comunicarse" y dice que nunca fue amigo del acusado José Emilio Suárez Trashorras" y que su único contacto con él se debía a que era la persona que le proveía de hachís. Añadió que del resto de acusado asturianos sólo conoce a Sergio Álvarez del que es amigo desde la infancia.

Describió a Iván Reis como un "joven inmaduro" y "consumidor de hachís" que comienza a frecuentar el ambiente de la noche cuando le echan del trabajo. Entonces inicia un consumo elevado de estupefacientes y frecuenta "a gentuza" a la que acaba por deber dinero. Recordó que incluso el acusado Antonio Toro declaró sobre él en relación a las drogas que "se lo comía todo y no pagaba".

La deuda económica que alcanzó con Suárez Trashorras le llevó, en opinión de la abogada, a realizar el viaje hasta Madrid que llevó a cabo "movido por miedo a un mal inminente contra su vida". Agregó que Iván Reis no tiene cultura ni estudios, sabe escasamente escribir y fue criado sin una figura paterna ya que su padre abandonó a la familia cuando tenía sólo 7 años.

Agregó, además, que en la vista oral "no ha quedado demostrado que el contenido fuera explosivo". Dijo que "nadie en su sano juicio" hubiera montado en un autobús sabiendo que no sólo se está jugando la vida de las personas que viajaban en él sino también su propia vida. "¿Es acaso Iván un kamikaze?", se preguntó Ramos.

REHABILITACIÓN

Ramos destacó, por último, que su cliente abandonó Avilés y dejó "el mundo de las drogas" comenzando a trabajar como escayolista, trabajo que mantiene a día de hoy. Además, vive "felizmente en pareja y en el mes de abril ha tenido una hija". Por todo ello la letrada pidió la libre y total absolución del acusado y la condena al pago de las costas para las acusaciones.