MADRID 22 Nov. (EUROPA PRESS) -
La hipertrofia mamaria, es decir un excesivo tamaño del pecho femenino, podría afectar aproximadamente a un 15 por ciento de las mujeres, que suelen ver como este problema incide negativamente en su calidad de vida, sostiene el jefe de Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo Hospital Universitario del Sureste de Madrid, el doctor Alonso Poza.
Este experto, que coordinador de la Unidad de Obesidad en los Hospitales Nisa Pardo y San Camilo de Madrid, advierte de que la calidad de vida de estas mujeres se ve muy mermada por los problemas físicos y psicológico que provoca. Por un lado, tienen afrontar de manera crónica el dolor que ocasiona el peso del pecho en el cuello, hombros y espalda, así como una frecuente dermatitis; por otra parte, suelen padecer padecen problemas para relacionarse con los demás y baja autoestima.
"La hipertrofia mamaria incapacita a la mujer para realizar ejercicio físico libremente o crea situaciones frustrantes, como encontrar ropa de su talla. Estas molestias, la baja autoestima y el interés por su imagen corporal, son los motivos más frecuentes por las que acuden a la consulta", sostiene.
En su opinión, a cirugía de reducción de pecho es la mejor solución posible y logra excelentes resultados, "cambiando el día a día de quien se somete a ella". Precisamente, Poza ha desarrollado una técnica propia de reducción mamaria que evita la incisión vertical que es la más antiestética y la que da lugar a más complicaciones, puesto que ocasionalmente se puede abrir y causar molestias por curas y cicatrices anchas antiestéticas.
Esta técnica propia que ha presentado a nivel internacional solo produce dos cicatrices: alrededor de la areola y del surco submamario, que son mínimamente visibles. "El resultado son unos pechos más firmes, elevados y estéticos sin cicatrices aparentes", comenta el experto.
Además del preoperatorio habitual, "las mujeres que se van a someter a esta operación pasan por la consulta de cirugía donde se descarta mediante una mamografía la existencia de un tumor maligno, momento a partir del cual nos planteamos la técnica quirúrgica", indica el experto.
Al mes de la intervención, las mujeres pueden hacer su vida normal. La operación se realiza bajo anestesia general y tiene una duración de entre 2 a 4 horas. Al día siguiente o máximo a los dos días, de la operación, la paciente puede irse a su casa.