Publicado 11/05/2020 17:22CET

Hasta 40.000 árboles serán acondicionados en la capital tras reanudarse el Plan de Arboricultura

Labores de poda en un árbol de la ciudad de Madrid.
Labores de poda en un árbol de la ciudad de Madrid. - AYUNTAMIENTO DE MADRID - Archivo

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

Los servicios municipales de conservación del arbolado retoman desde este lunes las actuaciones para actuar sobre ramas secas o afectadas por alguna enfermedad o plaga, ejemplares que rozan con edificios, marquesinas o cualquier otra instalación, así como ramas bajas que obstaculizan el tránsito peatonal o de vehículos y los árboles que dificultan la visibilidad de las señales de tráfico.

Esta semana, del 11 al 17 de mayo, se realizarán actuaciones en prácticamente todos los distritos, de 8.30 horas a13.30 horas, que afectarán al tráfico en la vía pública. Las afecciones suelen ser cortes menores o alguna ocupación de carril.

Estos trabajos también contemplan la eliminación de ramas secas o brotes de raíz y podas para dar forma a especies con mayor crecimiento de formación como los aligustres (ligustrum japonicum), así como situaciones de urgencia por condiciones meteorológicas o vandalismo, entre otras situaciones que provoquen la caída.

Estos servicios, dependientes del área de Medio Ambiente y Movilidad que dirige Borja Carabante, están activos durante todo el año. En invierno podan árboles y arbustos y anualmente desarrollan el Plan de Arboricultura que resuelve las situaciones detectadas por agentes medioambientales, personal municipal o de concesionarias y las incidencias derivadas por avisos y peticiones de vecinos, juntas municipales, policía o cualquier otro organismo.

La poda de invierno se lleva a cabo desde noviembre y hasta la primera quincena de marzo, aprovechando la parada vegetativa del arbolado. Durante ese periodo se podaron 14.300 unidades de las que 5.500 están en zona verde y 8.800 en el viario.

El objetivo principal es reducir el volumen y altura de las copas de los árboles que presentan estructuras descompensadas, voluminosas o ramas quebradizas. Su fin coincidió este año con el inicio del estado de alarma por la Covid-19 y hasta ese momento se incidió en árboles envejecidos y de gran altura, así como en especies del tipo olmos, plátanos, pinos y acacias.