Un acusado de asesinar a su mujer se declara inocente pese a presenciar sus hijos el crimen

Publicado 04/12/2019 14:41:43CET
Juicio contra un acusado de asesinar a su mujer se declara inocente pese a presenciar sus hijos el crimen
Juicio contra un acusado de asesinar a su mujer se declara inocente pese a presenciar sus hijos el crimen - EUROPA PRESS

El interrogatorio de los menores, principal prueba de cargo contra el procesado

MADRID, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un acusado de asesinar de siete puñaladas a su mujer se declarará en el juicio inocente a pesar de que sus hijos se encontraban en la misma vivienda cuando se cometió el crimen y las decenas de mensajes amenazantes de muerte en los que advertía a la víctima de que la iba a "enterrar" en Marruecos y de que "nadie la iba a encontrar".

"Lo de Marta del Castillo no es nada. Eso son unos pringados. A ti te ato y te tiro a un lado", recoge uno de los textos leídos al inicio del juicio contra Salid Khatub. El acusado se enfrenta a una petición fiscal de 31 años de prisión por delitos de asesinato, maltrato habitual, amenazas y hostigamiento.

En la exposición previa, la defensa ha adelantado que su cliente se declara inocente, por lo que pedirá su libre absolución al considerar que no hay pruebas sólidas. Mañana prestará declaración el procesado.

El abogado defensor ha hecho hincapié en las lagunas de los escritos de acusaciones, reconociendo que había "una relación tóxica". Según el abogado, su cliente acudió al domicilio familiar tras llevar a sus hijos al parque y se encontró muerta a la mujer. Tras ello, decidió acudir a la Policía.

En cambio, el fiscal ha insistido en que el acusado ejerció maltrato habitual sobre la fallecida, acabando con su vida en mayo de 2017. Los interrogatorios realizados a los menores con psicólogos constituye la principal prueba de cargo. Las imágenes se expondrán en la vista, dado que la declaración quedó como prueba preconstituida para evitar la doble victimización.

Eliana G., que falleció a los 27 años, tenía dos hijos de 3 y 8 años, a cuyo cargo se ha quedado su abuela materna. La víctima decidió romper la relación tras años de matrimonio en febrero de 2017 debido al clima de agresividad y violencia al que se vio sometida.

A raíz de la ruptura, el acusado inició un acoso constante con mensajes de voz vejatorias, que han sido leídos en la Sala. "Te voy a enterrar de pie en Marruecos y nadie te va a encontrar. Lo de Marta del Castillo no es nada. Esos eran unos pringados. Yo te ato y te tiro a un lado", recoge uno de los textos amenazantes. El 12 de mayo de 2017 acabó con su vida.

El día de los hechos, el acusado se personó en la vivienda familiar y pidió a su expareja que le mostrara una foto de la supuesta persona con la que mantenía una relación. "Te voy a matar", le advirtió. Tras ello, la fallecida llevó a sus hijos a la habitación y al regresar a la cocina, recibió siete puñaladas en el tórax, una de ellas mortal que le atravesó el corazón.

Con motivo de lo vivido, el hijo de ocho años sufre una sintomatología de tipo ansioso depresiva "con prevalencia en la actualidad de sintomatología depresiva y más de tipo
ansiosa en periodos anteriores".

HECHOS JUZGADOS

El fiscal recoge con detalle cómo fue la relación sentimental de convivencia que mantuvieron víctima y acusado, "en presencia de los hijos de ambos menores de edad". Said la golpeaba y empujaba "continuamente" o la insultaba y amedrentaba. También controlaba todo lo que hacía, a dónde iba o si estaba conectada a la aplicación whatsapp siempre "con ánimo de perturbar la paz y armonía familiar y de someterla a su control y presencia".

A finales de 2016 la mujer reiteró al acusado su voluntad de romper la relación debido al clima de control y las continuas agresiones verbales y físicas a las que se veía sometida, sin embargo, la respuesta fue siempre la misma, esto es, amedrentarla, insultarla y humillarla "aludiendo a que estaba con cualquiera, incluso delante de los menores".

En febrero de 2017 la víctima se mudó a otro domicilio de Madrid pero el acusado no se resignó. Así, "con idéntica finalidad de imponerle a su presencia y retomar la relación", instaba a su hijo menor para que le escribiera notas a su madre pidiéndole que volviera con él, controlaba a dónde iba y la llamaba insistentemente, "en ocasiones hasta 100 veces seguidas", o se presentaba en el gimnasio u en otros lugares a los que iba la mujer, "impidiéndole desde esa fecha que se llevara a sus hijos a su nuevo domicilio".

Said Kathib siguió enviando a su mujer continuos mensajes escritos y de voz insultándola y conminándola a que volviera con él con insinuaciones constantes de que estaba con otras personas, "reflejando unos celos exacerbados y con la clara intención de continuar manteniendo su matrimonio al entender que E.G.O. era de su propiedad, y que nunca podría estar sola o mantener ninguna otra relación que no fuera con él". Por ello, decidió denunciar los hechos en marzo de 2017 antes relatados, siendo denegada en esa ocasión la orden de protección que solicitó.

Tras varios meses de presión, sobre las 18:00 horas del día 12 de mayo de 2017 y cuando el acusado, sus hijos y la víctima se encontraban en un piso propiedad de una amiga de la mujer comenzó una discusión durante la cual Said dijo estar muy enfadado porque creía que su expareja mantenía una relación con otra persona y amenazó con matarla.

Tras enviar a los menores a la habitación, ambos continuaron discutiendo en el cocina "hasta que, el acusado, cogió un cuchillo cocinero de 33 centímetros de longitud total, con empuñadura negra de 12 centímetros, y 21 centímetros de hoja de un solo filo, se abalanzó sobre (..), con el propósito de acabar con su vida y con ánimo de aumentar el sufrimiento y dolor de la misma, de forma sorpresiva e inesperada, sin que la víctima lo esperase, la apuñaló en siete ocasiones en el tórax alcanzándole el corazón y en el abdomen". El acusado lleva privado de
libertad por esta causa desde el día 12 de mayo de 2017.

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