MADRID, 16 Nov. (EUROPA PRESS) -
La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre, ha señalado este lunes la necesidad de destinar 20 millones anuales durante los próximos 10 años para renovar la flota de autobuses de la EMT.
"No puede ser que seamos los que más contaminamos de la ciudad", ha dicho Aguirre en la rueda de prensa posterior a la reunión del Grupo Municipal Popular en alusión al Ayuntamiento. "El Ayuntamiento de Madrid y sus autobuses son responsables en este momento del 17 por ciento de la contaminación" por dióxido de nitrógeno, ha afirmado.
En relación con las medidas tomadas por el Ayuntamiento contra la contaminación la semana pasada, Aguirre ha señalado que "lo fundamental es la salud de los ciudadanos y preservar la calidad del aire", pero ha agregado que le pareció "chocante" que el Ayuntamiento dijera que se iba a levantar el protocolo y a las pocas horas decidiera mantenerlo, al tiempo que ha pedido "medidas preventivas".
En este punto, ha apostado por un transporte público "no contaminante", para lo que ha considerado necesario tanto la renovación de la flota de autobuses de la EMT, como ayudas para la renovación de los taxis, así como extender Bicimad "a toda la ciudad". Además, ha manifestado su apoyo a la propuesta del Gobierno municipal de construir aparcamientos disuasorios.
Al hilo de la polémica por el recorte en las partidas que destinan a la EMT la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, respectivamente, Aguirre ha dicho que no piensa pedir a la presidenta del Gobierno regional, Cristina Cifuentes, que renueve la flota de autobuses de la EMT, ya que, según ha indicado, "le corresponde exclusivamente" al Ayuntamiento, de acuerdo con el último convenio con el Consorcio Regional de Transportes.
Igualmente, ha destacado que mientras el Ayuntamiento ha reducido su partida a la EMT, la Comunidad ha aumentado su partida al Consorcio Regional de Transportes.
Así, ha reivindicado que del presupuesto municipal de 4.5000 millones de euros, 20 millones cada año se destinen a la renovación de los más de mil autobuses de gasóleo durante los próximos diez años, al tiempo que ha constatado que los primeros autobuses tardarían en llegar un año.