3 de abril de 2020
 
Publicado 26/02/2020 15:22:52 +01:00CET

Almeida es nombrado cofrade de honor con un responso a la sardina carnavalesca y tras instar al respeto vecinal

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, en el Entierro de la Sardina
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, en el Entierro de la Sardina - EUROPA PRESS

MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha sido nombrado cofrade de honor de la Alegre Cofradía de la Sardina, a horas de ser enterrada simbólicamente para despedir a Don Carnaval y dar la bienvenida a Doña Cuaresma, y lo ha hecho con un responso y después de instar al respeto vecinal.

Ataviado con la chistera, capa, medalla y pines que le acreditan como nuevo cofrade, el regidor ha lanzado una serie de recomendaciones de comportamiento en comunidad. "De alcalde obviar no puedo, de manera que no dejaré pasar esta ocasión para hacer ver a algunos disipados vecinos que en la alegría del carnaval y la fiesta, por más que muden su aspecto habitual con acertados disfraces y artificios, no habrá patente de corso", ha advertido.

"El descanso del vecino es sagrado y lo debe seguir siendo, aún en fiestas tan paganas. Del mismo modo que el desaforado beber, más allá de para aliviar la sed, no es motivo para desahogar los apuros en oscuros lugares de la villa, algo más propio de nuestros queridos hermanos perrunos, porque ni siquiera la perturbación del sentido que sucede al beber, permitan el casticismo, como un piojo, posibilitan actuar de cualquier manera", ha continuado.

Almeida ha explicado el origen del entierro de la sardina --una partida en mal estado de sardinas ante la que Carlos III decidió que se enterraran pensando en la salud de los madrileños--, algo que pasó a ser una tradición. "El austero y estricto régimen de la Cuaresma respecto a los pecados de la carne en aquel tiempo se aplicaba a rajatabla, ya se tratara de cosas del yantar como de cosas del yacer", ha recordado.

Sus últimas palabras han sido para la sardina pero en forma de responso. "Ya se van con la sardina los placeres a la tumba. Sale de la catacumba doña Cuaresma mohína, Don carnal huye espantado de esa faz calaverina que, ojiplática, fulmina al gozador despistado. No más risas, no más cantos, la cuaresma ya ha llegado. Estáis todos en pecado, pagad penitencias y llantos. Yo tengo jurisdicción, dice la dama en cuestión, sobre perversos y santos. Son lentejas, no jamón, Disfrutemos de este entierro y hasta el año que viene", ha terminado.

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