Actualizado 28/06/2010 20:30 CET

Calvo insiste en que el "boicot vinculado a reivindicaciones sindicales" obliga a externalizar la escuela de bomberos

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El delegado de Seguridad y Movilidad en el Ayuntamiento de Madrid, Pedro Calvo, explicó hoy a Europa Press que el "boicot vinculado a las reivindicaciones sindicales" obliga al Gobierno municipal a externalizar la escuela de bomberos.

Y es que desde el pasado mes de marzo los bomberos encargados de los cursos de formación no acuden a las aulas del CIFSE, por lo que los 139 profesionales que aprobaron la correspondiente oposición "no pueden empezar a trabajar y cobran el sueldo mínimo al no tener la formación obligatoria", en palabras de Calvo.

Después de subrayar que lo que promoverá el Ejecutivo local será una externalización, "ya que la escuela seguirá siendo pública, municipal", Calvo arremetió contra el portavoz de IU, Ángel Pérez, quien criticó hoy la "adicción" que dijo que siente el Gobierno por las privatizaciones.

"Si se ven obligados, como dice, se supone que no querían (privatizar). ¿Cómo que no querían? Pero si es lo único que hacen, si tienen adicción", apostilló el líder municipal de la coalición de izquierdas.

Siguiendo con las metáforas sanitarias, el delegado Calvo aseguró que el suyo no es un problema de adicción sino que la cuestión de fondo es "un mal diagnóstico de IU por la alergia que tienen a cualquier modo de gestión que no sea el de la administración directa, pura y dura".

LOS NUEVOS BOMBEROS NO PUEDEN INCORPORARSE

Insistió en que lo que llevará a cabo el Gobierno local será una "externalización" a la que se ven obligados después de que los bomberos hayan decidido dejar de dar la formación". La consecuencia de ello es que los nuevos profesionales no podrán incorporarse antes del verano, como estaba previsto, siendo además ésta una de las épocas más crítica del año.

Calvo criticó a su vez el "grado de hipocresía de la denuncia sindical de IU" cuando apuntaban como raíz del problema a "la falta de plantilla, de antigüedad del material y de insuficiencia de recursos".

En este punto, el delegado de Seguridad y Movilidad expuso que los sindicatos "mienten" cuando dicen que falta plantilla para, a continuación, desgranar una de sus propuestas, la de la eliminación de las seis jornadas extraordinarias que tienen los bomberos al año. Este cuerpo trabaja 64 días al año más esos seis extras, por la que perciben, por cada una de esas jornadas especiales, unos 700 euros, como explicó el edil.

La propuesta de los sindicatos pasa por eliminar esas jornadas "pero seguir cobrándolas al prorratearlas al resto de los 64 días". Es por lo que argumentó que no es necesario incrementar la plantilla siempre que no se cambien las condiciones de trabajo. "En época de bonanza sería inaceptable pero ahora esa reivindicación es vergonzosa", denunció.

"NO SE ENTERAN DE QUE EL PAÍS ESTÁ EN CRISIS"

Para Calvo, la clave reside en el dinero. "Hay algunos sindicatos que no se enteran de que el país está en crisis y que ellos (en referencia a los bomberos) son un colectivo privilegiado, tanto en condiciones de trabajo como de retribución salarial", expuso. En este punto, el edil planteó la posibilidad de poner otras opciones encima de la mesa para "ser más eficientes", como cambiar los turnos de trabajando, pasando de 24 a 12 horas. Teme que los sindicatos se sigan oponiendo "porque eso significaría un esfuerzo al ir a trabajar no 64 días al año sino 128".

En definitiva, Calvo consideró que las propuestas de los sindicatos sólo sirven para "aprovecharse del erario público", lo que le dio pie para reprochar que IU sea "hipócrita" y no se alinee con el Gobierno municipal "para hacer un llamamiento conjunto a la responsabilidad".

Y es que el edil insistió en que el "boicot" existe y se manifiesta no sólo con pintadas en los vehículos sino también con el robo de llaves y el sabotaje de manguitos de los motores, hechos ya denunciados en un juzgado. Para los autores exigirán responsabilidades penales por "poner en riesgo la respuesta a una demanda del servicio".

CONTABILIZACIÓN ECONÓMICA DEL "BOICOT"

Y además ese boicot tiene repercusión en las arcas municipales. Calvo detalló que en el anterior conflicto con los bomberos, en 2004, se repitieron también las pintadas como "manera graciosa de dar proyección a sus reivindicaciones", lo que costó al Ayuntamiento hasta 350.000 euros por pintar y devolver a los vehículos a su estado operativo.

El concejal sabe "que en el algún momento habrá que volvérselo a gastar". Esa cantidad equivaldría a 300 uniformes nuevos, el coste de 150 equipos autónomos de respiración o un centenar de equipos de máxima protección frente al riesgo bacteriológico. Por otro lado, Calvo quiso matizar que nunca ha dicho qué sindicatos están detrás del boicot pero sí que son acciones de unos "boicoteadores que se les vincula a reivindicaciones salariales".

Preguntado sobre si se ha producido algún avance en el reparto de los fondos de complementariedad, Pedro Calvo fue tajante al decir que no. Las asambleas de trabajadores de los sindicatos mayoritarios CC.OO. y UGT votaron en abril en contra de ratificar el preacuerdo alcanzado con el Ayuntamiento de Madrid antes de Semana Santa sobre el reparto de los fondos.

A VUELTAS CON LOS FONDOS DE COMPLEMENTARIEDAD

El pasado 24 de marzo se llegó a un preacuerdo con los bomberos para repartir los 2,6 millones de euros de los fondos complementarios previstos para los años 2010 y 2011. Ese preacuerdo, como declaró entonces el concejal Calvo, supondría "un reparto de jornadas especiales para que puedan ser ejecutadas en aquellos momento de mayor demanda", lo que se traducirá "en mejoras de productividad por las tareas que realizan los bomberos en materia de prevención y no sólo de extinción".

En definitiva, se resumía en una productividad vinculada a resultados, como la mejora de los tiempos de respuesta. Calvo adelantaba que en el preacuerdo con los bomberos estaba previsto el incremento de la plantilla en 135 bomberos antes del verano, así como otros 165 antes de diciembre de 2011.

En opinión del edil de Seguridad, el preacuerdo no fue refrendado ya que los sindicatos "crearon una expectación que ya no hay quien la colme". "Las reivindicaciones de los sindicatos de bomberos demuestran que son insaciables, son absolutamente insolidarios con el resto de trabajadores y concretamente con los del sector público, que verán como este año disminuyen sus sueldos y el año que viene se congelan", zanjó.

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