El colegio Asunción Cuestablanca de Sanchinarro construirá un nuevo pabellón de educación infantil

Aguirre, antigua alumna del centro, pone la primera piedra del nuevo edificio y destaca los valores que se transmiten en el colegio

Europa Press Madrid
Actualizado: martes, 10 noviembre 2009 16:44

MADRID, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, puso hoy la primera piedra del nuevo pabellón de Educación Infantil del colegio Asunción Cuestablanca, en el barrio madrileño de Sanchinarro, centro del que fue alumna y del que destacó la capacidad que tuvieron sus trabajadores para transmitirle conocimientos y valores que le han sido "de enorme utilidad" a lo largo de su vida.

El nuevo pabellón correrá a cargo de Juan Manuel Alarcón, autor de la remodelación del Mercado de San Miguel que, según Aguirre, "ha quedado tan maravillosa". "Estoy convencida de que la ampliación es una noticia estupenda para todos los padres y los alumnos de este colegio de la Asunción", indicó.

El centro de Asunción Cuestablanca cuenta con 1.450 alumnos de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, lo que hace que sea uno de los más grandes de Madrid. En este sentido, la dirigente regional apuntó que con la construcción del nuevo pabellón de infantil se da comienzo a una nueva fase de "crecimiento y pujanza" del colegio.

Aguirre recordó que las religiosas de la Asunción han demostrado desde sus orígenes un gran compromiso con la Educación, ya que han formado a muchas generaciones "de una manera integral, en el espíritu del humanismo cristiano y en la búsqueda de la excelencia académica".

Acompañada de la consejera de Educación, Lucía Figar, la dirigente autonómica, que dijo sentir una "emoción muy especial" por volver al colegio en el que estudió, afrontó el acto más como un reencuentro con sus antiguas compañeras que como un evento más reflejado en su agenda de trabajo.

"PELIRROJA EXPLOSIVA"

Así, coincidió con la reverenda madre provincial de la Congregación de Religiosas de la Asunción, Carmen Escribano, que fue su compañera de clase y amiga. "Tengo que reconocer que no la he reconocido. Hacía 40 años que no la veía. Dejamos de vernos con 17 y Carmen era entonces una pelirroja explosiva con una trenza impresionante, guapísima, y la única de una clase de más de cien que se hizo religiosa", comentó.

La presidenta madrileña también agradeció la labor de algunas de las profesoras que le dieron clase en su día y que hoy estaban presentes en la colocación de la primera piedra, en especial a Teresa Romero, la que fuera su maestra de matemáticas. "Teresa Romero me enseñó todo lo que sé de matemáticas, que no es mucho", dijo entre risas.

Aguirre recordó que el colegio primero estuvo instalado en la calle Velázquez y subrayó que con 16 años trasladaron a todo el alumnado al centro de Sanchinarro, construido por Miguel Fisac en hormigón visto.

"Aquí nos vinimos todas, a este edificio de hormigón visto. A mí no me gusta el hormigón visto, me gusta mucho Fisac, pero me espanta el hormigón visto", señaló la presidenta, gran amante de los edificios con grandes cristaleras que dejen entrar la luz natural.

A lo largo de su discurso, la jefa del Ejecutivo autonómico intentó contar la historia del centro y mencionó que en algún punto de su trayectoria aparecía Felipe II. A pesar de sus esfuerzos, no pudo recordar el capítulo entero, y sufrió una ligera confusión, intercambiando las personalidades de Ana Bolena y Ana Mendoza de la Cerda, la Princesa de Éboli, entuerto que fue aclarado por algunas de las religiosas presentes.

"Ya le transmitiréis la historia del colegio a los niños, porque algo pasaba con Felipe II y Ana Bolena. No, Ana Bolena no. La del parche. ¿Cómo se llamaba? La princesa de Éboli, exacto", llegó a concluir.

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