La Puerta del Sol tras el desalojo de la acampada, a 3 de noviembre de 2026, en Madrid - EUROPA PRESS
MADRID 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
Comerciantes de establecimientos del entorno de la Puerta del Sol celebran el fin de la acampada por la vivienda, instalada a finales de septiembre y que tras 38 días fue desalojada la pasada madrugada por la Policía. Sin embargo, estos días de "anormalidad" en el 'kilómetro cero' español han provocado pérdidas aún por cifrar mayores que en otros episodios de bloqueo de la plaza, como el 15-M.
Así lo han relatado las dependientas de una perfumería en la Puerta del Sol, que en declaraciones a Europa Press han reconocido haber pasado miedo durante las semanas que los acampados bloquearon la plaza. En este tiempo han sufrido una caída considerable de sus ventas, principalmente por la falta de turismo y por el temor de sus clientes habituales a acudir a la zona.
Para ellas este miedo no terminó la madrugada del lunes al martes, cuando un dispositivo policial desalojó a los más de 300 acampados que quedaban en Sol, sino que esta misma noche han vivido con incertidumbre cómo varias personas amenazaban con volver a acampar en la Puerta del Sol. De hecho, la encargada de la tienda ha relatado cómo durante la noche recibía en su teléfono móvil el aviso de la alarma de seguridad del establecimiento.
Otro dependiente de un comercio tradicional en la plaza, que ha declarado bajo anonimato, ha confesado las dificultades diarias a las que tenía que hacer frente para abrir el establecimiento con tiendas de campaña instaladas a apenas un metro de la puerta.
Mientras, el responsable de una conocida pastelería de la zona ha reconocido la caída de los ingresos durante estas semanas en las que además se han sucedido fechas importantes para su comercio, como el Día de la Hispanidad o el reciente Día de Todos los Santos.
Sin embargo, este dependiente mira ahora con optimismo al futuro, con una plaza que ya ha recuperado la normalidad y donde no queda rastro de la acampada que durante más de cinco semanas irrumpió en el día a día de los madrileños, comerciantes y turistas.
PEOR QUE EL 15-M
Si en algo coinciden todos los comerciantes consultados es en la deriva de una acampada que comenzó de forma pacífica para reivindicar el derecho a la vivienda y de la que, con el paso del tiempo, se fueron desvinculado sus impulsores para dar cabida a grupos más extremistas o personas sin hogar.
En este sentido, reconocen que estas semanas han sido más duras para sus comercios que el 15-M, la acampada de mayo de 2011 en la que los jóvenes se instalaron en Sol como método de protesta contra el sistema político. En aquella ocasión la extensión de la plaza era menor, fueron menos días y eran más "pacíficos".
De hecho, el presidente de Hostelería Madrid, José Antonio Aparicio, ha lanzado un mensaje de apoyo al sector que durante estas semanas "no ha podido desarrollar su actividad" en fechas clave para el sector y que, además, se ha enfrentado a "problemas de seguridad de sus propios empleados".
Ahora los comerciantes confían en que con el fin de la acampada vuelvan sus clientes habituales y noviembre, un mes "clave" para el comercio de la zona, consiga remontar las cuentas tras 38 días de bloqueo casi absoluto del que aún hay que hacer balance.
"No tenemos un balance económico, pero sí sabemos que en un momento como la festividad de Todos los Santos, los puentes, la Hispanidad, ha afectado porque es una zona de muchísima afluencia", ha remachado Aparicio, que pese a todo confía en que la campaña de Navidad "se va a poder salvar".