Comunidad ligará parte de financiación universitaria a resultados, reforzará auditorías y pedirá contabilidad analítica

El acuerdo incluye un grupo de trabajo para repartir los fondos por objetivos, impulsar plazas residenciales e incrementos salariales

Firma del acuerdo entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y los seis rectores.
Firma del acuerdo entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y los seis rectores. - COMUNIDAD DE MADRID
Europa Press Madrid
Publicado: jueves, 12 marzo 2026 6:14

MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Comunidad de Madrid ligará parte de la financiación de las seis universidades públicas al cumplimiento de objetivos estratégicos y resultados medibles, al refuerzo de los mecanismos de auditoría interna y externa y a disponer de un sistema de contabilidad analítica plenamente operativo antes del 31 de diciembre de 2028.

Son algunas de las claves del modelo de financiación plurianual 2026-2031 acordado entre el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso y los rectores de la Complutense, la Autónoma, la Politécnica, la Alcalá de Henares, la Carlos III y la Rey Juan Carlos, que se ha publicado en el Portal de Transparencia, consultado por Europa Press.

En concreto, se regirá por los principios de suficiencia financiera; previsibilidad plurianual; estabilidad presupuestaria; equidad del sistema; autonomía universitaria y corresponsabilidad; eficiencia en la gestión; adaptabilidad y revisión; objetividad y transparencia; y orientación a resultados.

Sobre estas dos últimas cuestiones, el texto especifica que se asignarán recursos conforme a criterios objetivos, verificables y públicamente conocidos, garantizando la rendición de cuentas. Asimismo, vinculará una parte de la financiación al cumplimiento de objetivos estratégicos y resultados medibles en docencia, investigación, transferencia, internacionalización y empleabilidad, entre otros.

La evolución del modelo será "coherente" con la variación del número de estudiantes de cada centro universitario y con la consecución de los objetivos establecidos.

LA ESTRUCTURA DE LA FINANCIACIÓN

La financiación plurianual queda articulada en la financiación estructural consolidada y los fondos comunes de carácter estratégico. Esta última cuestión todavía se está negociando con los centros, según reveló la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo.

Según el texto, la financiación básica estructural será el núcleo estable para personal, gasto corriente, inversiones ordinarias, investigación y mantenimiento de infraestructuras. También incluye las transferencias ordinarias y los recursos vinculados a tasas académicas conforme al marco normativo vigente.

El acuerdo crea un fondo de convergencia y uno adicional para "corregir desequilibrios" y "evitar efectos abruptos derivados de la aplicación del nuevo modelo". En el primer caso, sirve para equilibrar a las universidades con peor situación financiera y estará vinculada a criterios objetivos de situación financiera relativa planes de mejora o saneamiento cuando proceda.

En el segundo caso, estará compuesto por una partida denominada fondo status quo destinada a compensar a las universidades en el cálculo de la financiación básica que hayan crecido por debajo de la media; y otra llamada fondo de competitividad, que buscará financiar proyectos singulares de las universidades públicas. Su reparto será en función de los estudiantes matriculados tanto en titulaciones de Grado como en los programas de Máster y Doctorado.

GRUPO DE TRABAJO PARA REPARTIR FONDOS POR OBJETIVOS

Asimismo, el acuerdo prevé una línea específica de financiación por objetivos, vinculada al cumplimiento de metas en mejora de la calidad de la docencia, investigación, innovación, internacionalización, empleabilidad, entre otros indicadores. Tendrá carácter incentivador y no consolidable automáticamente.

El texto revela que habrá un grupo de trabajo para el reparto de esta última financiación, que quedará formado por representantes de la Consejería y de las universidades públicas madrileñas. Su función será definir técnicamente los indicadores, métricas y ponderaciones que se usarán para distribuir el dinero.

Por otro lado, el acuerdo considera fondos de carácter finalista a la financiación específica para inversiones estratégicas y actuaciones singulares en infraestructuras docentes y científicas, que debe integrarse en planes plurianuales de inversiones, así como al fondo María Goyri, destinado a actuaciones prioritarias del sistema universitario madrileño.

CONTABILIDAD ANALÍTICA Y AUDITORÍAS

En el acuerdo, las universidades públicas madrileñas se comprometen a disponer de un sistema de contabilidad analítica plenamente operativo antes del 31 de diciembre de 2028. Dicho sistema deberá permitir la identificación de costes por centros, titulaciones y actividades.

Asimismo, los centros reforzarán los mecanismos de auditoría interna y externa. Las auditorías anuales deberán incluir el análisis compromisos asumidos en el modelo de financiación, según el acuerdo.

PLAZAS RESIDENCIALES E INCREMENTOS SALARIALES

Por otro lado, las seis universidades publicas deberán impulsar actuaciones dirigidas a la ampliación de la oferta de alojamiento universitario para estudiantes, mediante la construcción, ampliación o rehabilitación de residencias y otras fórmulas de alojamiento.

Las actuaciones podrán desarrollarse mediante inversión directa, colaboración público-privada, acuerdos con entidades públicas o privadas y cesión o aprovechamiento de suelo universitario conforme a la normativa vigente. La planificación de estas actuaciones deberá integrarse en los planes estratégicos y planes de inversiones de cada universidad.

Tal y como recoge el texto, en el caso de que alguna universidad pública mantenga deudas vencidas, líquidas y exigibles con la Comunidad de Madrid o deba proceder a la devolución de préstamos concedidos, las cantidades correspondientes podrán compensarse mediante la minoración de las dotaciones asignadas con cargo al fondo de convergencia o al fondo adicional.

Dicha compensación podrá aplicarse durante los ejercicios 2028, 2029, 2030 y 2031. La aplicación de esta medida no alterará la estructura del modelo de financiación y la compensación se realizará respetando en todo caso los principios de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera.

Por otra parte, el modelo incorpora la cobertura de los incrementos salariales aprobados en ámbito del sector público. En el supuesto de que, a partir del ejercicio 2029, se aprueben incrementos salariales superiores al 2,5%, el porcentaje que exceda de dicho límite será considerado a efectos de la correspondiente actualización del modelo de financiación.

Asimismo, contempla la compensación derivada de políticas de reducción de precios públicos llevadas a cabo hasta la fecha por la Comunidad de Madrid.

LA UCM Y URJC, LAS MÁS BENEFICIADAS

De los 14.790 millones de euros que se aportará entre 2026 y 2031 a los centros universitarios, 8.958 millones serán de la Comunidad de Madrid --un incremento del 41,3%--, 3.335 millones de otros fondos del Gobierno regional que no se especifican en el texto y 2.496 millones de los ingresos estimados de las universidades.

Así, la financiación por parte de la Administración regional subirá de los 1.280 millones en 2026 hasta los 1.640 millones de euros en 2031. En el caso de los otros fondos incrementará de los 526 millones a los 584 millones y el de los ingresos estimados crecerán de los 378 millones hasta los 452 millones de euros.

La Complutense es la que más volumen de financiación autonómica concentra con 2.914,3 millones entre 2026 y 2031, con un incremento del 35,9% sin contar los fondos comunes. Se trata del centro más afectado por la infrafinanciación, lo que le ha llevado a pedir un préstamo de 34,5 millones a la Comunidad de Madrid y aprobar un plan económico financiero (PEF), con recortes de hasta 33 millones.

Por su parte, la Rey Juan Carlos es la que registra el mayor crecimiento porcentual de financiación en el periodo, con 971,96 millones previstos entre 2026 y 2031 y una subida acumulada del 69,2% sin fondos comunes. La universidad cerró 2025 con un déficit de 76 millones pese a sus esfuerzos en rebajar la pérdida media mensual.

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