MADRID 25 Oct. (EUROPA PRESS) -
Cuatro residencias públicas de ancianos dependientes de la Comunidad de Madrid tienen un taller de botánica con el que se pretende estimular el interés del mayor hacia el medio natural cercano, ejercitar la memoria y potenciar la creatividad. El objetivo de fondo es evitar conductas de pasividad, aislamiento o soledad.
Uno de los centros adheridos a esta iniciativa, desde finales de 2005, es la Residencia de Personas Mayores 'Carabanchel', que recibió hoy la visita de la consejera de Familia y Asuntos Sociales, Beatriz Elorriaga, y cuyo taller de botánica tiene en la actualidad 20 alumnos.
El proyecto se ha extendido además a los centros residenciales 'Nuestra Señora del Carmen', 'Francisco de Vitoria' y 'Colmenar', todos gestionados por el Servicio Regional de Bienestar Social de la Comunidad de Madrid.
Los residentes, guiados y coordinados por educadores sociales, pasean por los jardines del centro y aprenden las cualidades y características de los árboles del recinto, así como a identificarlos y diferenciarlos entre sí. Tras esta primera parte de conocimiento del medio, los mayores elaboran un pequeño cuaderno de campo con las muestras de hojas que han ido recogiendo durante el recorrido.
En total se benefician de esta iniciativa cerca de 60 personas mayores que, debido a su deterioro cognitivo y/o movilidad reducida, tienen un mayor riesgo de mostrar conductas de aislamiento y pasividad y, por consiguiente, una mayor dificultad para participar en la vida de los centros.