Audiencia Provincial de Madrid - EUROPA PRESS
MADRID 9 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a cuatro años de cárcel a un hombre por intentar acabar en 2024 con la vida de su esposa a mordiscos en el domicilio que ambos compartían junto a sus hijos y los padres de la víctima.
Así consta en una sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press y adelantada por el diario 'El País', en la que se le pena en concepto de autor de un delito de lesiones previsto y penado en el artículo 148.1 del Código Penal, concurriendo la agravante de parentesco y la atenuante analógica de intoxicación etílica.
Los hechos ocurridos el 8 de septiembre de 2024 se produjeron en un contexto de deterioro de la relación matrimonial. Según se ha considerado probado, aquella mañana se inició una discusión entre el acusado y su mujer en la habitación que compartían.
Durante el enfrentamiento, el hombre se abalanzó sobre ella y le propinó varios mordiscos en el rostro, llegando a causarle heridas de gravedad, especialmente en el labio superior, donde sufrió pérdida de tejido.
Los gritos de auxilio de la víctima alertaron a sus familiares, que acudieron rápidamente a la habitación. En ese momento, el acusado abandonó la estancia, se dirigió a la cocina y regresó armado con un cuchillo de grandes dimensiones. Con el arma en la mano, intentó continuar la agresión contra su esposa.
El padre de la víctima intervino para evitar el ataque, produciéndose un forcejeo con el agresor. A pesar de ello, el acusado logró herir a la mujer con el cuchillo en la zona clavicular y en el brazo, aunque las lesiones no afectaron a órganos vitales. Finalmente, entre el padre y el hijo de la víctima consiguieron reducir al agresor y arrebatarle el arma, evitando consecuencias más graves.
Como resultado de la agresión, la mujer sufrió múltiples heridas inciso-contusas en el rostro, brazo y clavícula, que requirieron tratamiento médico-quirúrgico, incluyendo suturas. Los informes médicos confirmaron que las lesiones faciales eran compatibles con mordeduras humanas.
Durante el juicio, el acusado reconoció la agresión, aunque negó haber tenido intención de matar a su esposa, asegurando que actuó bajo los efectos del alcohol y que su objetivo era únicamente asustarla.
Sin embargo, las acusaciones sostuvieron que existió una clara intención homicida, solicitando penas de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa, agravado por parentesco y por razón de género.
El tribunal analiza en la sentencia especialmente la intención del agresor -clave para diferenciar entre un delito de lesiones y uno de homicidio intentado- teniendo en cuenta factores como la violencia empleada, el uso de un arma blanca y la reiteración de la agresión.
El acusado permanece en prisión provisional desde el día siguiente a los hechos, y sobre él pesan medidas de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima, medidas que la sentencia mantiene en su fallo condenatorio.