Condenan a 4 años de prisión a un joven por tirar a otro desde el Puente de Segovia tras pedirle un cigarro

Europa Press Madrid
Actualizado: viernes, 5 julio 2013 15:36

MADRID 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a cuatro años de prisión por un delito de lesiones con deformidad a un joven de 19 años cuando sucedieron los hechos tras tirar a otro desde una altura de cuatro metros en el Puente de Segovia después de pedirle un cigarrillo.

El acusado, natural de Alcalá de Henares y que responde a las iniciales de Juan P.J., también ha sido condenado al pago de 30.000 euros por las secuelas sufridas y 5.100 por las lesiones sufridas.

Los hechos se remontan a la madrugada del 17 de abril de 2010. La víctima, Jonathan F.M., que entonces contaba con 20 años de edad, se encontraba con un amigo, Jorge V., en el Puente de Segovia, muy cerca de la discoteca La Riviera, donde estaban esperando a una amiga para regresar juntos a casa.

Jonathan se encontraba apoyado en el muro de piedra del puente cuando el condenado, acompañado por otros tres amigos, se acercó para pedirle un cigarrillo. La víctima aseguró ante el juez que no se conocían de antes, que no había habido discusión alguna previa en la discoteca y que contestó de buenas formas que no podía ofrecerle un cigarro porque no fumaba.

Según la víctima y su amigo, el acusado le empujó frontalmente con las dos manos, por lo que cayó de espaldas puente abajo impactando contra un pasillo de hormigón unido a la pilastra del puente. Ante esto, Juan P. y sus amigos salieron corriendo.

Un amigo de la víctima pudo acercarse a una patrulla de la Policía municipal que estaba en las cercanías, cuyos agentes salieron detrás del agresor dándole el alto aunque éste no paró.

Como consecuncia de la caída, Jonathan sufrió politraumatismo, traumatismo craneoencefálico con fractura frontal izquierda, fractura de oléacranon derecho y fractura de estiloides radial derecha, entre otras. A pesar de ser intervenido, la víctima sufre cefaleas, mareos y presenta una movilidad reducida en el codo, lo que se une a las cicatrices. Así, el herido relató al tribunal que lo más duro es "entrar en el Metro y que te mire la gente".

La defensa del acusado alegó la eximente de embriaguez, a pesar de que los informes médicos no recogen nada al respecto, y que si salieron huyendo con el alto de la policía es porque no lo oyeron y llovía, un extremo también rechazado por los agentes.

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