MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Sección 5 de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional ha condenado al Ministerio de Defensa, Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS), a una multa de 60.000 euros por la muerte de una paciente a consecuencia de una intervención de vesícula mal realizada en el Hospital Gómez Ulla.
En la sentencia, tramitada por los Servicios Jurídicos de 'El Defensor del Paciente', se estima el recurso contencioso administrativo interpuesto con anterioridad, condenando así al ISFAS a indemnizar a las hijas de la paciente con 60.000 euros, con imposición de costas a la parte demandada.
Tal y como se relata en el fallo, la paciente, de 81 años, hacía una vida "normal" y de manera independiente, sin graves problemas de salud. El 7 de junio de 2013 la paciente es intervenida de extirpación de vesícula en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid, como servicio sanitario concertado con el Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS).
En esta primera intervención tuvo lugar un error técnico, ya que le fue lesionada la vía biliar durante la operación, con fuga de líquido que se suturó al día siguiente. Este líquido comenzó a alojarse en la cavidad abdominal y no se sospechó su complicación en el postoperatorio.
Además, hubo un retraso en el diagnóstico, ya que transcurrió más de una semana en la que la paciente fue empeorando su estado de salud hasta encontrarse en un estado de "extrema gravedad". No fue hasta realizarle una resonancia, cuando se reintervino de extrema urgencia en una intervención que duró 8 horas.
La afectada estuvo ingresada en la UCI hasta el día 4 de julio de 2013, dos semanas sedada, intubada, llegando a tener fallo multiorgánico que obligó a hacer, además, una diálisis. Llegó a sufrir una rectofragia --hemorragia anal--. Fue dada de alta el 27 de julio a pesar de que sufría continuas diarreas.
Posteriormente visitó en varias ocasiones el Servicio de Urgencias del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla por episodios de rectorragias con cuadros de anemización. Allí se decidió enviarla al Hospital Universitario Gregorio Marañón.
Es en dicho hospital donde le son realizados varios intentos por detener la "hemorragia masiva", pero la paciente ingresó en tan mal estado, que no fueron capaces de elevar su tensión, por lo que falleció el 25 de agosto de 2013 por "shock hemorrágico secundario a rectorragia masiva".
Por todo ello se ha estimado el recurso contencioso-administrativo interpuesto por las hijas de la fallecida, y se ha dictado sentencia condenatoria contra la que no cabe recurso de casación.