MADRID, 22 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Juzgado de Primera Instancia nº 81 de Madrid ha condenado a un doctor oftalmólogo de Madrid al pago de una indemnización de 63.030 euros a una paciente, que responde a las siglas de P.M., a la que colocó una lente intraocular y le provocó pérdida de visión.
La paciente acudió a la clínica de dicho doctor donde le propusieron la colocación de una lente intraocular que se realizó en el ojo derecho el 10 de noviembre de 2003 y en ojo izquierdo el 9 de diciembre de 2003. No obstante, no consta el tipo de lente intraocular que le fue implantada, tan solo la potencia dióptrica, ni el tipo de anestesia que se utilizó.
Del mismo modo, no figura el tipo de anestesia que se utilizó ni el estado del ojo al finalizar la cirugía. Asimismo, no se ha registrado la exploración del ojo desde el día de la intervención (diciembre de 2003) y tampoco el estado de la pupila ni la situación de la lente al final de la cirugía.
Según señala el fallo, tramitado por la Asociación del Defensor del Pacoente, teniendo en cuenta que fue necesaria una recolocación de la lente en febrero de 2007 y que en marzo de 2006 se presentaron ya molestias en el ojo izquierdo, puede aventurarse que la lente "pudo estar mal colocada desde el principio, porque contactaba con la córnea, dañándola".
A partir de ese momento, "no se ofreció un tratamiento adecuado" a la tensión intraocular. En el año 2006 surgió un cuadro de edema en el ojo izquierdo, pero el tratamiento antiedema fue "tardío e insuficiente".
Asimismo, en el año 2007 se optó "inadecuadamente" por una recolocación de la lente intraocular. Además de pautar un tratamiento farmacológico "tardío e inadecuado" para el edema, el doctor optó por una intervención de recolocación que lo único que provocó fue "un aumento de la patología".
Una vez que surgió la perforación corneal tras estos acontecimientos, hubo "un excesivo retraso" a la hora de gestionar el transplante de córnea y "falta de actuación competente" a la hora de pautar el tratamiento antibiótico.
Por todo ello, se constata que "hubo pasividad evidente en 2007" y tampoco "se actuó correctamente" el día 11/08/2008 cuando se detectó absceso corneal.
INFRACCIÓN DE LA LEX ARTIS: CONSENTIMIENTO INFORMADO
Además, pese a la gravedad de la patología de su cliente, el doctor "no hizo el seguimiento mínimo que le era exigible de esa petición de córnea, para, en caso de que no fuera facilitada en un tiempo razonable y útil para la salud de la paciente".
Según la sentencia, existe "un claro y palmario incumplimiento de la lex artis, en forma de deficiente información a la paciente de los riesgos que asumía en cada operación a la que fue sometida".
Según informa el Letrado Álvaro Sardinero, a consecuencia de todo ello, "la paciente perdió el globo ocular, pues tuvieron que extraerlo en el Hospital Ramón y Cajal por la deficiente actuación del facultativo que se prolongó durante varios años".
CONDENADO EN 6 OCASIONES POR MALA PRAXIS
Asimismo, la presidenta de El Defensor del Paciente, Carmen Flores, ha señalado que el doctor ha sido condenado en seis ocasiones por mala praxis y pese a ello se le ha permitido ejercer durante años, lesionando a pacientes y falsificando historias clínicas.
"Es intolerable que un facultativo que ha sido condenado, al menos, en 6 ocasiones por mala praxis, no haya sido inhabilitado y se le haya permitido ejercer durante años, lesionando a pacientes y falsificando historias clínicas", ha añadido.