El desconocido Palacio Bauer esconde en sus salones del siglo XVIII una escuela de canto

Una de las salas del Palacio Bauer.
Una de las salas del Palacio Bauer. - AYUNTAMIENTO DE MADRID
Europa Press Madrid
Publicado: sábado, 1 agosto 2026 9:47

MADRID 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Palacio de Bauer, en plena calle de San Bernardo, en el barrio de Malasaña, es uno de los edificios históricos más desconocidos del centro de Madrid y esconde en sus salones del siglo XVIII la Escuela Superior de Canto de la Comunidad.

En concreto, alberga esta escuela desde 1973, un centro que ocupa los salones donde antaño residieron nobles y que conserva parte de la riqueza arquitectónica del inmueble.

Construido originalmente como residencia de los marqueses de Guadalcázar sobre un solar perteneciente al antiguo Noviciado de la Compañía de Jesús, el edificio fue adquirido durante el siglo XIX por la familia de banqueros Bauer, de la que toma su nombre actual, según recoge el Ayuntamiento de Madrid.

En 1940 pasó a ser propiedad del Estado con el objetivo de destinarlo a usos relacionados con la enseñanza musical. Primero acogió el Real Conservatorio de Música y después, la Escuela de Arte Dramático y Danza.

Al ser trasladados estos centros al Teatro Real, el edificio fue readaptado para convertirse en la sede de la Escuela Superior de Canto, función que mantiene desde hace más de medio siglo.

En esa transformación, dirigida por el arquitecto González Valcárcel, el antiguo salón de baile fue reconvertido en un teatro, mientras que la fachada fue modificada sustituyendo el revoco original por ladrillo visto, aspecto que conserva en la actualidad.

DECLARADO MONUMENTO HISTÓRICO-ARTÍSTICO

El Palacio Bauer fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1972 por su valor patrimonial. El inmueble se distribuye en sótano, planta baja, principal y ático y presenta dos fachadas principales en esquina, en las que destacan la sillería del zócalo, los muros de ladrillo y los elementos ornamentales de piedra blanca.

Sin embargo, el edificio sufrió durante décadas un progresivo deterioro debido a las numerosas reformas realizadas y al mal estado de sus cubiertas. Esta situación llevó a emprender una profunda restauración en 1989, dirigida por los arquitectos Artigas, Patón y Pina, con la colaboración de Alberto Tellería Bartolomé.

La intervención buscó recuperar la riqueza decorativa y los ambientes originales del teatro, la escalera principal y los salones, al tiempo que reorganizó los espacios funcionales del inmueble para adaptarlos a las necesidades de la Escuela Superior de Canto. Entre otras actuaciones, se creó un nuevo vestíbulo junto a la escalera principal y una sala de coros sobre el teatro.

Asimismo, la restauración permitió rehabilitar las fachadas interiores y recuperar el jardín histórico del palacio, organizado en ocho calles con una fuente central, un espacio que desempeñó un importante papel en la vida social y musical madrileña de finales del siglo XIX.

Mientras hoy en día decenas de estudiantes ensayan entre sus paredes, el Palacio Bauer mantiene viva una historia que comenzó hace más de dos siglos y que lo ha llevado de residencia nobiliaria a convertirse en uno de los principales centros de formación de canto de España que abarca desde programas de grado hasta másteres y cursos especializados.

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