Detenidas 76 personas especialistas en falsificar tarjetas de crédito que habrían defraudado varios millones de euros

La operación se desarrolló en varios puntos de la Comunidad de Madrid y en otras ciudades españolas

Europa Press Madrid
Actualizado: viernes, 28 abril 2006 13:08

MADRID, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un total de 76 individuos, de nacionalidad nigeriana, han sido detenidos por su presunta implicación en una red dedicada a la falsificación integral de tarjetas de crédito y virtuales a la que se acusa de cometer numerosas defraudaciones a través de Internet valoradas en varios millones de euros, según informó hoy la Dirección General de la Policía.

La operación ha sido desarrollada en dos fases en Barcelona, Alicante, Valencia, Sevilla, Palma de Mallorca, Madrid capital y en las localidades madrileñas de Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, Pozuelo de Alarcón, Fuenlabrada, Móstoles y Parla.

Las primeras investigaciones datan de abril de 2005, a raíz de una notificación del operador bancario Servired que alertaba de que en numerosos comercios españoles se estaban produciendo operaciones fraudulentas con tarjetas de crédito expedidas por bancos sudafricanos y norteamericanos, en concreto el Standar Bank of South Africa, el Chevron Texaco Federal Credit Union y el Wachovia Bank.

Muchas de las tarjetas utilizadas en comercios eran previamente comprobadas a través de la página web de RENFE, mediante la realización de compras de billetes. Una vez autorizada la operación, era anulada inmediatamente para evitar el fraude y la consiguiente alarma.

De esta forma, los delincuentes podían conocer la validez de la tarjeta que iban a utilizar para defraudar. Esta información, canalizada a través de un sistema de alerta creado por la Comisaría General de Policía Judicial para los casos de fraude con tarjetas de crédito, dio lugar a la detención "in fraganti" de 34 personas de origen nigeriano en las localidades de San Baudilio de Llobregat (Barcelona), Alicante, Valencia, Sevilla, Palma de Mallorca y en diferentes puntos de la Comunidad de Madrid. Se estima que el fraude cometido en un primer momento ascendía a más de quinientos mil euros.

COMPRAS POR INTERNET

En una segunda fase, los investigadores detectaron la conexión de los detenidos con una organización criminal que operaba en la provincia de Madrid, fuertemente estructurada y con roles muy definidos entre sus miembros, dedicada a la clonación de tarjetas de crédito y su uso fraudulento en establecimientos comerciales.

Así, adquirían bienes y servicios a través de Internet tales como electrodomésticos, ordenadores, billetes de avión y recargas fraudulentas de saldo de teléfonos móviles. Las numeraciones de las tarjetas de crédito provienen de individuos afincados en el Reino Unido, Estados Unidos y Malasia, y son recibidas a través de mensajes de texto, de fax e incluso a través de Internet.

Según la Dirección General de Policía, la organización delictiva comprobaba la validez de las tarjetas de crédito sobre las que operar fraudulentamente a través de compañías intermediarias en la transacción de pagos y que ofrecen sus servicios por medio de contestadores automáticos. Tal es el caso de la compañía inglesa Streamline y la norteamericana AT&T.

OPERABAN DESDE LOCUTORIOS Y BARES

Las actividades de este grupo no se circunscriben únicamente a la falsificación de tarjetas de crédito, sino que se extienden a la falsificación de documentos, realización de numerosas estafas mediante las denominadas 'cartas nigerianas' y billetes tintados, entre otro tipo de fraudes.

Para el desarrollo de sus múltiples actividades delictivas la red se servía de locutorios y bares, frecuentados por ciudadanos de origen africano, en los que se realizaban todo tipo de transacciones, como la entrega de documentos o tarjetas falsificadas y material de dinero en efectivo para el pago de esos documentos y tarjetas.

En esta segunda etapa de la operación fueron detenidos otros 42 individuos, también nigerianos, presuntamente implicados en la organización criminal investigada. Entre todos ellos destaca el líder de la misma, Gregory N., receptor y distribuidor de numeraciones de tarjetas de crédito, y los reputados falsificadores, lugartenientes del anterior, George O.I., Charles O.O. y Osaron O., junto a un numeroso grupo de colaboradores y 'pasadores' de las tarjetas fraudulentas.

TALLERES DE FALSIFICACIÓN DESCUBIERTOS

La policía realizó en total veinte registros domiciliarios en el área sur de Madrid y en la zona del Corredor del Henares que permitieron requisar numerosos efectos relacionados con los hechos investigados y descubrir tres de los más importantes talleres preparados para la falsificación de tarjetas de crédito y documentaciones falsas que en la actualidad operaban en España.

En concreto, en uno de los domicilios inspeccionados se han encontrado más de seis mil numeraciones de tarjetas 'virtuales' utilizadas para comprar por Internet previa comprobación en operaciones de bajos importes para verificar su funcionamiento.

Algunas números de tarjeta eran generados con los programas y sistemas adecuados, disponiendo ya de la fecha de caducidad. Otras eran copiadas de tarjetas reales, las cuales contaban con los datos necesarios para ser utilizadas fraudulentamente en comercios tras su copiado en bandas magnéticas de plásticos falsificados.

ANTECEDENTES

El volumen total de lo defraudado asciende a varios millones de euros, pendiente de la confirmación por parte de los operadores y emisores de tarjetas de crédito y debito. Los detenidos pasarán a disposición del Juzgado Central de Instrucción nº 1 de la Audiencia Nacional.

Los arrestados cuentan con varios antecedentes por motivos similares y algunos de ellos, como el responsable de la organización, tienen también varias requisitorias judiciales pendientes. El grupo formaba parte de redes organizadas dedicadas a esta actividad delictiva, con diferentes contactos en el extranjero para la obtención de numeraciones de tarjetas de crédito. Conseguían el material informático oportuno en Estados Unidos y, posteriormente, con los medios técnicos adecuados, obtenían el copiado de tarjetas y el posterior uso fraudulento de las mismas.

Concretamente, fueron requisadas más de 6.000 tarjetas de crédito, lectores-grabadores, teléfonos móviles y fax, cámaras fotográficas, ordenadores portátiles, impresoras, trituradoras de papel, escaners, gran cantidad de documentación bancaria, televisores de plasma, 20.000 euros en efectivo y un vehículo. En total han sido descubiertos 300 talleres de falsificación y clonado.

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