Archivo - Pleno de Cibeles - EDUARDO PARRA - Archivo
MADRID 24 May. (EUROPA PRESS) -
Un concejal que dejó de serlo cuando tuvo que entregar su acta, una botella que voló empujada por un edil rozando a otro, comentarios fuera de micro sobre "una sauna", una recomendación para echar mano de pomada 'Hemoal' "por si algo les pica" y demasiados insultos, desde 'HaMás Madrid' a 'cara de payaso', son algunos de los episodios que han subido la temperatura del Pleno de Cibeles cuando se alcanza el ecuador del mandato.
El último lo protagonizaron este martes la concejala del PP Andrea Levy y el edil socialista Antonio Giraldo. El Plan Reside, con el que el Ayuntamiento regulará los pisos turísticos, reunió a la Corporación en un Pleno extraordinario en el que en el fragor del debate parlamentario se escuchó a Levy un comentario fuera de micro sobre "una sauna" --no aparece registrado en las grabaciones del Pleno pero sí lo escucharon los concejales de la oposición-- mientras intervenía Giraldo.
El edil lo calificó de "comentario homófobo", rechazado por Levy, quien no dudó en salir de la bancada 'popular' para, durante el Pleno y mientras se desarrollaban las votaciones, plantarse junto a Giraldo contraviniendo las indicaciones del presidente de la Cámara para explicarle que estaba refiriéndose no al socialista sino a las saunas que tendrían como negocio familiares de la esposa del presidente, Pedro Sánchez.
La portavoz socialista, Reyes Maroto, apuntaba que "más allá de la intimidación que recibió Giraldo", se produjo "una invasión de un espacio que nunca se tendría que haber producido". También trasladaba su "preocupación" por que "se haya normalizado esta situación" alertando de que la bancada del PSOE "se ve sometida en cada sesión plenaria a insultos, a crispación, a confrontación permanente".
El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, defendía la "gallardía" de Levy al tratar de explicar lo sucedido a Giraldo, aseverando que el comentario "no tenía ningún tinte homófobo", para pasar a acusar a la izquierda de "descontextualizar", "malinterpretar", "crispar y reventar el Pleno".
Horas después el alcalde contestaba por carta a la misiva que Maroto le envió. En ella hacía un repaso por la ristra de insultos que lamentaba haber recibido. Empezaba con lo ocurrido en la sesión plenaria del pasado 29 de octubre, cuando Maroto, también a micro cerrado, le llamó "cara de payaso".
RUPTURA DE RELACIONES CON EL PSOE
"No fue la primera vez que me insultaba: el 3 de mayo del año pasado me había llamado 'rey del cinismo' en la red social 'X' y en diciembre de 2023 me tildó de 'terrorista climático' en varias declaraciones a medios", apuntaba.
Pero la crispación escaló impulsada por un comentario de Maroto a la prensa el pasado 13 de marzo, con una acusación directa a los 'populares' sobre lo que ocurrió en las residencias en la primera ola de Covid, "asesinatos" en palabras de la líder socialista.
Esto llevó a Almeida a tomar una decisión inédita en el Ayuntamiento, romper relaciones con un grupo municipal. Desde entonces el Gobierno municipal mantiene con el PSOE únicamente las obligaciones meramente institucionales. La aclaración de Maroto en redes sociales de lo que quiso expresar no ha servido para desencallar la situación porque Almeida cree que realmente no se ha disculpado.
GAZA, BANDERAS NAZIS EN FERRAZ Y "TABERNEROS PROTESTANDO"
'Sinvergüenza', repetido en tres ocasiones, fue el insulto que costó al concejal de Más Madrid Nacho Murgui la expulsión del Pleno extraordinario de esta semana después de un rifirrafe dialéctico por las víctimas palestinas.
"A lo que se dedica es a sostener los desmanes de la 'Barra Brava' --término empleado en Latinoamérica para referirse a grupos organizados de aficionados al fútbol conocidos por sus comportamientos agresivos-- del PP y en detrimento de los derechos democráticos del resto de los representantes de la ciudadanía y del pueblo", acusaba Murgui al presidente del Pleno, Borja Fanjul.
Y sin salir de la guerra en Gaza, 'HaMás Madrid' es el juego de palabras que ha venido empleando el portavoz de Vox, Javier Ortega Smith, contra Más Madrid generando infinidad de protestas al presidente Fanjul por parte de la bancada que abandera Rita Maestre.
Maestre incluso fue expulsada del Pleno, seguida por todos sus compañeros, el 30 de abril de 2024 tras ser apercibida después de un bronco enfrentamiento dialéctico. En Vox se sintieron insultados después de que entendieran que Maestre les había calificado de "nazis", como insistió el alcalde.
Rita Maestre defendía que lo que hizo a micrófono cerrado fue "la constatación de una verdad", que en las manifestaciones en la calle Ferraz "había banderas nazis y gente de Vox", para pasar a criticar la "hipocresía" del PP, que ha "normalizado" que a los ediles de la principal fuerza de la oposición se les llame "terroristas y HaMás Madrid".
Tras esa abrupta sesión plenaria, la jefa de la oposición trasladaba a la prensa que toda la bancada 'popular', abanderada por Almeida, se comporta en el Pleno como "taberneros insultando, criticando y gritando a los concejales de la oposición".
"AUNQUE PONGAN HUEVOS NO LOS TIENEN" Y UNA BOTELLA VOLADORA
El líder de Vox ha protagonizado algunos de los momentos más cuestionados en el Palacio de Cibeles. La última salida de tono se produjo esta misma semana, cuando invitó a Almeida a probar con la pomada 'Hemoal' "si algo le pica", con la retirada de la lona de HazteOír contra Pedro Sánchez frente al Congreso como telón de fondo. Primero lo hizo en redes sociales, después en el Pleno.
Meses antes, en noviembre de 2023, Javier Ortega Smith exigía a los 'populares' que "dejen de ser gallinas y se conviertan en gallos" después de no secundarles en la reprobación al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. "Aunque pongan huevos no los tienen", lanzaba
Pero, sin duda, cuando Ortega Smith copó todas las portadas fue por lo que ocurrió en el último Pleno de 2023. A pocos días de celebrar las fiestas, aunque con poco espíritu navideño, al bajar del atril y pasar junto al escaño del concejal de Más Madrid Eduardo Rubiño tiró una botella de agua casi rozándole la cara. El portavoz de Vox negó agresión alguna y se negó a renunciar a su acta, como le exigían políticos de todo el espectro.
"Ni voy a dejar mi acta de concejal, ni voy a dejar de denunciar a esa izquierda echada al monte y a esa derecha acobardada que no sabe cómo ponerse de rodillas. Así que a todos les deseo Feliz Navidad y que se recupere de sus graves lesiones el agredido", terminaba para marcharse del Pleno de Cibeles.
Rubiño denunció públicamente que después de que Ortega Smith le tirara unos papeles y le lanzara una botella en el escaño incluso llegó a encararse con él en plena sesión plenaria. "Y ahora llora", le dijo fuera de micros.
En ese mismo Pleno toda la izquierda decidió levantarse e irse después de entender que el portavoz de Vox puso en duda que la familia de la entonces concejala socialista Adriana Moscoso --su padre fue ministro con Felipe González-- hubiese sido amenazada por la banda terrorista ETA.
TOCARLE LA CARA AL ALCALDE LE COSTÓ EL ACTA
Este mandato ya apuntaba maneras en lo que a crispación se refiere: el primer Pleno ordinario de mayoría absoluta de Almeida, en septiembre de 2023, se saldaba con la renuncia al acta de un concejal del PSOE.
Durante un debate parlamentario y tras un cruce de reproches entre unos y otros, el edil del PSOE Daniel Viondi abandonó el atril para volver a su escaño pero antes decidió hacer parada en el sillón del alcalde, a quien le recriminó las que consideraba mentiras mientras le daba una serie de palmaditas en la cara. "Es un violento, no se lo voy a permitir", advertía Almeida. Viondi fue expulsado del Pleno y pocas horas después presentaba su renuncia.
El martes se celebrará un nuevo Pleno en el Palacio de Cibeles, donde la crispación se sienta en los escaños.