Un hombre que degolló a un policía en un bar alega que iba drogado y que le dio una "paranoia"

Sede De La Audiencia De Madrid
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 13/11/2018 16:48:49CET

MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

El hombre que degolló en agosto de 2017 a un policía municipal de Madrid en un bar de Vicálvaro ha declarado en el juicio que iba drogado y que pensó que le iba a matar, ya que en un bar anterior éste le había amenazado y le dio "una paranoia".

Un Jurado Popular enjuicia desde hoy a Manuel C. R. por la supuesta comisión de un delito de asesinato. El acusado cuenta con antecedentes psiquiátricos y policiales por asuntos de droga.

El representante del Ministerio Público solicita una pena de 19 años de prisión para él como responsable directo de los hechos. La petición de pena por parte de la Fiscalía se ha visto reducida al aplicar la concurrencia de la circunstancia atenuante de confesión.

En su declaración, el hombre ha explicado al tribunal que sufre trastornos mentales y que el día de los hechos iba "drogado" y "bebido".

Además ha relatado que la víctima le amenazó en un bar donde habrían coincidido antes de los hechos y que en el momento de la puñalada de dio "una paranoia", pensando que le iba a matar.

El fiscal considera acreditado que, sobre las 1:45 horas del 9 de agosto de 2017, el procesado estaba en el 'Bar Luis' de Madrid y, en un momento determinado, se levantó de la mesa que ocupaba para atacar por la espalda a una persona que también se hallaba en el local y que era miembro de la Policía Municipal de Madrid.

Manuel, con la clara intención de causarle la muerte, se valió de un cuchillo de 20,5 centímetros de hoja y le asestó una cuchillada que cortó el esófago y la laringe, además de afectar a la columna vertebral de su víctima.

A pesar de la agresión letal y por sorpresa, el policía tuvo aún fuerzas para darse la vuelta y encararse con su agresor, momento en que éste aprovechó para asestarle una segunda cuchillada, seccionándole en esta ocasión el músculo braquial y el bíceps.

Las heridas acabaron con la vida del agredido, mientras que el agresor salió de bar corriendo y, poco después, a las 2:03 minutos, llamó al servicio de emergencias 112 confesando que había cometido los hechos descritos.