MADRID 24 Mar. (EUROPA PRESS) -
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha inaugurado este jueves el puente de Perrault en Madrid Río, que une la calle Antonio López con el paseo de Yeserías y que está llamado a ser el "icono" de todo el proyecto como "puerta de entrada" al parque de la Arganzuela.
Se trata de un puente quebrado, con dos brazos que suman 278 metros de longitud y que se apoyan en una plaza-mirador sobre el parque de la Arganzuela. Construido con forma de espiral creciente, toda la estructura está recubierta por una malla de acero inoxidable brillante de día y que estará iluminada por la noche.
Su interior está realizado en madera, con dos carriles separados por una mediana que servirá de banco para descansar o contemplar las vistas, y por el que podrán circular tanto bicicletas como peatones.
Toda la pasarela estará iluminada por varias farolas singulares que recrean "pájaros" o "mariposas", según la explicación del arquitecto Dominique Perrault, autor del proyecto.
En la construcción de este puente se han invertido 13,6 millones de euros y catorce meses, que han permitido convertir esta "emblemática" infraestructura en "una de las más modernas y singulares" de la ciudad y en el "icono" de todo el proyecto, según el primer edil.
Tras recorrer la zona, Gallardón ha afirmado que con este proyecto le ha ocurrido "como a los canónigos de la Catedral de Sevilla que, en el acta en que acordaron abordarla, dijeron: 'Hagamos una obra de tal manera que nuestros descendientes nos llamen locos'".
"Alguien nos llamó locos, dijo que era imposible abordarlo. Pero hoy podemos decir que hemos transformado Madrid. Esta obra ya es de los madrileños, ya está aquí y está para quedarse para siempre, (aportando) un legado material y también espiritual e intelectual de la transformación de Madrid", ha señalado.
PROYECTO QUE CONSTRUYE CIUDAD
Porque, a su juicio, tras el soterramiento de la M-30 y la ejecución de Madrid Río la ciudad "no volverá a ser lo mismo". "Estoy convencido de que, por muchos años que transcurran, por muchas personas que ocupen los puestos de responsabilidad, por muchos alcaldes que tenga la ciudad, nunca volver a existir un alcalde que robe aceras y plazas para dárselas a los automóviles, sino que todos los que vengan después recuperarán el espacio del automóvil para dárselo a los ciudadanos", ha proclamado.
Por esta herencia para la ciudad "ha merecido la pena luchar" por un proyecto que "muchos dijeron que era imposible de terminar" y que ahora "construye un nuevo modelo de ciudad y vertebra los barrios" para demostrar que "no existe otro Madrid más allá del Manzanares" sino que "sólo existe un único Madrid, cuyos ciudadanos, con independencia de la orilla en la que vivan, deben tener a su alcance las mismas oportunidades de ocio, cultura o deporte".
Y es que cuando el 15 de abril quede abierto todo el ámbito para el disfrute de los ciudadanos, la capital contará con más de 900.000 metros cuadrados peatonalizados, 33.000 árboles, más de diez kilómetros de paseos peatonales y ciclistas, el rumo del agua del río y de trece fuentes ornamentales, 470.000 arbustos, 33 instalaciones deportivas y 33 pasos por encima del río.
"Hemos cumplido nuestro compromiso y hemos respondido a la confianza que depositaron en nosotros los ciudadanos", ha concluido Gallardón.