MADRID 4 Abr. (EUROPA PRESS) -
El eurodiputado de Izquierda Unida Willy Meyer ha solicitado a la Comisión Europea que investigue el cierre de una de las líneas de producción de la empresa Holmen Paper en su planta de Fuenlabrada e implemente medidas para evitar un posible proceso de deslocalización de la producción hacia países con menor fiscalidad, protección y salario de los trabajadores.
En opinión de la formación política, esto se traduce en un ERE de extinción para al menos 170 trabajadores, por lo que, teniendo en cuenta que hace unos meses fueron despedidos 27 trabajadores, "la empresa habrá despedido en menos de un año a más de la mitad de la plantilla".
IU explica que desde la empresa en Madrid atribuyen esta decisión a la situación de pérdidas en la que se encuentra "por el aumento del coste del papel recuperado, la bajada en el precio de venta final y la escasa rentabilidad de la PM61", pero el Comité de empresa y los sindicatos "desmienten esta motivación, alegando que el más directo competidor ha conseguido beneficios, con peor tecnología y sin contar con el apoyo financiero de un grupo empresarial fuerte como Holmen Paper".
Asimismo, mientras las empresas europeas Holmen Paper o Stora Enso anunciaban recortes en su producción por las pérdidas que ha supuesto la crisis que, supuestamente, atraviesa el sector, "la empresa papelera Perle no solo ha declarado, junto con la competidora española de Holmen Paper, cuantiosos beneficios, sino que además ha anunciado la apertura de una nueva planta en Suiza con una capacidad productiva de alrededor de 360.000 toneladas anuales".
Por ello, Meyer ha pedido a la Comisión que investigue si el cierre de la planta responde a un "movimiento accionarial especulativo, orquestado por estas y otras multinacionales europeas del sector", como mecanismo que les posibilite llevar a cabo una fusión empresarial "y un posterior proceso de deslocalización de las plantas de producción a terceros países con una protección laboral y una fiscalidad inferior".
Según los sindicatos del sector, esta decisión supondrá, además la destrucción de otros cien empleos indirectos, en la mayoría de los casos de trabajadores "muy vulnerables por su avanzada edad o bajo nivel educacional", un "duro varapalo" para la economía de Fuenlabrada, ciudad donde se ubica la empresa, y para la propia Comunidad, ha considerado Meyer.
El Grupo Municipal de Izquierda Unida en Fuenlabrada ha solicitado a la Comunidad de Madrid que garantice la producción, el empleo y el mantenimiento de la actividad productiva en la planta y ha pedido a la empresa la inminente retirada del ERE de extinción de contratos y la apertura de una mesa de negociación para garantizar el futuro de la planta y el empleo de la misma.