MADRID, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Juzgado de Instrucción número 6 de Coslada ha procesado a un anestesista del Hospital del Henares por un delito de homicidio imprudente por la muerte de una joven de 25 años tras ser intervenida de una operación por un quiste ovárico, en cuyo transcurso sufrió un cuadro de hipertermia a causa de la anestesia.
Así consta en un auto dictado el pasado 1 de febrero, al que tuvo acceso Europa Press, en el que se rechaza el recurso de reforma que se interpuso contra la decisión del titular de este Juzgado de transformar las diligencias en procedimiento abreviado, lo que penalmente supone la finalización de la instrucción para su paso a ser los hechos enjuiciados por un tribunal.
Los hechos se remontan al 11 de octubre de 2001 cuando la joven fue intervenida de un quiste ovárico, habiendo ya sido intervenida de la misma patología. En ambas operaciones se precisaba anestesia general y en ambas se informó de que el padre de la paciente padecía distrofia muscular, enferma dad incompatible con determinados medicamentos.
Tras la operación, la chica falleció a causa de la anestesia. Ese mismo día, los familiares presentaron una denuncia ante los Juzgados de Coslada. Tras ello, volvieron al hospital para velar el cuerpo de su hija, pero no había sala para que los familiares pudieran permanecer.
Acompañada por la presidenta de la Asociación El Defensor del Paciente, Carmen Flores, la madre de la chica ha denunciado este jueves "el trato vejatorio" que sufrió en este centro hospitalario después de que muriera su hija.
De hecho, tuvo que intervenir hasta la Policía tras la denuncia que presentó la madre ese mismo día. Según la madre, los agentes que se personaron en el hospital le dijeron: "Siga usted con la denuncia que han matado a su hija".
"Cuando llegué al hospital pregunté a una trabajadora sobre dónde estaba el cuerpo de mi hija y me dijo que no la atosigara que acababa de empezar su turno", ha denunciado la mujer y se ha quejado de la falta de tacto de los empleados del hospital.
Flores ha señalado que el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, debería tomar nota de este tipo de situaciones para que no se produzcan y mucho menos en hospitales recién inaugurados. "No sabían ni qué hacer con el cadáver", ha denunciado.