MADRID, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky, ha pedido este lunes a la alcaldesa de la capital, Ana Botella, que "reaccione" ante el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de la planta madrileña de Santa Bárbara Sistemas, filial de la multinacional norteamericana General Dynamics, con el que se prevé despedir a 78 trabajadores en Madrid.
"Pedimos a la alcaldesa que responda a las cartas que los representantes sindicales de UGT le han enviado y, sobre todo, exigimos que reaccione ante estos despidos. Pedimos al Gobierno nacional que igual que llevó a cabo medidas de pago a proveedores, estas adquieran un sentido real en aquellas empresas a las que adeuda el Gobierno de la Nación", ha destacado el socialista tras reunirse con los trabajadores.
"Queremos que no se lleven a efecto los despidos" ha subrayado el edil socialista, quien ha exigido al Ministerio de Defensa que "haga un esfuerzo" por abonar su deuda, que ha cifrado en 2.000 millones de euros y que el secretario general de UGT de la federación Metal Construcciones y Afines, Mariano Hoya, ha considerado la "causa directa de los despidos".
Desde la empresa han negado a Europa Press que las deudas que tenía el Ministerio de Defensa sean "necesariamente" la causa del ERE. De hecho, han asegurado que en febrero el Ministerio hizo frente a todos sus pagos y que, "a día de hoy, no adeuda ninguna cantidad con la empresa".
De esta forma, y según han asegurado desde Santa Bárbara Sistemas, el ERE se ha elaborado a partir de un informe económico en el que se estudió la carga de trabajo prevista en cada centro para los próximos cuatro años en relación con la bajada del presupuesto de Defensa.
Este informe reveló que, dada la disminución de la carga de trabajo prevista, la "plantilla era inviable". Así, la empresa inició hace dos meses un ERE, cuyo periodo de consultas con los sindicatos se saldó "sin acuerdo", a pesar de las "mejoras", que según la empresa, se ofreció a los empleados.
"LA ALCALDESA DEJA DE LADO A LOS TRABAJADORES"
Por otro lado, Lissavetzky ha acusado a Botella de haber "dado de lado" a los trabajadores al no haber respondido a las cartas que los representantes de UGT le han enviado y al haberse ausentado de una reunión con el comité intercentros de la empresa.
En declaraciones a Europa Press, Hoya ha precisado que la reunión tuvo lugar el pasado 26 de febrero en la sede de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). En ella, según el portavoz sindical, se reunió el comité intercentros de la empresa con los alcaldes de las localidades donde se encuentran otros centros afectados.
"A la reunión acudieron los alcaldes de A Coruña, Sevilla o Granada. Acudieron incluso alcaldes del PP, de su mismo grupo político, pero Botella despreció la invitación", ha recalcado el portavoz municipal, quien ha acusado a la alcaldesa de "esconder los problemas en el cajón".
fuentes municipales han asegurado a Europa Press que la petición de los representantes sindicales se recibió la semana pasada y que, dada la poca antelación con la que se produjo, todavía se estaba estudiando.
LOS TRABAJADORES NO ACEPTAN LOS DESPIDOS FORZOSO
Una portavoz del comité de empresa, Piedad Hernández ha considerado que la situación es "coyuntural" y que los trabajadores "están dispuestos a hacer sacrificios". Por ello, y los empleados quieren hablar con la empresa de prejubilaciones o de un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE). "Lo que no podemos consentir son despidos forzosos", ha apostillado.
Por su parte, fuentes de la empresa han indicado a Europa Press que el periodo de adhesión voluntaria al ERE acabó este viernes y que el periodo de propuestas acabó "sin acuerdo", precisamente por la negativa de los sindicatos a admitir estos despidos forzoso.
De esta forma, según la empresa, durante esta semana se espera conocer el número de empleados que se han adherido de forma voluntaria al ERE. En aquellos lugares donde, con el número de adhesiones voluntarias, no se llegue a la cifra estipulada de despidos, la empresa recurrirá a la salida forzosa.
Este ERE afectará a 600 trabajadores en toda España, de los que 156 trabajan en A Coruña, 246 en Turbia, 46 en Granada y 74 Sevilla. De los 78 trabajadores que se verán afectados por esta medida en Madrid, 56 pertenecen a la sede central y 22 a la parte dedicada a Investigación y Desarrollo.