MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
Madrid tiene registradas 159 cocinas industriales con licencia desde 2019 pero solo 51 de ellas están en funcionamiento con licencia urbanística en las calles José Calvo, Sorgo y Algodonales en el distrito de Tetuán, en Andrés Torrejón, en Retiro, y en Alejandro Ferrant, en Arganzuela, según el listado de la Agencia de Actividades del Ayuntamiento de Madrid, al que ha tenido acceso Europa Press.
Así hay locales destinados a esta actividad que, a pesar de contar con una licencia, no operan. Es el caso de las cocinas industriales ubicadas en las calles Canillas (Chamartín), Felipe Fraile (Puente de Vallecas), Vizconde de Mamala (Salamanca) y el Paseo Imperial (Arganzuela). Todas ellas suman 108 cocinas y sólo tres cuentan con una declaración responsable.
También hay tres locales a los que no se les ha concedido licencia urbanística y sus cocinas --23 en total-- no están en funcionamiento; es el caso de las ubicadas en el Paseo Imperial, San Bernardino (Centro) y Avenida Betanzos (Fuencarral-El Pardo).
Algunos de los defectos de distribución detectados por el área de Desarrollo Urbano, dentro de la campaña de impacto logístico, que impidieron otorgar la licencia correspondiente fueron "espacios ocultos, falta de señalización, obras de acondicionamiento puntual sin título habilitante o que la instalación de protección contra incendios no ha pasado las operaciones de mantenimiento".
Las cocinas industriales son locales no abiertos al público y cuyos clientes ordenan la comida a través de plataformas de entrega a domicilio en horarios que van desde las 8 horas hasta la medianoche. La proliferación de estos negocios y el "constante" trasiego de riders y furgonetas ha provocado las quejas de los vecinos. El caso que más reclamos y preocupación ha generado es el de las cocinas junto al colegio público Miguel de Unamuno.
El portavoz de Vivienda de la FRAVM, Vicente Pérez, considera que "el Consistorio no debía haber dado licencias a las cocinas industriales, que tendrían que estar en polígonos". Por su parte, la vicepresidenta del Colegio de Administradores de Fincas de Madrid, Noelia Mochales, entiende que estos locales están en la ciudad para que les salga "más barato" el reparto, pero considera que "habrá mejores edificios para el uso terciario".

'CROWFUNDING' CONTRA LOS HUMOS JUNTO A UN COLEGIO
"Las familias nos sentimos totalmente desamparadas. Hemos organizado un 'crowfunding' para recaudar dinero y así poner una demanda, hemos organizado manifestaciones, hablado con delegados del Ayuntamiento y redactado hojas de sugerencias. En cada una de ellas hemos depositado nuestra esperanza y ninguna ha tenido una respuesta positiva", ha lamentado la portavoz de la asociación de familias del centro público Miguel de Unamuno, Noelia Cabezas, en declaraciones a Europa Press.
El pasado día 17, los vecinos del distrito de Arganzuela compartieron en redes sociales las grandes humaredas que rodeaban al colegio, justo cuando los niños jugaban en el recreo. "Una pequeñita de cinco años iba diciendo sin parar que había mucho humo. No queremos vivir pensando en cuándo va a ser la próxima vez que ahumen a nuestros pequeños", ha relatado una madre.
Por ello, consideran que la "mejor solución a esta problemática" es que el Gobierno municipal "reconozca su error" e indemnice a la empresa. Así, ha recordado que el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, le trasladó en abril que cuando pasase algo "tenía las puertas abiertas del Ayuntamiento". "Para mí eso es la humareda que vimos aquel lunes. Aún tienen en su mano decidir si se toma en serio esta situación", ha subrayado.

LAS MEDIDAS IMPULSADAS POR EL AYUNTAMIENTO
El Gobierno municipal decidió en julio de 2021 que la concesión de licencias de las, ahora denominadas 'cocinas agrupadas', se suspenderá en zonas residenciales por un año, aunque no tienen carácter retroactivo, a través del avance de las modificaciones de la actualización de las normas urbanísticas. Una regulación que considera "coherente" para "potenciar su implantación en zonas industriales y evitando y limitando su implantación en zonas residenciales".
De este modo, se limitó la implantación de estos locales y el almacenaje para distribución a domicilio dentro de las zonas residenciales a locales de uso industrial que tenga, como mucho, 350 metros cuadrados y con la obligatoriedad de hacer la carga, descarga y espera en el interior del local.
Sin embargo, este avance "no es suficiente" para los vecinos. "La nueva normativa tiene aspectos que están bien, pero es bastante mejorable. Uno de los grandes problemas que tienen es que no da solución o alternativa a las cocinas que ya están funcionando y que están perturbando el bienestar de los vecinos", ha subrayado Pérez, que lamenta que para cuando el documento se apruebe, podría pasar más de un año. "Y hay unas elecciones de por medio", ha recordado.
EL CASO DEL MERCADO BARCELÓ
Por otro lado, Más Madrid alertaba recientemente de la "aparición de cocinas fantasma" en el Mercado Barceló y pedía información a la Dirección General de Comercio sobre estos locales. "Podría ser factible en otros sitios, pero es un problema no resuelto que se está propagando a varios sitios", señala la concejala Mayson Douas.
Según el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, la segunda planta cuenta con cinco locales que tienen como actividad la venta de platos preparados con obrador y que cuentan con campanas extractoras.
La portavoz de la formación, Rita Maestre, aseguró que esta instalación "incumple" un artículo de la Ordenanza de los mercados municipales, que señala que "se entiende por actividad de degustación la comercialización para su consumo en el propio local sin ser sometidos a más manipulaciones que su entrega al consumidor, previo cortado, troceado o tratamiento térmico en equipos que no precisen de campana extractora captadora de gases y vapores".
En declaraciones a Europa Press, la directora de Comercio y Hostelería, Concepción Díaz, ha aclarado que en este caso "no se puede hablar de una cocina industrial". "Tienen una actividad terciaria y comercial. Son puestos de platos preparados con obrador, que en la misma planta cuenta con un espacio de 80 metros cuadrados para que todo el mundo pueda comer. La ordenanza dice que en los mercados municipales puede haber comercio minorista y muchos asociados", ha explicado.
Además, Díaz ha indicado que estos mercados "dependen de su éxito en la capacidad de adaptación al cambio en los hábitos de consumo". "Los datos del Ministerio de Agricultura aseguran que los españoles consumen más comida preparada y cada vez habrá más lugares que vendan este tipo de platos", ha añadido.