Archivo - La histórica activista Paca Blanco - Gustavo Valiente - Europa Press - Archivo
MADRID 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
Más de 150 organizaciones y colectivos de toda España han impulsado un manifiesto para tratar de parar el desahucio de la histórica activista madrileña Paca Blanco, de 77 años y referente en las luchas sociales, ecologistas, feministas y por el derecho a la vivienda, previsto para el lunes.
La histórica activista ha recibido una orden judicial para abandonar ese día la vivienda de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) en la que ha residido durante la última década y sobre la que ha intentando regularizar su situación.
En este contexto, sindicatos, movimientos de vivienda, organizaciones ecologistas, colectivos de pensionistas y asociaciones vecinales de todo el país han impulsado este manifiesto con el que se reclama paralizar el desahucio, reconocer el derecho a la subrogación en el contrato y garantizar un alquiler social para Paca adecuado a sus ingresos, tal como ella misma ha solicitado durante años.
UNA VIDA DE LUCHA FRENTE A UN NUEVO DESAHUCIO
Paca Blanco se fue a vivir a esta vivienda que la EMVS le había adjudicado junto a su hijo. Tras la marcha del mismo, intentó subrogarse en el contrato. Durante este tiempo, ha tratado que el Ayuntamiento de Madrid le permita regularizar su situación, algo que no se ha producido, a pesar de haber pagado el alquiler durante el último año.
La trayectoria de Paca ha estado marcada por el compromiso social desde el ecologismo, la lucha antinuclear y el movimiento de vivienda. Su vida ha estado también atravesada por la precariedad y la persecución política.
De joven sufrió el internamiento forzado en instituciones del franquista Patronato de Protección a la Mujer. Años después fue expulsada de su vivienda, en la localidad extremeña de El Gordo, cuando era coordinadora de Ecologistas en Acción en ese territorio y lideraba la campaña contra el resort de lujo Marina de Valdecañas.
A sus 77 años y con un estado de salud delicado, Paca se enfrenta ahora a una orden de desahucio, prevista para el próximo lunes 23 de febrero. De hacerse efectivo, la empujarían a la calle o a un nuevo internamiento en una institución para mayores.
"ENORME GRAVEDAD SOCIAL Y SIMBÓLICA"
En este contexto, las organizaciones y personas firmantes del manifiesto advierten de que el desahucio de Paca Blanco tendría "una enorme gravedad social y simbólica". "Paca lleva toda su vida defendiendo lo que es de todas (...) Exigimos que se reconozca su derecho, y con ella el de toda la clase trabajadora, a una vivienda digna, con un alquiler social adecuado a sus ingresos, y a una vida decente para todas las personas", se subraya en el texto.
Los colectivos firmantes han recordado además que esta situación "no es un hecho aislado, sino la expresión de una dinámica estructural que expulsa a las clases populares de sus barrios". Paca Blanco es la cara visible de esta práctica descarnada que despoja a muchas personas de un derecho esencial: una vivienda digna", han denunciado.
En el caso concreto Paca, han subrayado estos colectivos, "supone una injusticia especialmente grave contra una persona que ha dedicado su vida a la defensa del bien común". En este sentido, han subrayado su compromiso "sostenido durante décadas en defensa del territorio, el medio ambiente y la dignidad de las personas".
Finalmente, las firmantes concluyen que la defensa de Paca es también la defensa de un derecho fundamental como el de la vivienda. "Reconocer su derecho a permanecer en su hogar implica defender el derecho a la vivienda de toda la clase trabajadora y garantizar condiciones de vida dignas para todas las personas", se defiende en el manifiesto.