Archivo - La consejera de Sanidad, Fátima Matute. - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo
MADRID, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha rechazado que exista "ningún tipo de manipulación ni maquillaje" de las listas de espera en el Hospital Ramón y Cajal y ha tachado de "vil y mezquino" utilizar la sanidad "como un ariete político", lo que ve como "un delito de salud pública".
Así lo ha manifestado tras un acto en una farmacia en referencia a la concentración convocada este jueves por vecinos ante el centro sanitario para pedir "responsabilidades" tras la supuesta alteración de las citadas listas de espera.
Al respecto, Matute ha asegurado que el Gobierno regional "siempre respeta la libertad de expresión" y ha defendido que la gestión de las listas de espera se realiza "en base a un criterio clínico y médico", reivindicando la profesionalidad de los trabajadores sanitarios.
"No podemos utilizar la sanidad como un ariete político manoseado por intereses sectarios poniendo en duda el trabajo de todo un sistema que le ha costado mucho ser referente no solo en España sino a nivel mundial y los indicadores nos avalan. Yo siempre velaré y lucharé por la profesionalidad de todos aquellos que día a día están trabajando y que no pueden estar sometidos a la presión de luchas partidistas, sectarias, de sindicatos de partidos", ha aseverado.
La consejera ha acusado a quienes cuestionan la gestión de las listas de perseguir "un rédito político" y ha defendido que "mejorar la sanidad no se trabaja así", sino mediante el trabajo con los colegios profesionales y las sociedades científicas para "traer lo mejor a los madrileños".
"UN DELITO DE SALUD PÚBLICA"
Matute ha insistido en que un cambio de prioridad "no modifica ni el número de personas que están dentro de la lista de espera, ni tampoco el tiempo acumulado de espera" y ha considerado que presentar la cuestión de otra manera supone trasladar mensajes que "desasosiegan a la población".
"Eso es algo vil y mezquino porque utilizan la sanidad y la salud como un ariete político", ha afirmado, llegando a calificar esta utilización de la sanidad como "un delito de salud pública".
La consejera ha contrapuesto esta polémica con otros problemas que, a su juicio, deberían centrar la atención del Ministerio de Sanidad, como la situación de los profesionales sanitarios de Ceuta o la huelga médica indefinida convocada en España.
SOBRE LA CARTA DE LA MINISTRA
Preguntada también por la petición de la ministra de Sanidad, Mónica García, para que la Comunidad suspenda las instrucciones de confidencialidad trasladadas a los profesionales sanitarios, Matute ha respondido con ironía que "el género epistolar en este Gobierno es algo que les encanta" y que ha recibido "como cinco cartas esta semana".
"Yo le diría a la ministra que los españoles estamos pagando un sueldo para que gestione la sanidad de España y no para que haga de candidata con la Comunidad de Madrid", ha señalado.
Matute ha defendido que las instrucciones de confidencialidad no impiden a los profesionales denunciar posibles irregularidades y ha explicado que la obligación de preservar la confidencialidad de los datos médicos deriva también del propio código deontológico de los sanitarios.
"Yo a un profesional sanitario no le voy a prohibir que denuncie lo que crea conveniente porque la libertad de expresión dentro de los cauces legales se respeta", ha afirmado. A su juicio, la cuestión responde nuevamente a un "uso sectario y partidista de la sanidad" y ha acusado a la ministra de hacer "ruido político" a través de las redes sociales. "¿Se creen que podemos tener ministros que estamos pagando su sueldo para que estén en redes como un adolescente?", ha concluido.