Mapa de Cercanías en 1989. - EUROPA PRESS
MADRID, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -
Este año se cumple medio siglo de vida de la inauguración de la línea ferroviaria entre Aluche y Móstoles, actualmente integrada en la línea C-5 de Madrid (Móstoles-El Soto-Humanes) y que explica un dato curioso de la red madrileña, la inexistencia de una línea C-6.
Fue el 29 de octubre en 1976 cuando Leopoldo Calvo Sotelo, entonces ministros de Obras Públicas, inauguraba esta línea de 11,226 kilómetros que conectaba Aluche con Móstoles en 15 minutos y contaba con 115 trenes diarios. El presupuesto para la obra alcanzó los 876 millones de pesetas de la época.
Su punto de partida era Aluche, donde conectaba con el entonces Ferrocarril Suburbano de Carabanchel, absorbido posteriormente por el Metro de Madrid en sus líneas 5 y 10, y circulaba por un tramo subterráneo hasta Cuatro Vientos, desde donde ya era en superficie hasta Móstoles.
Con años de retraso y varios cambios de planes, esta línea ferroviaria facilitó la vida para más de 200.000 personas que vivían entonces en Móstoles y Alcorcón y que pudieron disfrutar así de una conexión con la capital.
Este tramo es el origen de la actual línea C-5 de Cercanías, que recorre 45,1 kilómetros entre Humanes y Móstoles El Soto a través de Atocha y es una de las más utilizadas de la red en la Comunidad, concentrando el 29% del total de los viajeros.
La línea amarilla, reconocible por su forma de herradura, fue inaugurada en 1980 y posteriormente ampliada en 2004 hasta Humanes. Actualmente cuenta con 23 estaciones y da servicio a las localidades de Fuenlabrada, Leganés, Alcorcón, Móstoles y Humanes.
Esta línea explica una de las curiosidades del mapa de la red de Cercanías de Madrid, la ausencia de una C-6, que desapareció con su integración en la C-5 en 1991.
UNA C-6 QUE DEJÓ DE EXISTIR
En su origen, la C-6 estaba formada por siete estaciones: Aluche, Campamento o Fanjul, Águilas, Cuatro Vientos, San José de Valderas, Alcorcón y Móstoles. Los primeros 2,6 kilómetros hasta la estación de Cuatro Vientos eran a través de un túnel, mientras que los restantes 9,3 kilómetro hasta Móstoles se realizaban en superficie.
Contaba con doble vía y trazado hasta Villaviciosa de Odón, aunque en ese momento solo se empleaba para acceso a las cocheras ubicadas en esta población. La idea a futuro era extender esta línea hacia el valle del Tiétar, entre las provincias de Ávila, Toledo, Madrid y Cáceres, o hacia el interior, enlazando con Laguna, Príncipe Pío o Delicias.
Para el último tramo en superficie de la línea, se aprovechó la plataforma del ferrocarril de vía estrecha Madrid-Almorox, adaptándola al ancho de Renfe. En su origen esta línea conectaba Goya con Navalcarnero. Posteriormente enlazó esta última con Villa del Prado, y finalmente, ésta con la localidad toledana. Dejó de funcionar en 1965, cuando se clausuró el tramo Navalcarnero-Almorox.
Así, parte de ese antiguo trazado fue reaprovechado para la construcción de la línea Aluche-Móstoles. Una línea que murió de éxito, ya que con su puesta en marcha se saturaron las estaciones de Metro de Aluche y Plaza de España.
En busca de una solución, se acometió la ampliación de la línea hasta la estación de Atocha, en un proceso que se prolongó durante años. En un primer momento, a principios de 1985, se alargó de Aluche a Laguna, donde conectaba con la línea 6 de metro.
Posteriormente, en 1989 se extendió de Laguna a Embajadores, con correspondencia con las líneas 3 y 5 de Metro. Precisamente en ese año, la línea se integró a la red de Cercanías,
En ese momento se crearon la creación de los denominados "Núcleos de Cercanías", estructurados en líneas como si de una red de metro se tratase. De esta forma, el 25 de septiembre de 1988, y coincidiendo con el cambio de horarios en toda la red de Renfe, nuestra línea pasó a denominarse C-6 Laguna-Villaviciosa de Odón, dentro del núcleo de cercanías de Madrid.
Finalmente, en 1991, se amplió desde Embajadores a Atocha, con correspondencia con la línea 1 de Metro y con las líneas de Cercanías de Renfe. Cinco años más tarde de los previsto, las líneas C-5 (Fuenlabrada-Atocha) y C-6 (Móstoles-Embajadores) quedaron fusionadas en una a través del túnel abierto entre Atocha y Embajadores.
De esta forma, pasó a denominarse Fuenlabrada-Móstoles El Soto. Poco después, en 2002 sumó la estación de Las Retamas, en Alcorcón, y dos años después, en 2004, se prolongó hasta Humanes, sumando la estación de Parque Polvocanca, en Leganés.
LA C-5 REGISTRA MÁS DE 72 MILLONES DE VIAJEROS AL AÑO
Actualmente, es la línea más transitada de España con más de 72 millones de viajeros anuales. Absorbe el 29% de los cerca de 250 millones de viajeros que registra toda la red de Cercanías.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha anunciado una inversión de 1.350 millones de euros para su renovación y modernización completa, unas obras que se prolongarán hasta 2031. Del total presupuestado, unos 600 millones de euros de inversión para la compra de los 35 nuevos trenes Stadler que circularán por ella.
Según apuntó el titular de Transportes, Óscar Puente, en la presentación del plan, esta actuación beneficiará a más de 100 millones de viajeros anuales y facilitará la movilidad en la zona sur de la capital, aumentado la capacidad de la línea en un 60%.