MADRID 19 Ago. (EUROPA PRESS) -
Seis hospitales públicos de Madrid, el Niño Jesús, el Gregorio Marañón, La Paz, el Ramón y Cajal, el Clínico San Carlos y el Doce de Octubre, cuentan con talleres de vacaciones para los niños y adolescentes de larga hospitalización con el fin de "mejorar su autoestima y contribuir a que se relacionen con otros niños en su misma situación", explicó hoy el Ayuntamiento de Madrid.
Estos talleres de vacaciones, puestos en marcha desde el año 2004 en todos los centros de la capital con aulas hospitalarias legalmente constituidas, son posibles gracias a un convenio con la ONG Save The Children, especializada en este tipo de actuaciones.
Los talleres de vacaciones sustituyen durante el verano a las aulas hospitalarias encargadas de escolarizar a los menores. Las actividades son de carácter lúdico y creativo y se diseñan en función de la edad, la tipología y características de los niños y jóvenes a los que se destinan, destacó el Consistorio madrileño.
Las actividades se dirigen fundamentalmente a los pacientes de las unidades de Oncología y de Trasplantes y a los jóvenes ingresados en las unidades de Psiquiatría infantil-juvenil. Los módulos son dirigidos por dos monitores, funcionan de lunes a viernes y se imparten durante dos horas diarias. La organización de estos talleres la gestiona directamente cada hospital.
Las familias pueden incorporarse a los talleres y colaborar con sus hijos. Los responsables médicos calificaron estos talleres como una experiencia muy positiva ya que permite a los niños compartir un espacio de interés mutuo ayudándoles a superar la presión hospitalaria. En el caso de los adolescentes se constató un beneficio aún mayor ya que el hecho de estar ocupados se traduce en una disminución de las conductas problemáticas.
Antes de iniciar los cursos los responsables se coordinan con la supervisión médica o psiquiátrica para conocer las posibles incidencias en la salud de los alumnos. Aunque el programa se desarrolla en las aulas, también se atiende a los pacientes en cama.
Las actividades no requieren mucho ejercicio físico y van desde la construcción de caretas, pulseras, juguetes, a imanes, fundas de gafas o marcapáginas ya que las premisas de estos talleres son la creatividad y la diversión. También se tiene en cuenta que los trabajos se terminen en el mismo día para que ningún paciente, por alta o recaída, se quede sin finalizarlo.
En el verano de 2007 acudieron a estos talleres 2.331 pacientes. En el hospital Niño Jesús participaron a diario 1.208 chavales; en el Gregorio Marañón, 658; en el Ramón y Cajal, 132; en el Clínico San Carlos, 129; en La Paz, 109, y en el Doce de Octubre, 95. El Consistorio mantiene las previsiones para este año aunque aumentó la demanda de horarios en las unidades de Psiquiatría del Niño Jesús y en las de el Ramón y Cajal.
El Ayuntamiento de Madrid recordó hoy que tanto las aulas hospitalarias como los talleres de vacaciones tratan de dar cumplimiento a lo plasmado por el Parlamento Europeo en 1986 en la Carta Europea de los Derechos de los Niños Hospitalizados, "el derecho a jugar, divertirse y a continuar la escolaridad de forma adecuada a su estado de salud. El hospital debe estar pensado y equipado para atender a estas necesidades". Estos derechos también están reconocidos por la ONU en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho de los Niños.