MADRID 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
Patrimonio Nacional, el Real Patronato sobre Discapacidad y la Fundación ACS han llevado a cabo el acuerdo de colaboración para adecuar el itinerario turístico del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial a la visita de personas con movilidad reducida y discapacitadas con la mejora de la accesibilidad a las diferentes estancias del monumento, ha informado Patrimonio Nacional.
Este proyecto conjunto ha resultado ser un avance significativo y convierte al Monasterio en un ejemplo a seguir en intervenciones similares del patrimonio histórico español.
El monasterio de El Escorial es obra de los dos arquitectos Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera. Al primero corresponde el trazado de la planta general, aunque gran parte de las obras fueron responsabilidad de Juan de Herrera quién definió el diseño final de elementos como la portada principal, la Basílica y el Templete de los Evangelistas.
La compleja configuración del Monasterio ha obligado al estudio particular de cada solución, adaptando las posibilidades técnicas en cada uno de los puntos, con la implantación de sistemas para salvar los frecuentes cambios de nivel. Patrimonio Nacional ha señalado que se ha procurado mantener el equilibrio respetando espacios, circulaciones y materiales, con el motivo de favorecer la accesibilidad a un mayor número de personas.
La visita pública en el monasterio se desarrolla por distintas alturas enlazadas por tramos de escalera, en algunos casos muy estrechas: Museo de Arquitectura, Museo de Pintura, Palacio de los Austrias, Sala de Batallas, Real Biblioteca, Basílica, Claustro Principal, Patio de Reyes y Palacio de los Borbones.
El objetivo principal del proyecto ha sido permitir el acceso de personas con discapacidad al mayor número de los lugares de la visita. Se han utilizado para ello los mismos accesos y los recorridos son muy similares. También se facilita el acceso a la Basílica para personas que asistan únicamente a los oficios religiosos.
REVERSIBILIDAD DE LAS ACTUACIONES
Por otro lado, los promotores consideraron la reversibilidad en la totalidad de las actuaciones para permitir, en el caso de ser necesario, su desmontaje de forma sencilla, ya que el monasterio, además de ser objeto de visita, se utiliza como sede en celebraciones de actos institucionales y culturales.
Para llevar a cabo las diferentes soluciones que requería cada ubicación, han tenido en cuenta la legislación vigente en materia de accesibilidad, la opinión de una representación de usuarios discapacitados, la continuidad en el desarrollo de las actividades que se realizan normalmente y la conservación del monumento.
RECORRIDO ADAPTADO DE LA VISITA
Para entrar a la zona de venta de billetes, información y cafetería, así como a los aseos situados en el entorno del Patio de la Cava, se colocó una rampa salvando el escalón, con protecciones laterales para evitar vuelcos, facilitando así el paso a personas en sillas de ruedas o que utilicen muletas.
En el recorrido en sentido Este, unas amplias escaleras salvan el primer desnivel dentro del Monasterio. Están interrumpidas por el paso de vehículos. La cota se salva mediante rampas: una compatible con el paso transversal y otra con un tramo deslizante en el centro que facilita el paso de vehículos al Patio de Coches. Una plataforma elevadora salva los tres peldaños restantes.
El museo de Arquitectura da paso a dos salas decoradas con tapices, que desembocan en una escalera de dos tramos, donde comienzan los Museos de Arquitectura y de Pintura. En esta ocasión se salva la Escalera (limitada de anchura y trazado), con un mecanismo 'oruga' sobre el que se pueden disponer las sillas de ruedas; éste debe ser utilizado con ayuda de personal especializado. También se dispone de otro modelo de "oruga" polivalente para el uso de sillas eléctricas.
En el Museo de Pintura, en uno de los ventanales de esta estancia que da al Jardín de los Frailes, se instaló una rampa que facilita la salida y que a su vez podría utilizarse para desalojo en caso de emergencia. En el Palacio de los Austrias, la escalera que comunica con el Palacio de los Austrias es del mismo estilo que las anteriores. Este punto del recorrido también contará con un mecanismo de oruga que permitirá acceder, por la zona del Patio de Mascarones, a la Habitación de Isabel Clara Eugenia, comienzo del Palacio.
Para salir de esta parte del recorrido se ha instalado el tercer mecanismo tipo 'oruga' en la escalera de Antepanteones, permitiendo el acceso a la Basílica (planta baja), o a la Antesacristía. Desde allí se desemboca en el Claustro Principal Bajo, visitando la Iglesia Vieja y accediendo a la Basílica por la Sala de Secretos.
OTROS ASPECTOS DEL RECORRIDO
Para la visita opcional a las estancias de la segunda planta, se instaló un elevador con acceso directo a la Galería de Batallas y al Palacio de los Borbones. La adecuación de esta zona contó con el apoyo de la Comunidad Agustiniana y del Real Colegio Alfonso XII, cediendo el uso de parte de sus espacios (Coro y zona de clausura), para la instalación del ascensor. Desde aquí la visita se dirige a la Real Biblioteca.
Por otro lado, en los aseos en el Patio de la Cava y Claustro Principal Bajo se han mejorado y adaptado los ya existentes y se ha liberado espacio que permite acercar las sillas de ruedas, completándose con la instalación de colgadores para muletas y bastones.
Los desniveles y escalones desde la Lonja al Patio de Reyes y zona de Basílica, se superan con rampas. La ubicada en el paso de la Lonja al Patio de Reyes, es la más grande --mide 20 metros--, y resulta desmontable con el fin de posibilitar la entrada y salida de vehículos. Los materiales utilizados en la estructura de las rampas son metálicos. Sobre la plataforma se anclan las lamas --de fibra de madera y materias plásticas-- que constituyen el piso.
Patrimonio Nacional ha señalado que el conjunto de estas intervenciones ha permitido aumentar de forma significativa las zonas accesibles a la visita, alcanzando más de un 90 por ciento de su superficie.
El desarrollo de las obras se ha realizado de acuerdo al proyecto de Luis Pérez de Prada, arquitecto de Patrimonio Nacional, y Carlos Rojas Torralba, arquitecto del Real Patronato sobre Discapacidad y la Fundación ACS. Han contado con la colaboración de Luis Baena Núñez, aparejador de Patrimonio Nacional. La empresa Construcciones Accesibles se ha encargado de las instalaciones y ejecuciones necesarias.