MADRID, 21 Ago. (EUROPA PRESS) -
Nueve de cada diez fachadas del madrileño Barrio de las Letras conservan sus zócalos originales de granito, según una investigación dirigida por el Instituto de Geociencias (IGEO), un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
Esta cifra que confirma la tendencia de los cascos históricos de las ciudades de mostrar su aspecto original, ha informado la UCM en un comunicado.
Para David Martín Freire-Lista, investigador del IGEO y autor principal del trabajo publicado en Geoheritage, "en los últimos años la gentrificación, las ordenanzas municipales y la moda de mostrar los materiales originales han propiciado que piedras y ladrillos históricos salgan a la luz".
Así, los zócalos de granito y los muros de ladrillo que tantas décadas han permanecido ocultos salen a la luz en galerías de arte, restaurantes y hasta locales de copas y cada vez más locales comerciales recuperan sus piedras de construcción tradicional.
Para el investigador, estos zócalos son un "símbolo de la capital y reclamo para el turismo" y su recuperación otorga a los edificios un "valor añadido y, en muchos casos, las fachadas tradicionales forman parte del éxito del local".
VUELTA A LA PIEDRA TRADICIONAL
En cuanto al material, el granito ha sido el más utilizado en los zócalos madrileños. Se trata de una piedra gris provenía de la Sierra de Guadarrama y que era llamada tradicionalmente piedra berroqueña o piedra cárdena por su similitud al color de los toros del mismo nombre.
El estudio se ha centrado en el Barrio de Las Letras, uno de los barrios con "más encanto" de Madrid. En concreto, de ese 93 por ciento que conserva sus zócalos originales, el 89 por ciento mantiene en alguna parte sillares de la piedra berroqueña, mientras que en el 17,8 por ciento están tapados completamente.
Asimismo, las calles más transitadas y con más actividad comercial cuentan con el mayor porcentaje de zócalos revestidos con materiales no tradicionales, que normalmente no se ajustan a las características de los granitos de la Sierra madrileña.
"Esto se debe al frecuente cambio de uso de los locales y consecuentes reformas de sus fachadas, además al desconocimiento por parte de propietarios y arrendadores de la importancia de las piedras históricas", indica el investigador del IGEO.
Según Freire-Lista, para que las ciudades continúen "gozando de sus espléndidos cascos históricos" en el Año Europeo del Patrimonio Cultural es necesaria la utilización de los mismos materiales de construcción utilizados originalmente.