Archivo - Alcalá de Henares (Madrid) rendirá homenaje a Cervantes con su partida bautismal y lecturas populares del 'Quijote' - AYUNTAMIENTO DE ALCALÁ DE HENARES - Archivo
MADRID, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Semana Cervantina de Alcalá de Henares, recién declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, tiene su origen en unas pocas líneas escritas hace casi cinco siglos en un libro parroquial: la partida que certifica que Miguel de Cervantes fue bautizado el 9 de octubre de 1547 en la desaparecida iglesia de Santa María la Mayor.
Ese documento, que sobrevivió a la Guerra Civil oculto dentro de una caja de galletas en el brocal de un pozo, explica por qué la ciudad complutense celebra cada octubre su gran fiesta cervantina y por qué lo hace coincidir con el aniversario del bautismo del autor de 'El Quijote'.
Para la alcaldesa, Judith Piquet, la Semana Cervantina --que este año se conmemora del 8 al 12 de octubre-- es "mucho más que una celebración", porque constituye "la gran fiesta" de la ciudad y una expresión de su identidad como lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes.
"Cada mes de octubre, coincidiendo con la fecha de su bautismo, nuestro casco histórico se convierte en un gran escenario cultural que reúne literatura, patrimonio, historia, gastronomía y tradiciones", ha destacado en declaraciones a Europa Press.
Hasta el siglo XVIII poco se sabía del natalicio de Cervantes. Así lo subraya a esta agencia de noticias el cronista oficial de Alcalá, Vicente Sánchez Moltó, quien apunta que la pista decisiva surgió en 1752, cuando el benedictino gallego fray Martín Sarmiento encontró en un libro sobre los cautivos de Argel una referencia a "Miguel de Cervantes, un hidalgo principal de Alcalá de Henares".
El hallazgo llevó a buscar su partida en la ciudad complutense. Tras una primera investigación fallida en la Iglesia Magistral, el documento apareció en la otra parroquia de Alcalá, Santa María la Mayor, junto con las partidas de varios hermanos del escritor.
UNA CAJA DE GALLETAS Y EL CORRAL DE COMEDIAS
La partida --documento clave en aquellos tiempos a falta de un registro civil-- estuvo a punto de desaparecer en 1936, al comienzo de la Guerra Civil. Ante el temor de que la iglesia de Santa María la Mayor pudiera ser atacada, su párroco, César Manero, sacó del templo el libro y se lo confió a un vecino, Juan Raboso, para que lo mantuviera a salvo.
Raboso escondió en un primer momento el volumen en su vivienda, que colindaba con el actual Corral de Comedias. Sin embargo, el miedo a que registrasen la casa le llevó a buscar un escondite más seguro. Entonces intervino Francisco del Río, un hojalatero que introdujo el libro en una caja metálica de galletas y, tras soldar la tapa, ambos lo escondieron en un hueco entre las piedras del brocal del pozo de la misma vivienda.
"No la tiraron al pozo, porque entonces el libro habría quedado completamente destruido por la humedad. La escondieron en un hueco del brocal", explica Sánchez Moltó.
Aquella precaución salvó el documento. El 29 de julio de 1936, la iglesia de Santa María la Mayor fue incendiada y su archivo quedó destruido. La partida permaneció oculta en el pozo durante el resto de la contienda y fue recuperada en 1939. Una placa recuerda hoy la intervención de estos tres vecinos para impedir la pérdida del documento histórico.
Actualmente, la partida está custodiada por el Ayuntamiento de Alcalá y cada 9 de octubre se expone en la Capilla del Oidor, que acoge desde 1905 la pila donde recibió las aguas bautismales Cervantes. Es el único momento del año en el que alcalaínos y visitantes tienen la oportunidad de contemplar en primera persona el documento.
DE LAS VELADAS LITERARIAS A 'SAN CERVANTES'
Según explica el cronista a esta agencia de noticias, la conmemoración de la Semana Cervantina comenzó a tomar forma en el siglo XIX. En 1862, el Ayuntamiento acordó celebrar cada 9 de octubre el natalicio de Cervantes con iluminación, colgaduras y festejos públicos.
Según Sánchez Moltó, el primer programa completo se organizó en 1875 e incluyó actos religiosos, bandas de música, decoración de las calles, fuegos artificiales y veladas literarias. Cuatro años después, el 9 de octubre de 1879, se inauguró la estatua de Cervantes --obra del escultor italiano Carlo Nicoli Manfredi-- y la antigua plaza del Mercado comenzó a adoptar el nombre del escritor.
La conmemoración recibió otro impulso en 1905, coincidiendo con el tercer centenario de la publicación de la primera parte de 'El Quijote'. Sin embargo, fue en la década de 1960 cuando comenzó a organizarse una Semana Cervantina más consolidada, con conferencias, teatro y conciertos.
En 1979, el primer Ayuntamiento democrático eligió el 9 de octubre como fiesta local de Alcalá junto a la de los Santos Niños. "Con un poco de ironía y de guasa, los alcalaínos empezaron a denominarlo el día de 'San Cervantes', y ese nombre se sigue utilizando popularmente", ha señalado el cronista.
A la celebración se incorporaron posteriormente los Premios Ciudad de Alcalá y la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, pero su transformación definitiva llegó en 1999.
UN MERCADO DEL SIGLO DE ORO
Durante el mandato del alcalde Manuel Peinado, el Ayuntamiento decidió dar un nuevo impulso a la Semana Cervantina mediante un mercado de época. La primera edición transformó la plaza de Cervantes con puestos de artesanía, pasacalles, música y representaciones inspiradas en el Siglo de Oro.
La feria fue creciendo hasta ocupar buena parte del casco histórico hasta convertirse en el principal atractivo turístico de la celebración con la denominación de Mercado Cervantino. "El mercado prácticamente se lo come todo porque es muy amplio y tiene muchísimas actividades. Es lo que ha convertido la Semana Cervantina en una celebración cada vez más multitudinaria y en uno de los elementos que mayor turismo atrae a Alcalá", ha afirmado.
La consolidación de la Semana Cervantina coincidió con otro momento decisivo para Alcalá. En 1998, la Universidad y el recinto histórico de la ciudad fueron declarados Patrimonio Mundial.
La Unesco incluyó entre los valores universales de Alcalá su contribución al desarrollo intelectual, lingüístico y literario de la humanidad, personificada en su "hijo más ilustre", Miguel de Cervantes, y en su obra maestra, 'Don Quijote'.
UNA FIESTA QUE YA ES DE INTERÉS INTERNACIONAL
El crecimiento de la celebración se tradujo también en otros reconocimientos. En 2002 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Regional por la Comunidad de Madrid y en marzo de 2018 la Secretaría de Estado de Turismo le concedió el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Ocho años después, el Ministerio de Industria y Turismo ha otorgado a la Semana Cervantina la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional, en reconocimiento a la singularidad y proyección exterior de una celebración estrechamente vinculada con la historia y el patrimonio de la ciudad natal del escritor.
Con esta distinción, la Semana Cervantina se convierte en la segunda Fiesta de Interés Turístico Internacional de la Comunidad de Madrid, después del Motín de Aranjuez, y en la número 91 de España.
La alcaldesa ha asegurado que el reconocimiento reforzará el turismo, la economía y la proyección internacional de Alcalá, pero no supondrá que la celebración pierda su esencia.
"Tenemos que hacerla todavía más ambiciosa y más internacional, manteniendo aquello que la hace única", ha afirmado sobre una fiesta cuyo origen continúa descansando en el homenaje al escritor y en la reivindicación de la ciudad como cuna de Cervantes.