Publicado 19/02/2021 10:23CET

Piden 30 meses de cárcel a un policía por el homicidio imprudente de un atracador

Archivo - Entrada a la Audiencia Provincial de Madrid.
Archivo - Entrada a la Audiencia Provincial de Madrid. - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de Madrid solicita dos años y seis meses de prisión para un agente de policía que acabó con la vida de un atracador al tratar de realizar un disparo intimidatorio y pensar que su arma reglamentaria estaba cargada con un cartucho de fogueo.

El juicio se celebrará el próximo lunes en la Audiencia Provincial de Madrid. El representante del Ministerio Público le imputa un delito de homicidio por imprudencia grave y reclama a la Administración General del Estado el pago de 103.000 euros en concepto de responsabilidad civil subsidiaria para los familiares del fallecido.

El escrito de acusación señala que sobre las 5:00 horas del 21 diciembre de 2018 J.V.L. acudió junto con un compañero a un local donde fueron advertidos de que se estaba cometiendo un delito de robo con violencia.

Cuando ambos agentes se dirigían al lugar de los hechos a bordo de un furgón policial, el acusado sacó del bolsillo de su pantalón dos cartuchos "pensando que mete primero el cartucho de posta y luego el de salva que es el que se utiliza con fines intimidatorios y que es de fogueo", es decir, en orden inverso a la salida del arma.

Al llegar al establecimiento J.V.L. observó un vehículo Volkswagen Golf que circulaba con una puerta abierta y a escasa velocidad y que tuvo que ser esquivado por el furgón policial.

Su acompañante, casi al mismo tiempo, se percató de que otro vehículo aceleraba y les esquivaba. Tras dar media vuelta al furgón policial para seguir a ambos vehículos el acusado se apeó con su arma cargada y descubrió que había una persona en el suelo detrás del Golf, que resultó ser un atracador, y que posteriormente se subió al coche.

Al estar convencido de que había cargado "correctamente" el arma y con intención de intimidar, el acusado disparó su escopeta "dirigiendo el disparo hacia el vehículo Golf" al pensar que actuaba con munición de fogueo.

J.V.L. notó el retroceso del arma y que la luna trasera del vehículo había estallado, "momento en el que se da cuenta de que había cargado mal el arma, invirtiendo el orden de las municiones, disparando por equivocación el cartucho de posta".

El disparo acertó en la persona de J.M.R.G., "que logró huir en el vehículo indicado al que siguieron los indicativos que había en la zona, perdiéndolo de vista".

El atracador falleció a consecuencia del disparo que le causó 9 orificios de entrada de proyectiles en la parte posterior del cuerpo y solo uno de salida.

Uno de los proyectiles le perforó la pared posterior de la laringe en donde quedó alojado. Otro perforó los lóbulos inferior y superior del pulmón izquierdo ocasionando un hemotórax izquierdo de más de un litro que penetra en la cavidad torácica por el orificio 2, un 3 proyectil que queda retenido en la parte anterior izquierda de los cuerpos vertebrarles a nivel t 4, t 5, otro que salió y 4 más que se quedan retenidos en el cadáver.

La muerte, sin embargo, no se produjo de forma inmediata tras el disparo, "sino que el carácter vital de los infiltrados hemorrágicos encontrados, así como el derrame pericárdico y la naturaleza de las lesiones, perforación pulmonar que ocasiona hemotórax, indica que hubo un periodo de supervivencia de 30 minutos antes de la muerte".

La escopeta Franchi se encontraba en buen estado de conservación exterior y se trataba de un arma de dotación colectiva de la Policía Nacional española propiedad de dicho cuerpo.

Su funcionamiento tanto mecánico en vacío como el operativo, es correcto. Según el Reglamento de Armas RD 137/93 de 29 de enero, clasifica a la escopeta en su artículo 3, es necesario Licencia y guía de pertenencia del arma.

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