MADRID 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
Dos testimonios de la Policía Nacional indican que dos de los acusados por la supuesta comisión de cuatro delitos de homicidio en grado de tentativa y tres delitos de lesiones con arma o instrumento peligroso (Luis M. B., Mariano M) presentaban claros indicios de haber participado en la fuerte reyerta acaecida en el día de las celebraciones del Mundial de Fútbol.
Mientras, los cinco acusados de los delitos (que presentan lazos familiares) rechazaron los cargos y aseguraron que no participaron en la refriega. De hecho, Moisés J. B., José J. B. y David G. B. declararon que no estuvieron presente en la misma y los otros dos detenidos comentaron que fueron agredidos y decidieron retirarse a su vivienda para no involucrarse en la pelea.
En la vista pública celebrada por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Madrid los agentes han relatado que Luis M. B., Mariano M presentaban indicios de participar en la pelea y, en el momento de la detención, relataron que les habían agredido y que habían actuado en defensa propia. Además, apuntaron que siguieron un rastro de sangre hasta su domicilio y que el testimonio de una mujer les sitúa en la reyerta.
Uno de los agentes que han testificado este lunes ha señalado también que, una vez desplazados al lugar de los hechos, se encontraron al menos 10 personas en la calle y que comprobó que algunos de los heridos presentaban heridas graves a consecuencia de la refriega.
Mientras, en el transcurso de la vista el Ministerio Fiscal y la Acusación particular han trasladado que los detenidos presentaban restos de sangre de personas heridas en la refriega y que existen testigos que les apuntan como agresores en la reyerta.
Por su parte, Luis M. B. ha relatado al tribunal que, tras el partido de la selección que vio en un bar, observó como algunos vecinos y conocidos realizaban una barbacoa y que se requería de 20 euros para poder participar en ella. Tras ir a su domicilio a por el dinero, ha comentado que cuando iba a entregarlo recibió un corte en el dedo por una mujer y posteriormente un puñetazo que le dejó, según su versión, aturdido en el suelo.
Tras ello, ha comentado que su padre (Mariano M) le recogió a su domicilio y que no vio a sus familiares participar en la pelea ni proferir agresiones; luego ha precisado que consumió alcohol, pastillas y metadona. "Estamos aquí todos por gitanos", ha trasladado al tribunal durante su comparecencia en referencia a la etnia que comparten los acusados.
Mientras, su padre ha testificado que observaba el partido en un bar y que le avisaron que su hijo tenía problemas. Cuando se dirigía a comprobar lo que pasaba ha señalado que cuando le iban a entregar el bastón que portaba su hijo le golpearon con él partiéndole el brazo. A preguntas de su defensa, ha dicho que padece problemas cardiacos y que las situaciones de excitación le producen asfixia.
NO ESTUVIERON AHÍ
Los otros tres acusados han rechazado haber participado en la pelea. En el caso de Moisés J. B ha relatado que se encontraba en Valdemingómez y que allí agentes de la Policía le dieron un alto para pedirle los datos de afiliación. Además, ha trasladado en la vista que la causa de que le sitúen en la reyerta es que tiene gran parecido con otros familiares suyos y que ello podía llevar a confusión.
Mientras, José J. B. al que se alude en la causa como 'el patriarca' también ha rechazado haber participado en la pelea ni repartir navajas en la trifulca, para subrayar que lleva 40 años viviendo en La Ventilla y que en ese periodo nunca ha tenido ningún problema con nadie. Por otro lado, David G. B. ha añadido que tampoco participó en la reyerta porque no estaba en la zona y ha dicho que tuvo constancia de algún enfrentamiento verbal sin más.
RELATO DE LOS HECHOS POR LA FISCALÍA
En el proceso, el Ministerio Público solicita para cada uno de ellos 54 años de prisión. Según el relato que efectúa el Fiscal en el escrito de calificación provisional elevado a la Sala, sobre las 23,45 horas del día 11 de julio de 2010, día de las celebraciones del Mundial de Fútbol que consiguió España, el procesado Luis M. B. entabló una discusión con un grupo de personas que se encontraba en una celebración vecinal en la c/Cedros, 78, en el madrileño barrio de Ventilla.
La agresión se produjo cuando uno de los participantes en la disputa, todo ellos de etnia gitana, quería participar en un convite para el que no había puesto dinero, según consta en diligencias policiales instruidas por la Comisaría de Tetuán, en la que pasaron a disposición judicial dos de los presuntos autores de la agresión.
Desencadenada la disputa, se unieron a ella personas allegadas a Luis, quienes, previamente concertados y armados con navajas y cuchillos, acometieron a los allí presentes. El procesado Luis M. B., blandiendo una navaja y sin mediar palabra, asestó una puñalada en el pecho a Jesús H. V., hundiendo acto seguido y por la espalada su arma en el costado derecho de Esteban G. V.
Mientras, el procesado José J. B., portando un cuchillo de grandes dimensiones, apuñaló sorpresivamente a la altura del estómago a Benito T. H. y a Javier S. S.. A continuación, los cinco procesados se dirigieron a Emilio C. P. y, rodeándole, le dijeron al tiempo: "Ahora te toca a ti", lanzándoles Mariano M. M. y José J. B. sendas puñaladas, una de las cuales fue recibida por su hijo menor, Emilio Jesús C. G., que se había interpuesto para evitar la agresión a su padre.
Los procesados Moisés J. B. y David G. B. se encaminaron después hacia Aarón F. A. golpeándole duramente y atacándole con las armas blancas que portaban, si bien este agredido fue capaz de repeler el ataque con sus propias manos. A continuación, los procesados se dieron a la fuga al grito de "¡Vámonos!, ¡Daos prisa, que hemos matado a los payos!".
149184.1.260.149.20120604144510