MADRID, 5 May. (EUROPA PRESS) -
El primer centro especializado en la atención a víctimas de agresión sexual masculina de la Comunidad de Madrid, pionero en España, ha comenzado a funcionar con siete hombres atendidos en su primer mes de vida, con el objetivo de ofrecerles atención sanitaria.
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha visitado este martes a los profesionales de este dispositivo, en el que el Gobierno regional destinará una inversión anual de 410.000 euros para garantizar su funcionamiento y la calidad de la atención prestada.
Este nuevo dispositivo cuenta con un equipo multidisciplinar de ocho profesionales que asiste a estas personas de forma integral desde distintos ámbitos: social, psicológico, sexológico, jurídico y educativo, tanto de forma individual como grupal. El centro garantiza en todo momento la privacidad y la confidencialidad de las personas usuarias, adaptando la intervención a sus necesidades específicas.
La coordinadora del servicio, Isabel Domínguez, ha celebrado que se haya puesto en marcha este proyecto porque "recoge una realidad que era necesaria". El perfil del usuario es un hombre de mediana edad, migrante o de nacionalidad española.
ATENCIÓN PRESENCIAL Y POR MENSAJE
"Hay un servicio que tienen llamadas desde las 8 hasta las 19 horas de lunes a viernes. También incluye fines de semana. Tenemos la atención presencial, que atendemos también en caso de emergencia, desde las 10 hasta las 19 horas. Algunas veces cuesta levantar el teléfono o acercarte a un lugar físico y tenemos mensajería instantánea para podernos contactar desde la privacidad", ha explicado.
Algunos de los usuarios han llegado del Hospital Ramón y Cajal al tener un proyecto con el centro, mientras que otros han acudido por voluntad propia. Ante una situación de vulnerabilidad, muchos no se atreven a poner alguna denuncia y manifestar lo que les ocurre.
"Esto les invisibiliza, entonces una vez que entran en el proceso, que se encuentran con la tranquilidad de que es un servicio anónimo y que le acompañan desde jurídico para que se atreva a poner esa denuncia si ha sentido de verdad que ha habido ese caso", ha indicado Domínguez.
100 VÍCTIMAS CADA AÑO
Los servicios sanitarios de la Comunidad de Madrid atienden cada año a una media de 100 hombres víctimas de violaciones y agresiones sexuales, en su mayoría en el contexto del chemsex, una tendencia que además presenta un crecimiento progresivo.
Este centro está destinado a ofrecer continuidad a la atención sanitaria para este tipo de situaciones, así como a otros perfiles como varones en situación de prostitución que han sido víctimas de violencia sexual o en cualquier otro contexto, como el laboral o penitenciario.
Además, atenderá a aquellos que sufrieron abusos en la infancia o la adolescencia o para facilitar también la continuidad en los tratamientos a aquellos que antes de cumplir la mayoría de edad estaban siendo atendidos en los dos recursos de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales especializados en menores víctimas de estas situaciones.
UN RECURSO "NECESARIO"
"Está funcionando como era esperado, detectando las situaciones de agresiones sexuales de una forma integral, atendiendo a la persona que accede a nuestro centro desde la perspectiva psicológica, sexológica, social y jurídico si es necesario", ha destacado Dávila.
Asimismo, ha defendido que buscan principalmente que la persona repare "el daño de esa agresión", pero también que vuelva a "recuperar el apoyo social", así como el contexto laboral que "en muchas ocasiones por el consumo de sustancias se ha perdido".
Al ser preguntada por las críticas de la izquierda sobre la puesta en marcha de este centro, la consejera ha recalcado que el Gobierno regional "sigue incorporando nuevos recursos a la atención a las mujeres víctimas" de violencia de género.
"Tenemos recursos muy recientes de creación, también pioneros en España, como por ejemplo, para atender a mujeres víctimas con discapacidad intelectual, a mujeres que quieran abandonar la prostitución y centros para atender a mujeres víctimas de trata", ha recordado.
Considera que había que poner en marcha este centro tras detectar una necesidad que no contaba con una atención en el ámbito integral. "Es una realidad a la que hay que atender sin dejar de atender, por supuesto, a otras necesidades que Gobierno de la Comunidad de Madrid sigue atendiendo. Incorporar un nuevo recurso siempre es atender a una nueva necesidad", ha subrayado.
EL CHEMSEX
Esta iniciativa se enmarca en una respuesta coordinada a los problemas de salud asociados al chemsex, impulsada por la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad, en la que participan más de 40 profesionales de los ámbitos sanitario y social, así como de entidades y sociedades científicas.
El chemsex, entendido como el consumo de sustancias psicoactivas en contextos sexuales, especialmente en población homosexual, bisexual y otros hombres que tienen sexo con hombres, ha aumentado en los últimos años. Está asociado a riesgos relevantes como el VIH y otras infecciones de transmisión sexual, problemas de salud mental y adicciones.
"No necesariamente tiene que haber violencia, es decir, pueden usarlo de manera ocasional, experiencial, recreativa, pero hay una relación directa entre muchas vulnerabilidades y riesgo del consumo de sustancias. El consentimiento sexual disminuye también bajo los efectos de sustancias", ha apuntado el psicólogo Michel Alpizar.
Durante el periodo del 1 de enero de 2016 a junio a 30 de junio de 2025, 16.615 hombres con estos perfiles fueron atendidos en los Servicios de Salud Sexual y Pruebas Rápidas de VIH-ITS ubicados en centros de salud de la Comunidad de Madrid, de los que 1.728, el 10,4%, afirmaban mantener prácticas de chemsex. Entre los usuarios que declararon no practicarlo, el 32,2% manifestó haber mantenido relaciones sexuales tras haber consumido drogas en el último año.