MADRID 30 Dic. (EUROPA PRESS) -
El recién nacido que arrojó su madre por la ventana a un patio de vecinos el día de Nochebuena se encuentra grave pero estable, mientras que la mujer se encuentra ya en prisión provisional.
Así lo han detallado varios agentes en un acto desarrollado esta mañana en la Jefatura Superior de la Policía para hacer balance de las actuaciones policiales humanitarias en 2013. El director general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó, ha destacado y puesto como ejemplo el trabajo de los policías Pedro Chamorro y Raúl Charro, que fueron los primeros en llegar al lugar de los hechos y encontrarse con el bebé.
Los agentes han explicado que acudieron al lugar tras recibir una llamada el 091 a las 8.30 horas del día 24 alertando de la presencia del pequeño. Fue la abuela, que dijo desconocer que su hija estaba embarazada, la que llamó a la Policía después de encontrar al niño envuelto en un pantalón y ensangrentado en el patio interior de un edificio del barrio de Canillejas.
Los policías le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta la llegada de los sanitarios del Summa-112, que lo trasladaron al hospital muy grave pero estable.
Posteriormente, la madre del recién nacido, que había abandonado el domicilio para acudir al hospital de La Paz de Madrid, fue detenida como presunta autora de un delito de asesinato en grado de tentativa. La madre fue puesta a disposición judicial, que dictó prisión provisional a la espera de juicio.