El Ruber Internacional indemnizará con 180.000 euros a una paciente por infección hospitalaria

Europa Press Madrid
Actualizado: jueves, 10 diciembre 2009 17:30

MADRID 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Ruber Internacional y la Aseguradora WR Berkley España deberán indemnizar con 180.000 euros a una paciente por motivo de la infección hospitalaria que adquirió en quirófano durante una operación de Ozonoterapia, informó hoy la Asociación El Defensor del Paciente.

La indemnización resulta del acuerdo alcanzado por la paciente, Isabel Z.D., con el traumatólogo Jaime B.G. y su aseguradora WR Berkley España. En un auto dictado el pasado 3 de diciembre, el Juzgado de Primera Instancia número 86 de Madrid homologa la conformidad extrajudicial acordada por las partes.

La afectada, de 51 años de edad, sufría terribles dolores en la columna cervical y en los lumbares, de los que estaba siendo tratada por traumatólogos de la Seguridad Social. Los expertos le decían que ese tipo de dolencia no tenía tratamiento quirúrgico.

El traumatólogo Jaime B. G. le habló de la "maravillas de la ozonoterapia", indicándole que se trataba de una operación quirúrgica mínimamente invasiva, que se podía realizar con unas inyecciones de agujas intradérmicas, y que tan sólo requería de anestesia general, pero que lo bueno que tenía era que no quedaría ingresada, sino que dormía en su casa.

Sin embargo, no le comentó que la Comunidad Científica, y concretamente el Comité de Terapias Alterantivas sobre Ozonoterapia en patología de la columna vertebral, desaconseja este tipo de tratamientos por los enormes riesgos y complicaciones que presenta, concretamente pérdida de la visión binocular, y espondilodiscitis infecciosas por gérmenes comunes (estafilococo aureus) debido a la poca o nula asepsia del procedimiento.

Según la asociación, tampoco le recogió consentimiento informado para la operación de ozonoterapia, sino tan solo un consentimiento informado para la anestesia.

Fue operada en la Clínica Ruber el 29 de agosto de 2005 y se le realizó nucleosis con Ozonoterapia. Se le realizó la intervención en cuatro espacios en columna lumbar mediante rizólisis y ozonoterapia. Y se fue a dormir a casa.

Al día siguiente, presentaba un malestar general y fiebre acentuada que fue degenerando hasta el punto de que tuvo que ser reingresada nuevamente en la clínica Ruber desde el 1 al 5 de Septiembre durante 4 días, donde tras practicarle varias pruebas preoperatorias (Resonancia de Columna Cervical, análisis de sangre y gammagrafía con galio) descartan la discitis incipiente (infección de discos). Y le dan de alta sin diagnosticar.

A su llegada a su lugar de residencia en Conil (Cádiz), el cuadro infeccioso se había disparado e inmediatamente tuvo que ser ingresada en el Hospital Universitario Puerta del Mar donde se somete hasta 3 intervenciones quirúrgicas.

El 9 de septiembre, se le realiza una cervicotomía anterior, evacuándose un gran absceso paravertebral. El 15 de noviembre, se le opera para reconstrucción de vértebras, injerto de pala ilíaca y colocación de prótesis de titanio y el 8 de junio de 2006 se somete a otra intervención para corregir que el injerto había cedido por la destrucción de las vértebras por infección y estabilizar la columna.

Finalmente, constatada la extensión y alcance de la infección y del daño, el asunto fue expertamente peritado por el traumatólogo Fernando L. A. y por la Microbióloga Marta M. R., concluyendo la existencia de una pésima asistencia médica en el transcurso de la operación.

La asociación recalca que el traumatólogo había devuelto a la paciente, incluso, los honorarios suyos, y de todos los intervinientes en el quirófano, así como los gastos de quirófano, consciente como era de su mal hacer.

La paciente presentó demanda de responsabilidad civil por mala praxis médica y por parte de los tres demandados se contestó a la demanda, finalmente, antes de juicio y con expresa autorización de la familia, se ha realizado acuerdo extrajudicial por importe de 180.000 Euros.

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