MADRID, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Colegio Público Álvaro de Bazán, en el distrito de San Blas, cuenta ya con servicio de comedor y sus más de 260 niños acudieron con normalidad a unas clases que presentaban un aspecto "más limpio" que el de ayer, según explicó a Europa Press un miembro de la Asociación de Padres y Madres del Centro, Miguel Ángel Jaraiz.
Estos mismos niños no pudieron comenzar el 'cole' ayer porque, según sus padres, el centro estaba lleno de polvo y de restos de obra, y por tanto, no reunía las condiciones higiénico-sanitarias que requiere un lugar con niños. Además, tampoco contaba con el servicio de comedor, indispensable para que de 13.00 a 15.00 horas, los alumnos puedan tener el almuerzo.
La Comunidad de Madrid aseguró entonces que el centro nuevo presentaba todas las condiciones para poder abrirse y que era responsabilidad de los padres si no querían dejar a sus hijos en estas instalaciones. De hecho, indicó que si hoy persistía la negativa de las familias, dejarían el caso en manos del Defensor del Menor.
Según señaló Jaraiz, lo del Defensor del Menor les pareció una "amenaza" que no va a acorde con la finalidad que perseguían los padres. "Nosotros no queríamos tener ningún conflicto, sólo buscábamos salvaguardar la seguridad de nuestros pequeños", apuntó el padre, quien aseguró que las familias se negaron a dejar a sus hijos, sólo después de que el AMPA entrara y viera con sus propios ojos la situación del centro.
"La obra fue entregada con prisa el viernes por la tarde, y el sábado se colocó con prisa el mobiliario y no dio tiempo a limpiar", indicó Jaraiz, al tiempo que destacó que los servicios de limpieza contratados por la obra no tenían previsto empezar hasta el mismo lunes, coincidiendo con la vuelta al cole. "El colegio estaba como cuando se termina una obra, y los aseos, con chorretes en los lavabos incluidos, parecían servicios de gasolinera", apostilló.
Sin embargo, los padres llegaron hoy a la puerta del colegio, se reunieron con el director y les aseguró que el colegio estaba limpio y que, con tranquilidad, podían dejar a sus hijos. Además, también se encontraron con que el comedor estaba listo y que, a partir de hoy, una empresa de catering se encargaría de preparar las comidas.
"Si hay dinero para pagar un capote a Rafa el Nadal, debería haber dinero para pagar platos desechables", apostilló en relación al detalle que tuvo ayer la Comunidad de Madrid con el equipo español que jugará la Copa Davis este fin de semana y el material que va a emplear la empresas encargada del comedor.
"Nosotros sólo buscábamos esto, que nuestros hijos estuvieran bien, y el resto de flecos (detalles del acabado de obra) ya se resolverán a lo largo del curso", aseguró, al tiempo que apuntó que las familias han repuesto su actitud porque no querían enfrentamientos y sólo que sus hijos en un futuro pudieran ver "que sus padres lucharon por sus derechos", concluyó.
PROMESAS INCUMPLIDAS
No obstante, el comedor con catering no es la solución que los padres esperaban, puesto que cuando la Dirección General de Educación les proyectó el nuevo colegio, garantizó que dicho centro contaría con un comedor en el que los alimentos serían cocinados mediante una cocina propia, circunstancia que les permitiría programar las actividades extraescolares 'Los primeros del cole' y 'Las tardes del cole', que permiten a los padres conciliar la vida familiar y laboral porque pueden dejar a los hijos más tiempo en el centro.
Por ello, cuando se encontraron con que ayer no había comedor, se vieron en la tesitura de qué hacer con sus hijos mientras los padres estaban trabajando porque sin comedor, no había programas extraescolares. Ahora, a pesar de que no hay cocina propia, los padres van a poder organizar dichos programas y dejar a sus hijos en el centro dos horas más de lo marcado en el horario escolar, tanto por la mañana como por la tarde.
Esta situación perjudicó también en un principio de forma indirecta a los alumnos del CEIP Julián Marías, que contando con que el nuevo colegio tendría comedor con cocina propia, se matricularon en primero del segundo ciclo de Educación Infantil del nuevo colegio "por encima de la ratio", al haberse producido una gran demanda en el barrio de Las Rosas y ser el único colegio existente en la zona.
Hasta el momento, los alumnos del Álvaro de Bazán habían estado provisionalmente durante dos cursos en las instalaciones del CEIP El Sol, por lo que toda la comunidad escolar del colegio es la de los dos últimos años, incluidos el director, el jefe de Estudios, el claustro de Profesores, y el Consejo Escolar, entre otros.
Según la AMPA, este nuevo centro debía haber estado disponible para su utilización desde el primer día del curso académico 2007-2008 y, sin embargo, las obras se demoraron y hasta el viernes pasado no concluyeron.