Publicado 24/02/2022 14:11

El Servicio de Ayuda a Domicilio de Madrid podrá activarse de forma exprés ante casos de riesgo "grave e inminente"

Archivo - Una persona mayor en una residencia.
Archivo - Una persona mayor en una residencia. - EUROPA PRESS-ARCHIVO

La nueva ordenanza incluye un nuevo baremo social, prioritario frente al económico

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Junta de Gobierno de la ciudad de Madrid ha aprobado este jueves el texto inicial de la nueva ordenanza del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), que incluye como principal novedad un procedimiento exprés para la activación de dicho servicio ante situaciones "de riesgo grave e inminente para la persona", dando un apoyo fundamental al usuario en cuestiones de limpieza del hogar, asistencia para la higiene personal y otras tareas domésticas.

"Con la nueva ordenanza, su activación se podrá producir de forma inmediata para prestar una atención urgente y su tramitación se realizará de forma posterior en tan solo tres días", ha detallado en rueda de prensa el delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Social, Pepe Aniorte.

Este nuevo texto introduce reformas que permitirán que estos servicios lleguen a más personas y de forma más sencilla, a la vez que apuesta por la permanencia de las personas mayores usuarias en su domicilio el mayor tiempo posible.

La ordenanza, planteada desde la Dirección General de Mayores del Área de Familias, Igualdad y Bienestar Social en cumplimiento al acuerdo del Pleno de 2016, regula servicios "clave" para las personas mayores que necesitan un apoyo previo a la dependencia y para las que, teniendo reconocida la dependencia, no reciben todavía las prestaciones o servicios y necesitan un apoyo urgente.

"Nos va a permitir estar más cerca de las personas mayores o con alguna discapacidad, porque tendremos la capacidad de llegar antes y mejor a los mayores que más nos necesitan", ha avanzado Aniorte, que ha explicado que esta situación se podría dar en el caso del fallecimiento del cuidador de la persona mayor.

Otra de las principales novedades de la nueva ordenanza reside en el sistema para acceder a estos servicios, que dejará de dar prioridad al criterio económico y otorgará más peso a la valoración de su situación social.

UNIVERSALIZACIÓN

Este aspecto, que Aniorte ha calificado de "avance hacia la universalización" del Servicio de Ayuda a Domicilio, estará recogido en el nuevo baremo social que incluirá criterios que hasta ahora no estaban contemplados y que darán más puntos para el acceso a los servicios regulados por la ordenanza como que el solicitante tenga a menores a su cargo o que sea víctima de maltrato por parte de un familiar o víctima de violencia de género.

Se busca también reducir la burocracia y los trámites que implica el acceso al Servicio de Ayuda a Domicilio o a los centros de día mediante la simplificación del procedimiento y el documento de la solicitud, que será "mucho más sencilla" porque, ha explicado el delegado, "estos trámites son muy molestos para todos y, a veces, muy complicados para personas mayores o con discapacidad, por eso los simplificamos al máximo".

FLEXIBILIDAD

Por otro lado, el texto permite que las personas usuarias puedan suspender el servicio por tiempo indefinido sin perder el derecho a reactivarlo ante situaciones sobrevenidas, tal y como sucedió durante los primeros meses de la pandemia de Covid-19. "La pandemia nos enfrentó con unas situaciones en las que muchos usuarios, por miedo, suspendían el servicio durante más de tres meses, perdiendo el derecho", ha detallado Aniorte, "lo que hizo que desde la Dirección General de Mayores se priorizara la flexibilidad en el servicio para mantener al mayor número de usuarios, algo que ahora se incorpora a la ordenanza".

Asimismo, el texto contempla la posibilidad de activación del Servicio de Ayuda a Domicilio para personas con la dependencia reconocida por parte de la Comunidad de Madrid pero que están a la espera de recibir los servicios.

Tras su aprobación en la Junta de Gobierno, Aniorte ha anunciado que hablará con los grupos políticos municipales para buscar el mayor consenso durante todos los trámites antes de su llegada al Pleno municipal.