Cascada del Purgatorio en la Comunidad de Madrid - SIERRA NORTE MADRID
MADRID 19 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Sierra Norte de Madrid invita a refugiarse del calor estival que asola la capital entre saltos de agua y cascadas como la de la Chorrera de los Litueros o la Cascada de Mojonavalle, que pueden recorrerse a través de rutas de senderismo de diferente dificultad.
Aunque la primavera y el otoño suelen ser las estaciones en las que las cascadas presentan un mayor caudal, estos enclaves también pueden convertirse en verano en el destino perfecto para disfrutar de una caminata a primera hora, descansar a la sombra y descubrir algunos de los paisajes menos conocidos de la Comunidad de Madrid.
Así, en las cercanías de Somosierra se encuentra la Chorrera de los Litueros, considerada una de las cascadas más altas y espectaculares de Madrid. Su salto de agua, de más de 30 metros, desciende entre paredes rocosas y forma uno de los paisajes más reconocibles de la Sierra Norte.
El recorrido permite contemplar las formaciones geológicas de la zona y acercarse a un entorno especialmente atractivo para los amantes del senderismo y de la fotografía de naturaleza. Durante la época de deshielo, la fuerza del agua aumenta y transforma la chorrera en un auténtico espectáculo natural.
CASCADA DEL PURGATORIO Y LA CHORRERA DE SAN MAMÉS
La Cascada del Purgatorio es uno de los destinos más populares del Valle del Lozoya. Para llegar hasta ella es necesario completar una ruta de dificultad media que discurre entre bosques, caminos y paisajes de montaña.
El esfuerzo tiene recompensa al alcanzar este salto de agua rodeado de vegetación. La ruta es una de las preferidas por quienes buscan combinar ejercicio, naturaleza y fotografía en una excursión de varias horas.
Otra de las paradas imprescindibles es la Chorrera de San Mamés, a la que se accede mediante una caminata de nivel medio. El recorrido atraviesa un entorno rural y zonas de bosque antes de llegar a la cascada.
La tranquilidad del paisaje, las vistas y el sonido del agua convierten este enclave en una buena alternativa para quienes desean disfrutar de una jornada de senderismo sin alejarse demasiado de los municipios de la Sierra Norte.
CASCADA DE MOJONAVALLE Y CASCADA DEL CANCHO
Rodeada de pinares, la Cascada de Mojonavalle destaca por su belleza y por contar con un acceso más sencillo que otros saltos de la zona. Es una opción apropiada para una caminata tranquila y para una escapada familiar.
La cascada alcanza su mayor vistosidad durante la primavera, cuando el aumento del caudal intensifica la caída del agua. Sin embargo, el bosque y los senderos de su entorno mantienen su atractivo durante buena parte del año.
Cerca de Navalafuente se esconde la Cascada del Cancho, un pequeño salto de agua rodeado de vegetación. Su ambiente tranquilo y su acceso relativamente fácil la convierten en una propuesta perfecta para familias y visitantes que buscan una excursión sin grandes exigencias.
Más íntima que otras cascadas de la Sierra Norte, ofrece un espacio para pasear, descansar y disfrutar del paisaje lejos de los lugares más concurridos.
CASCADA ROVELLANOS Y CANCHO LITERO
Menos conocida y oculta en un bosque frondoso, la Cascada Rovellanos es uno de esos rincones que invitan a bajar el ritmo. El entorno favorece la observación de aves, fauna y flora locales, además de ofrecer una experiencia de contacto directo con la naturaleza.
Por su parte, la Cascada Cancho Litero completa este recorrido por algunos de los tesoros naturales de la Sierra Norte. Situada en un entorno rocoso, destaca por el contraste entre el agua, la piedra y la vegetación que crece a su alrededor.
El salto resulta especialmente vistoso durante el deshielo y después de periodos de lluvia, cuando el agua recorre con mayor fuerza las formaciones de la montaña.
SENDERISMO, FOTOGRAFÍA Y OBSERVACIÓN DE FAUNA
Además de contemplar las cascadas, estos espacios permiten practicar senderismo, realizar fotografías de naturaleza y observar las especies de fauna y flora que habitan en los bosques de la Sierra Norte.
Antes de comenzar cualquier recorrido, es recomendable comprobar el estado de los caminos, las condiciones meteorológicas y el nivel de dificultad de la ruta. También conviene llevar agua suficiente, protección solar, gorra y calzado cómodo con suela antideslizante.
Los visitantes deben permanecer en los senderos establecidos, evitar acercarse a zonas resbaladizas o cortados y consultar previamente si existen limitaciones de acceso, estacionamiento o baño.