Señalización indicando el desvío del tráfico durante el cierre del túnel de Conde de Casal - Ricardo Rubio - Europa Press
MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -
Vecinos del entorno de Conde de Casal han reclamado a la Comunidad de Madrid el cese de las obras de construcción del intercambiador y la ampliación de la Línea 11 de Metro de Madrid en esta zona durante las noches y los días festivos ante un "ruido" que impide su descanso.
En un comunicado, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha trasladado la preocupación de los vecinos y la falta de información ante "el ruido ensordecedor a deshoras", el impacto en los edificios residenciales y "la grave afectación a la movilidad" por estas obras en el entorno de Conde de Casal, la Avenida del Mediterráneo y calles colindantes.
Aunque no cuestionan la necesidad de mejorar la red de transporte público, sí ve "inaceptable" que el avance de las obras no esté acompañado de "una información clara y transparente sobre las medidas de seguridad, las afecciones estructurales a los edificios, los niveles de ruido y vibraciones, ni los planes de emergencia previstos para proteger a los residentes".
Durante una reunión celebrada el pasado día 21, los vecinos de Retiro expusieron "incidentes" que se han producido en edificios residenciales, "incluyendo desprendimientos de cascotes tras episodios de fuertes vibraciones". Esto obligó, según explicaron, a instalar mallas de protección sufragadas por los propios vecinos.
Como consecuencia de ellos, presentaron quejas formales ante la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras. "De haberse producido visitas técnicas, las comunidades afectadas no han recibido informes oficiales ni comunicaciones posteriores, ni se han explicado las causas ni los riesgos futuros", han explicado.
Además, según han relatado, el pasado 2 de mayo, las obras rompieron una tubería de gas, provocando un escape. "Sólo se le comunicó al vecindario que se acercó a preguntar que cerrara las ventanas", han lamentado.
En este sentido, los vecinos del entorno de Conde de Casal recuerdan que "existen precedentes recientes" en la red de Metro de Madrid, entre ellos "los graves daños estructurales" provocados en otras zonas de la región como San Fernando de Henares. En este marco, han solicitado que se actúe con "prevención, transparencia y responsabilidad, evitando que los problemas se agraven".
NIVELES DE RUIDO
A todo ello se une, según han denunciado, los altos niveles de ruido "superiores a los permitidos" que sufren fruto de estas obras, algo que según dicen ha sido constatado por la Policía Municipal. No obstante, han censurado, hasta el momento estas denuncias no han obtenido respuesta.
Por ello, han reclamado a la Comunidad que se respete el descanso nocturno (de 23.00 horas a 8.00), frente a los trabajos actuales que se desarrollan desde las 07.00 a la 01.00 horas.
También han remarcado que uno de los puntos que genera mayor preocupación es "el aumento de la inseguridad en las calles afectadas por las obras". "La falta de iluminación adecuada, junto con la creación de pasillos estrechos y cerrados mediante vallas, ha generado espacios tipo callejones, con escasa visibilidad", han expuesto.
Así, han denunciado que ya se han producido atracos en estas zonas, lo que ha incrementado "notablemente" la sensación de miedo e inseguridad, especialmente entre personas mayores y con movilidad reducida, que evitan transitar por determinadas calles a determinadas horas.
Además, las obras han supuesto también una reducción significativa del espacio público disponible, con la desaparición de aproximadamente 135 plazas de aparcamiento, incluidas plazas reservadas para personas con discapacidad, según explican.
Igualmente, han recordado que a ello se suman cortes de tráfico recurrentes, afecciones a la M-30 y dificultades de acceso a viviendas y comercios, lo que está impactando negativamente en la vida diaria del barrio. Además, a partir del 8 de mayo el túnel quedará cerrado, afectando negativamente a la fluidez del tráfico, en particular del transporte público que tendrá que ir por uno o dos carriles en superficie, según la dirección.
REIVINDICACIONES
Los asistentes a la citada reunión acordaron solicitar encuentros formales con la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, remitir un escrito al Defensor del Pueblo, solicitar una inspección de trabajo y continuar coordinándose para defender sus derechos.
Además, intervendrán en el próximo pleno del distrito de Retiro, que tendrá lugar este martes a las 17.00 horas en la sede de la Junta Municipal, que se encuentra en la plaza de Daoiz y Velarde.
"Queremos una red de Metro moderna, pero no a costa de la seguridad, la tranquilidad y el bienestar del barrio de Retiro", han zanjado.
En este contexto, residentes afectados y las asociaciones vecinales Retiro Norte y Los Pinos de Retiro Sur la suspensión de las obras durante la noche, al amanecer y los días festivos, como ya ha conseguido el vecindario del área de Delicias también afectado por las obras de la línea 11 de Metro) y la constitución de una comisión de seguimiento con participación del vecindario, las asociaciones vecinales, las administraciones responsables y la UTE para informar periódicamente de los pasos que vayan a realizarse.
También reclaman acceso a la información sobre las mediciones topográficas y de vibraciones que se han venido realizando en los edificios de nuestras viviendas. "Mediciones de las que no se informa, lo que contribuye al temor generalizado de que haya algo que ocultar", han denunciado.
Igualmente, piden conocer los umbrales de seguridad utilizados y de las medidas previstas en caso de superarse, así como un cronograma detallado y actualizado de las obras y sus afecciones, y exigen garantías sobre planes de emergencia, iluminación y seguridad en la vía pública y canales de comunicación directos y efectivos con la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento.
LA COMUNIDAD
Por su parte, el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, ha pedido disculpas a los vecinos por las molestias generadas pero ha subrayado la necesidad de acometer unas obras que mejorarán la ciudad.
"Estamos atendiendo y estamos cumpliendo el horario que nos ha autorizado el Ayuntamiento de Madrid, ni más ni menos", ha subrayado el responsable de Transportes en declaraciones a los medios en Noblejas (Toledo).
En cualquier caso, ha insistido en que son "unos meses que hay que sufrir" pero "al final el beneficio" cuando finalicen las obras "va a ser muy positivo". "Lo ideal sería no hacer nada, pero sin hacer nada no invertimos, no avanzamos y no evolucionamos", ha zanjado.