MADRID 22 Ene. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Presidencia, Justicia y portavoz del Gobierno regional, Salvador Victoria, ha asegurado este martes que el proyecto que ha presentado la Comunidad para la Cañada Real Galiana se ha hecho de manera "transparente, abierta y pública", después de que el Ayuntamiento de Madrid haya mostrado su malestar por cómo han sido informados al respecto.
Victoria ha recordado durante un desayuno informativo que tanto la ex presidenta de la Comunidad Esperanza Aguirre como el actual dirigente del Ejecutivo autonómico, Ignacio González, han acometido una "labor titánica" consistente en "poner las bases de la futura solución" a la Cañada.
En este sentido, ha explicado que la aprobación de la ley de la Cañada permitió fijar una hoja de ruta y que se han llevado a cabo reuniones con los vecinos y se ha constituido la mesa con las administraciones públicas. En total, ha dicho, se han celebrado 94 reuniones de trabajo.
"Es un calendario de reuniones muy exigente y esto ha llevado a tener un borrador de acuerdo marco de contenido social", ha indicado el portavoz del Gobierno madrileño, al tiempo que ha insistido en que la propuesta que ha presentado está "abierta al diálogo".
Así, ha explicado que el consejero de Asuntos Sociales, Jesús Fermosel, se va a reunir con los ayuntamientos y los vecinos para tratar el proyecto que, ha insistido, se ha hecho, "de manera transparente, abierta y pública".
AHORA SE SOMETE AL EXAMEN DE TODOS
"A todos los medios se les ha dicho, señores, esta es nuestra propuesta de modelo de desarrollo y que ahora sometemos al examen de todo el mundo. Aquí queremos que todo el mundo pueda opinar, aportar", ha recalcado.
Victoria ha señalado que llevan trabajando "desde hace varios años" en el tema de la Cañada Real, que es un asentamiento de viviendas que surge hace 50 años "fruto de una indefinición en la propiedad y fruto de un descontrol por parte de las administraciones antes competentes".
Esta situación, ha explicado, llevó a que muchas personas "hicieran allí su vida, levantaran sus casas, y la administración, en lugar de velar por la legalidad urbanística, miró a otro lado". "Esa es la realidad", ha considerado.