Más de 6.000 trabajadores de PSA Vigo eligen el 21 y 22 de octubre a su nuevo comité de empresa

Planta de PSA en Vigo
PSA PEUGEOT CITROËN - Archivo
Publicado 19/10/2018 14:57:05CET

Los sindicatos apuntan al "reto" de "recuperar derechos perdidos", poder adquisitivo y racionalizar carga de trabajo

VIGO, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

Algo más de 6.000 trabajadores de la planta viguesa de PSA Peugeot Citroën elegirán, los días 21 y 22 de octubre, a los representantes sindicales que conformarán el nuevo comité de empresa de la fábrica, y que tendrá 33 miembros (5 del 'colegio' de Técnicos y Administrativos, y 28 del 'colegio' de Especialistas y personal no cualificado).

Así, se establecerán 27 mesas, y está previsto que el domingo voten los operarios del turno de fin de semana y del turno de noche, mientras que el lunes votarán los trabajadores de los turnos de mañana y de tarde, y del llamado turno central.

Actualmente, el órgano de representación de los trabajadores está formado por 20 delegados del Sindicato Independiente (STI-FSI), 6 de UGT, 3 de CC.OO., 2 de la CIG y otros 2 de la CUT, que fueron elegidos en los comicios de octubre de 2014.

En esta ocasión, volverán a elegirse 33 miembros del comité de empresa, aunque el proceso de votación se realizará en muchas menos mesas que las instaladas hace cuatro años (hubo 47), tras la impugnación de la CUT, que reclamó la colocación de una mesa por cada 250 empleados, "tal y como marca la legislación".

Esta cita electoral llega con la nueva generación de furgonetas en fase de producción y en pleno proceso de preparación para el lanzamiento del proyecto V20, un 'todocamino' cuya fabricación supondrá, según la dirección de la planta, la creación de, al menos, 1.500 empleos.

RECUPERACIÓN DE DERECHOS

Todos los sindicatos de clase con representación en la fábrica han coincidido en señalar que esta cita electoral debe verse como la "oportunidad de recuperar derechos arrebatados" a los trabajadores durante la crisis, según el portavoz de CC.OO., Santiago García, quien incide que estas elecciones, además, son el "preámbulo" de la negociación del nuevo convenio. Así, a finales de 2019 expira el actual convenio y el acuerdo sobre ajuste salarial de 2014 (apoyado solo por el sindicato mayoritario, SIT).

"Se congelaron salarios y se perdieron derechos, por eso los resultados de estas elecciones son tan importantes, es el momento y la oportunidad de revertir eso, y los sindicatos de clase deben salir fortalecidos", subraya García, que da por hecho que CC.OO. incrementará su apoyo.

Según explica el sindicalista, entre las principales preocupaciones de este sindicato está "volver a tener empleo de calidad" porque la factoría viguesa es un referente para el resto de la industria de automoción en la comarca y en Galicia. Además, insiste en la necesidad de incrementar el número de contratos indefinidos, porque la principal industria de Galicia "no puede tener jornaleros".

El portavoz de CC.OO. también recalca la necesidad de "recuperar el contrato relevo", y la importancia de revertir la actual dinámica de cargas de trabajo, que experimentaron una "vuelta de tuerca desmesurada" en los últimos años.

RITMOS DE TRABAJO "BRUTALES"

En la misma línea, Ana Belén Valiño, de UGT, indica que los ritmos de trabajo son "brutales" y que se debe "cuidar" a una plantilla de operarios jóvenes porque el objetivo "es llevar dinero a casa", pero también "llegar a la jubilación en plenas facultades físicas y psíquicas".

Valiño señala, por otra parte, que "el reto más importante" para los trabajadores a partir de ahora será la negociación del nuevo convenio, y recuperar el poder adquisitivo y las condiciones sociales perdidas con el plan de competitividad firmado por el SIT.

La representante sindical, que defiende la apuesta de UGT "por la igualdad", reforzando la presencia de mujeres --representan entorno a un 19 por ciento en la empresa-- en su lista, recalca también la necesidad de medidas para crear empleo.

Así, reclama que, con el lanzamiento del proyecto V20, el "cambio de ciclo" se traduzca en "empleo estable y de calidad", y en recuperación de poder adquisitivo.

"VOTAR CON LIBERTAD"

Por su parte, Vítor Mariño, de la CUT, sindicato que en las pasadas elecciones irrumpió por primera vez en el comité con dos delegados, expresa su esperanza de que, en estos comicios, y "después de 36 años de mayoría absoluta del SIT", "la gente pueda votar con libertad".

A ese respecto, recuerda que esta central denunció varias "irregularidades" en el proceso electoral, que desembocaron en la celebración de laudos arbitrales y que sirvieron, entre otras cosas, para eliminar del censo a personas que no están en la planta --como los directores de las fábricas de Madrid y Portugal, o el exdirector de la factoría viguesa y actual director industrial del grupo PSA en Europa, Juan Antonio Muñoz Codina--, para reducir el número de mesas de votación o para colocar las mesas de las papeletas "fuera de la vista" de los miembros de las mesa de votación.

"Si los trabajadores votan con libertad, tenemos claro que, por nuestro trabajo --fuimos el sindicato que hizo más reivindicaciones, denuncias, etc.-- deberíamos crecer, incluso llegar a la mayoría absoluta. Pero muchos tienen todavía miedo de coger la papeleta", asevera.

"EVITAR LA DESIGUALDAD"

Mariño también apunta como un "reto" la recuperación de "derechos perdidos y poder adquisitivo", y apuesta por "evitar la desigualdad" entre los trabajadores de nuevo ingreso y los que tienen antigüedad, ya que los primeros "por el mismo trabajo, cobran casi la mitad".

A este objetivo, la CUT suma la necesidad de mejorar "la distribución de la producción", y ha advertido, tras las paradas de las últimas semanas por baja demanda, que "si la situación continúa", es previsible que después de las elecciones la empresa plantee expedientes de regulación de empleo o incluso "la eliminación de un turno".

Por otra parte, afirma que la CUT pretende que la fábrica de Balaídos tenga "la mayor producción posible, con la mayor calidad posible", pero con "trabajos realizables" porque "no puede salir gente con enfermedades severas de la línea de montaje". "Falta inversión en salud laboral y prevención", concluye.

"CUATRO AÑOS MUY DUROS"

El representante de la CIG, Manuel Domínguez, reconoce que los últimos cuatro años han sido "muy duros" para la gran mayoría de trabajadores de la planta, que han tenido que desarrollar su labor "en condiciones muy precarias e incluso incomprensibles".

De hecho, la central nacionalista ha sido una de las organizaciones que más ha denunciado el "abusivo ritmo y cargas de trabajo", y su portavoz ha incidido en que, en el nuevo período que se abrirá tras las elecciones, la recuperación salarial y la racionalización de los ritmos deben ser "prioritarios".

Domínguez constata que, entre los jóvenes y desempleados, el trabajo en PSA ya no es un anhelo, sino "el último recurso". "Antes éramos una referencia de estabilidad y salarios, ahora los jóvenes no quieren trabajar aquí por las cargas desmesuradas", añade.

"Tiene que haber un punto de inflexión y un equilibrio entre las exigencias de producción y los salarios", asegura el portavoz de la CIG, quien recuerda que, tras los comicios de 2014, el sindicato mayoritario "dijo que no iba a tocar los sueldos, y fue lo primero que hizo".

Por su parte, el sindicato mayoritario, SIT, ha eludido hacer valoraciones o explicar a Europa Press el proyecto para la planta viguesa con el que se presentarán a estas elecciones.